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Próximo curso: Tendencias digitales en fomento lector

Tendencias digitales en fomento lector

Dar a conocer cómo las nuevas tecnologías pueden jugar un rol importante en el fomento a la lectura y las estrategias para integrar estas técnicas al trabajo del mediador.

Objetivos: Introducir a mediadores en conceptos, tendencias actuales y recursos prácticos del ámbito digital que sirvan para fomentar la lectura.

Contenidos

Aproximaciones al concepto de fomento lector y lectura digital: nuevos conceptos, soportes y usuarios.
Diferencia entre lectura digital e impresa: de la cultura del libro impreso a lo digital.
Recorrido por distintos soportes y formatos digitales: tablets, apps, ebooks y otros.
Nuevas tendencias digitales para fomentar la lectura: booktubers, wattpad, fanfiction, aplicaciones, otras herramientas de difusión y recomendación.
Metodología: Exposición oral, ejercicios prácticos

Fechas y horarios: Miércoles 18 julio de 9:00 a 14:00 hrs.

Valor: $35.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositores: María Paz Muñoz, Elisa Villanueva y Alejandro Oyarce.

Más talleres

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De infiernos y esperanzas

Por María Paz Garafulic, Directora Fundadora Fundación Había Una Vez

Llegamos al Centro Penitenciario Femenino de San Joaquín, la cárcel de mujeres, muy temprano la mañana del lunes 23 de abril, a celebrar el día del libro. Cargadas de los objetos que dan sentido a nuestra labor, libros, y con el deseo de compartir con las internas y sus hijos unos momentos, ingresamos después de los controles de seguridad a ese espacio triste, casi desolado y por tantos despreciado. El frío que sentíamos era más que el de la temperatura exterior, era el frío de la soledad, de la conciencia de que en ese lugar hay más sufrimiento del que somos capaces de imaginar.

Sentíamos que junto a los libros dejaríamos un poco de nosotras en ese lugar, algo de nuestra pasión por la lectura, de la convicción de la libertad que pueden proveernos, la libertad interior, de pensamiento y creación, una forma de acercarnos a los mundos que habitamos; el interior, el de los otros, el del contexto en que vivimos, el de la información y el conocimiento. Confiábamos en que este regalo sería para las madres y sus hijos una forma de vincularse y quererse, una posibilidad para “leerse” el uno al otro. Llevábamos mundos de fantasía y crecimiento, de esparcimiento y distracción. Pero había más.

Sentada tras el evento, cigarrillo en mano, una interna me contó su historia, su permanente oscilar entre el infierno y la esperanza, las contradicciones de su vida, de sus emociones y expectativas. Sara lleva 5 años recluida. Vive con su hijo de un año y medio con quien comparte la esperanza y protege del infierno. El pequeño sufre de insuficiencia renal crónica y en pocos meses, a los dos años, deberá separarse de su madre para vivir con su abuela. Sonríe, juega, mientras Sara, con los ojos llenos de lágrimas y una media sonrisa me habla de cuanto ha aprendido, de cuan agradecida está cada mañana de seguir viva, de cuanto valora a su madre y a su familia, de cuan orgullosa se siente de lo que ha logrado y de cuantos sueños tiene para el futuro a pesar de todo lo que ha sufrido. La miro a los ojos y siento ternura, afortunada de haberme sentado junto a ella y haberla escuchado, emocionada por encontrar allí, en ese lugar supuestamente tan ajeno, algo tan propio: el dolor, el de ella, el mío y el de tantas y tantos otros.

De repente aparece un fotógrafo. “Quiero una foto con ella”, dice. Me conmueve. Necesita recordar este momento, momento en que fue escuchada y vista, en que más que recibir, pudo entregar.

Paso los controles de seguridad y la puerta del centro de reclusión se abre. Salgo al mundo, en libertad. Mientras camino repaso en mi mente las palabras de Sara, sus contradicciones, que podrían ser las mías, sus miedos y esperanzas que son los de muchos. Pienso en ese tránsito de la vida entre el infierno y la esperanza.

La mochila va vacía, los libros quedaron allí, en la sala cuna de la cárcel. La historia de Sara la llevo yo, en el corazón. Una historia que da esperanza.

 

Carta publicada en Diario El Mercurio, 17 de mayo de 2018, página A2.

Pilarica Echeverría e Isabel Aguirre, ganadoras del concurso de Innovación en Mediación Lectora: Lectura y discapacidad

Con el fin de recoger las mejores prácticas nacionales de fomento lector, nuestra Fundación realizó el primer concurso de Innovación en Mediación Lectora. Luego de recibir 39 proyectos admisibles, el comité dio como ganador a “Los cuentacuentos del Madre Tierra sacan la voz”. Aquí sus protagonistas nos cuentan su experiencia en primera persona.

Por Josefa Torres, editora RHUV

La práctica ejecutada por María Isabel Aguirre y Pilar Echeverría –Pilarica- se lleva a cabo en el Colegio Diferencial Madre Tierra de Lo Barnechea, y consiste en la formación de jóvenes con discapacidad cognitiva de entre 17 y 25 años como cuentacuentos. El taller lleva dos años en curso y para el 2018 fue incorporado como parte del programa educativo del establecimiento. El jurado se decidió por este proyecto por lo novedoso y necesario que representa formar a jóvenes con discapacidad cognitiva como mediadores de la lectura –iniciativa única en nuestro país- y por la presencia del libro como eje central de la actividad.

Pilarica e Isabel realizan voluntariado en la comuna de Lo Barnechea desde hace un tiempo: Pilarica comenzó con la formación del grupo en los 90, e Isabel empezó en 2014, cuando asumió la coordinación del voluntariado con su compañera. Y fue en 2016 que comenzaron a realizar el taller de cuenta cuentos en Madre Tierra. Aquí nos cuentan cómo ha sido este increíble proceso.

– Entendemos que la idea nació de uno de los alumnos. ¿Cómo fue su propuesta?

– La labor de las voluntarias cuentacuentos de Lo Barnechea es ir a contar cuentos a los distintos colegios y jardines de la comuna. Uno de esos colegios era el Madre Tierra, donde periódicamente dos o tres voluntarias iban a encantar a los niños con cuentos, poesías, adivinanzas y trabalenguas. Un joven del nivel exploratorio, Javier, se entusiasmó tanto con esta actividad que le comentó a su profesora que quería ser cuentacuentos. El interés del joven fue tomado muy en serio por las profesoras y las autoridades del colegio, por lo que se acercaron a nosotras, como coordinadoras del voluntariado, para ver la posibilidad de encausar de alguna forma concreta aquel interés.

La primera medida que se tomó en conjunto, fue invitar a Javier a una de las reuniones mensuales del voluntariado, para que tuviera contacto con las cuentacuentos de igual a igual y evaluar la posibilidad de que se integrara al grupo. Para esa sesión él preparó la lectura del cuento Los mejores amigos de Rachel Anderson, lo que fue muy emocionante para todos los que participamos de ese encuentro.

Tras ello, nos reunimos con la directora del colegio, Dayany San Martín, y la jefa de UTP, Nancy Tello, y convenimos que lo mejor que podíamos hacer era realizar un taller de formación de cuentacuentos dedicado especialmente a los alumnos interesados del colegio. Fue así como el año 2016, cinco jóvenes asistieron una vez a la semana al Centro Lector para formarse como cuentacuentos.

– ¿Qué títulos han utilizado? ¿Cómo los eligen? ¿Cuáles son los favoritos de los alumnos?

La selección de los títulos ha sido un camino difícil de recorrer. Como mediadoras de lectura sabíamos que necesitábamos libros con textos básicos e ilustraciones llamativas, ya que no todos los participantes sabían decodificar ni leían de manera fluida y por otro lado sabíamos que los lectores eran jóvenes, por lo que había que buscar  un equilibrio entre libros con textos básicos y que no fueran demasiado infantiles… lo que no fue nada fácil.

El camino que hicimos fue el siguiente: la primera selección contenía libros como Biblioburro o Un león en la biblioteca, pero inmediatamente nos dimos cuenta de que sus textos eran largos y complejos para la habilidad lectora que tenían los jóvenes, ya que en su lectura en voz alta predominaba el silabeo. Por lo que, decidimos escoger libros con predominio de ilustraciones y textos breves; pero como ya adelantamos, el problema es que el tipo de libro que estábamos pensando era para niños muy pequeños, lo que discrepaba de los intereses e inquietudes de los jóvenes. Entonces, fue que se nos ocurrió decirles y aclarar constantemente que los libros con los que trabajaríamos eran para niños más chicos, porque dentro de las habilidades de un cuentacuentos es conocer los intereses de su público lector, y como ellos les leerían a otros niños debían escoger libros acordes a las edades de su público. Convencidos de su rol, rápidamente se apoderaron de los libros y los trabajaron con entusiasmo. Los títulos que seleccionaron de todos los que les presentamos fueron: Las manos de papá de Emile Jadoul, Lobo de Olivier Douzou, ¡Fuera de aquí, horrible monstruo verde! de Ed Emberly, Beso, beso de Margareth Wild y Bridget Strevens-Marzo, La tortilla corredora de Laura Herrera y Scarlet Narciso, ¿Qué puedes oír Blas?  de Lucy Cousin y Buenas noches gorila de Peggy Rathmann.

Otros libros con los que hemos tenido buenos resultados han sido los de adivinanzas con solapas como ¿Cu-cú quién es?  de Amanda Leslie o Muéstrame tu colita de Stéphane Frattini. Por último, también recurrimos a juegos de palabras y cuentos breves, especialmente los de Tamara Chubarowsky, pues combinan muy bien movimientos corporales con juegos de rimas.

– ¿De qué manera guían la conversación literaria con estos jóvenes?

– En cada sesión intercambiamos ideas con ellos de manera muy libre y espontánea. Les pedimos sus opiniones sobre el cuento leído, sobre la actuación de los personajes, sobre las ilustraciones. Los escuchamos y sobre sus propias respuestas generamos nuevos comentarios. Obviamente que nosotras conocemos muy bien el tema de los libros y dominamos sus ilustraciones de tal manera que la conversación siempre la dirigimos hacia el libro que estamos comentando y tratamos que no se vayan por las ramas. Pero es inevitable que comenten sobre sus vidas, sus familias, sus preocupaciones del momento. Hay que escucharlos, pero a la vez hay que ser estrictas para traerlos nuevamente al cuento.

– ¿Han notado un aumento en el interés de estos jóvenes por conocer más libros?

– Espontáneamente diríamos que no. Pero nosotras les llevamos muchos libros distintos cada sesión y hacemos una exposición con ellos y los invitamos a mirarlos, a tocarlos, explorarlos y a leerlos. Ese ejercicio es algo que les gusta hacer y de vez en cuando nos piden que les prestemos alguno. Por otra parte, como no hemos hecho un seguimiento de sus experiencias lectoras fueras del taller, no podemos corroborar si ha aumentado el interés de los jóvenes por los libros.

– Comentan que uno de los beneficios de esta práctica es la mejora de la autoestima de los participantes. ¿En qué lo notan?

– En las primeras sesiones se muestran tímidos, conversan poco, se sienten inseguros de leer y titubean bastante. Poco a poco, en la medida que se van familiarizando entre ellos, porque no todos pertenecen al mismo curso, y cuando asumen la responsabilidad de leer a un público determinado, comienzan a adquirir confianza en lo que están haciendo. Esto se manifiesta en que una vez que el taller avanza, ellos comienzan a corregirse unos a otros, siempre en un ambiente de amistad y respeto. Eso es algo muy lindo de ver, el cómo terminan ayudándose entre ellos de tal modo que el día de la presentación se sienten muy seguros y convencidos de lo que están haciendo.

Otro momento en que se manifiesta esta confianza es el dominio del escenario y el desplante que tienen cuando realizan la presentación final. Los hemos visto interactuar con el público haciéndoles preguntas e invitándolos a participar de los juegos que han preparado previamente. Incluso, muchas veces lo hacen de manera improvisada y en forma adecuada. Por último, podemos contarles que los jóvenes del taller han demostrado su orgullo de ser cuentacuentos en las distintas entrevistas que les han hecho en el colegio.

– ¿Con qué dificultades se han encontrado en el camino?

– Más que hablar de dificultades sería bueno hablar de lo que hizo posible este proyecto. Creemos que sin el apoyo de la directora, Dayany San Martín y de la jefa de UTP, Nancy Tello, este taller no hubiese resultado. Ellas creyeron y confiaron en nosotras y con una fe ciega nos abrieron las puertas y nos entregaron a sus alumnos. Además, nos apoyaron aportándonos consejos y conocimientos más técnicos desde el ámbito de la educación diferencial, área que nosotras no manejamos.

Ahora, por supuesto que tuvimos dificultades, desde un inicio era obvio que las tendríamos pues sabíamos que estábamos construyendo un camino a pulso. No fue fácil definir qué libros serían los más adecuados o lograr que la asistencia fuera más constante. Con eso muchas veces nos vimos felizmente obligadas a alargar la cantidad de sesiones para suplir las que los niños habían faltado. Lo importante era lograr el dominio de las lecturas por parte de los cuentacuentos. Otra traba que se hizo evidente fue la falta de libros en la biblioteca y un sistema de préstamos profesional. Gracias a este taller el colegio se inscribió en las bibliotecas CRA y ya recibió su primera partida de libros.

– ¿Cómo es la recepción de los alumnos asistentes al taller final, cuando escuchan a sus compañeros contar cuentos?

– La primera vez que hicimos el taller fue en el Centro Lector. Allí los jóvenes hicieron tres presentaciones a cursos de distinto nivel del mismo colegio. La verdad es que los cuentacuentos dominaron muy bien al público, los motivaron y los dejaron encantados con la presentación. Varios niños de los que asistieron se nos acercaron diciendo que querían ser cuentacuentos, viendo en sus compañeros mayores un ejemplo a seguir. El año 2017 la presentación final fue en el mismo colegio y los niños que asistieron participaron de las canciones, se rieron y disfrutaron de la lectura colectiva de La tortilla corredora. En esa ocasión también se invitó a apoderados y amigos que realmente se conmovieron con la lectura en voz alta de los jóvenes. Fue muy motivador para nosotras ver el orgullo de las mamás, papás, abuelas al ver a sus hijos cautivando a un grupo de niños con un cuento.

– ¿Cuál ha sido la enseñanza más importante para ustedes de toda esta experiencia?

– La primera es que cuando uno cree en algo, se puede. Y la segunda, es que los libros y el gusto por ellos es un idioma universal, independientemente de los intereses, de las habilidades y dificultades de cada uno, siempre se podrá establecer una conversación entre lectores. Lo que queremos decir es que los libros constituyeron un puente de comunicación entre estos jóvenes y nosotras, que no teníamos experiencias con niños con discapacidades cognitivas. Y al final nos dimos cuenta que no resultó diferente a otros trabajos que hemos realizado como mediadoras.

– ¿Cómo creen que se podría diseminar esta práctica en otras instituciones con jóvenes con discapacidad cognitiva?

– Primero teniendo las ganas por parte de la institución de probar nuevas prácticas y teniendo confianza en los jóvenes y en las personas a cargo, como sucedió con la directora y jefa de UTP de este colegio, pues ellas creyeron en la posibilidad de desarrollar habilidades comunicativas y fomentar el gusto por la lectura de sus alumnos a través de instancias distintas a las clases de lenguaje. Fue así como modificaron horarios y reemplazaron las horas de lenguaje de los jóvenes participantes por las del taller. Es decir, fueron flexibles y no tuvieron temor de romper con la rigidez de la estructura escolar en beneficio de los alumnos.

Por otro lado, creemos que una muy buena forma de diseminar esta práctica es dándola a conocer a través de distintos medios para que otros se entusiasmen y las adapten a sus contextos. Por eso agradecemos a la Fundación Había Una Vez por organizar este concurso y por permitirnos contar nuestra experiencia.

– ¿Cuál creen que es la deuda de la sociedad con este tipo de iniciativas?

– Desgraciadamente como sociedad nos falta conciencia acerca de lo que realmente significa integrar a personas que son diferentes a uno. Uno no se pregunta quién es el diferente, simplemente lo da por hecho y eso no nos parece. Para nosotras estos jóvenes son uno más de la sociedad y tienen el derecho de formarse y el deber de entregar lo que han aprendido. Como sociedad hemos avanzado mucho en integración, pensemos en lo que se hizo con la película Los niños de Maite Alberdi, pero eso no quita que nos falta. Tenemos que atrevernos y convencernos que todos podemos cuando realmente queremos.

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Chile en Bolonia, un espacio ganado

Importantes incentivos como un programa de traducciones, y sobre todo, el trabajo coordinado entre el Consejo del Libro, ProChile y la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de RREE, permiten costear a una delegación de casi 30 personas con pasajes y estadía incluidas, y ha posibilitado que decenas de ilustradores, autores y editores puedan viajar desde hace varios años a las Ferias más importantes del libro del mundo a ofrecer su trabajo y conocer las características de la demanda editorial.

Por Vivian Lavín, corresponsal desde Bolonia

L

a Feria de Bolonia ofrece un espacio donde se intercambian y muestran “contenidos para niños”, esto es, no solo libros infantiles -considerando que los formatos con los que convive hoy el libro son cada vez más amplios- sino también la creación de aplicaciones digitales, audiolibros, y el licenciamiento. Con China como país invitado de honor 2018, la Feria del Libro Infantil quiso homenajear a una potencia editorial, impresora y compradora de derechos, sin contar con la enorme oferta creativa que tienen para su propio mercado. De hecho, las pequeñas editoriales chilenas vienen ya desde hace mucho tiempo imprimiendo sus libros en China, aunque esto sea a miles de kilómetros de distancia, debido al excelente precio y calidad que ofrece. Esto sucede, por lo general, cuando el Estado les solicita tirajes abultados. El mercado chino representa, junto al asiático en general, una fuente casi inagotable de oportunidades para vender copyrights o el derecho a reproducir libros por tirajes impensables en este lado del mundo. Hay que considerar que el tiraje promedio de un libro en Chile no supera los 500 ejemplares, de modo que alcanzar estas dimensiones implican una oportunidad de crecimiento inédita.

¿Y qué pasa con Chile?

¿Qué tiene que mostrar Chile en un mercado tan competitivo y desarrollado como el que se da cita en la Feria del Libro de Bolonia? Mucho agua ha pasado bajo el puente desde lo que sucedía hace más de una década cuando solo iban hasta allá las fundadoras de Editorial Amanuta o Constanza Mekis, una de las creadoras de las Bibliotecas CRA –Centro de Recursos del Aprendizaje -, y arribaban a un espacio cedido gratuitamente por los organizadores a aquellos expositores de países subdesarrollados… por cierto en una esquina prácticamente invisible.

Todo eso ha cambiado, y en la versión número 55 de la Feria, Chile contó con un stand de casi 50 metros cuadrados, que consideraba cinco mesas para la compraventa de derechos, un espacio de exhibición de los libros, una pequeña bodega-cocina donde se disfrutaba de un excelente espresso italiano y refrigerios para calmar la sed y el hambre de una treintena de personas que eran parte de la delegación y, dominando todo el espacio, una gigantografía que reproducía una de las páginas del libro La playa de la ilustradora chilena Sol Undurraga, ganadora del Premio Opera Prima 2018. Todo esto, sin contar que en el stand contiguo estaban las mismas Amanuta, como se les llama coloquialmente a las socias Ana María Pavez y Constanza Recart, que en esta versión fueron nominadas para el Premio BOP, que reconoce al oficio editorial de diferentes regiones mundo. Es la segunda vez que son nominadas a este premio y, lo cierto es que el solo hecho de estar entre los finalistas las sitúa en el olimpo boloñés.

Para que esto fuera posible, es decir, que la ilustración y la edición chilena hayan conseguido esta visibilidad y prestigio en las grandes ligas, es producto del trabajo serio que realizaron un par de editoriales infantiles nacionales por años, haciendo escuela, entre las que también se cuenta a Ekaré Sur. Por si fuera poco, mientras en el pabellón se realizaba una fecunda actividad comercial, la autora Sara Bertrand realizaba una exitosa gira por Italia y Lola Larra presentaba la versión en italiano en su libro Al Sur de la Alameda.

Importantes incentivos como un programa de traducciones, y sobre todo, el trabajo coordinado entre el Consejo del Libro, ProChile y la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de RREE que permiten costear a una delegación de casi 30 personas con pasajes y estadía incluidas, han permitido que decenas de ilustradores, autores y editores tengan la posibilidad de viajar desde hace varios años a las Ferias más importantes del libro del mundo a ofrecer su trabajo y conocer las características de la demanda. Toda una organización que despierta la admiración y envidia de argentinos, peruanos y demás editores latinoamericanos que no cuentan con la ayuda de sus gobiernos para abrirse al mercado internacional. Porque el Chile de salmones, vino y cobre se va abriendo a nuevos mercados como es el de las industrias creativas, propias de países desarrollados que siguen dominando la escena, pero que van encontrando a nuevos competidores como Chile, donde el sector público y privado trabajan de manera coordinada. Una situación ejemplar a este lado del mundo y que orgullosamente los chilenos exhibimos como parte de una política pública de apoyo a las industrias creativas que queremos ver cada vez más consolidadas.

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Fotografías de Paula Vásquez

Mesa de trabajo: Sebastián Ilabaca

¿Dónde estuvo todo este tiempo? ¿Por qué me demoré tanto en conocerlo? Son las preguntas que me hago, y seguro no soy el único, una y otra vez al ver el trabajo del ilustrador chileno Sebastián Ilabaca. Sorpresivo y categórico, su arribo a la escena nacional fue una de las grandes noticias del 2017. La primera advertencia de que un nuevo talento había nacido fueron sus imágenes para la impecable reedición del libro Bartleby el escribano (Hueders), de Herman Melville, donde demostró una obra sólida y madura, en la que se podía leer una ardua búsqueda técnica, una rigurosa labor de documentación y una profunda reflexión sobre el rol del ilustrador. Pero sin duda su temprana consagración llegó poco después con Mientras un lobo le canta a la luna (Hueders), realizado junto a Álvaro Núñez y María José Santander, una maravillosa proeza gráfica que tiene el honor de ser el primer libro pop-up diseñado en Chile que le demandó cerca de 5 años de intensa investigación.

Por Claudio Aguilera

“Ilustrar es conversar con la sociedad”

Lector impenitente, perfeccionista obstinado y seguidor de la línea vibrante y risueña de ilustradores como Quentin Blake, John Burningham y Kitty Crowther, reivindica el valor de los antiguos maestros de la ilustración chilena y confiesa detestar profundamente dibujar a “señores aburridos”.
A la espera de su próxima gran obra, los invitamos a conocer la mesa de trabajo de Sebastián Ilabaca.

¿Cuál es tu primer recuerdo dibujando?
Dibujar todo el día a Batman, el batimóvil y a Bruno Díaz. En cuadernos de mi papá, sobre revistas e incluso en las murallas de mi casa.

¿Cuándo dijiste por primera vez soy ilustrador?
En 2012, cuando gané el Fondo del Libro para realizar el libro Pop-Up Mientras un lobo le canta a la luna, que sería publicado cinco años después.

¿Una película o un libro que todo ilustrador debe ver/leer?
Creo que dibujar es conectarse con la infancia. Olvidarse del tiempo mientras trabajas. Eso está en todos los libros de Roald Dahl desde James y el Durazno Gigante (1961) hasta Matilda (1988). Además, las ilustraciones de Quentin Blake encierran en ellos todos los secretos que se deben conocer.

Menciona un ilustrador o una ilustradora que consideres un referente.
Desde hace años, cuando conocí su trabajo, uno de mis referentes principales es el ilustrador inglés John Burningham. También el trabajo de la autora belga Kitty Crowther.

¿Qué haces cuando las ideas no vienen a ti?
Leo. Tanto como cuando no llegan las ideas como cuando tengo la cabeza llena de ellas. Leer es imprescindible para mí antes de trabajar, hace que mis ideas comiencen a cruzarse, a ponerse en contradicción y a generar nuevas ideas. A veces las imágenes que tengo dentro antes de sentarme a dibujar son completamente distintas a las que tengo cuando ya estoy trabajando. Para mí eso es lo entretenido y emocionante, sentir cómo esas ideas se mueven, crecen, se transforman.

¿Cuál es tu lugar favorito para dibujar?
Casi cualquier lugar donde me sienta cómodo y tranquilo es un buen lugar para dibujar. Pero mi taller en casa es el lugar donde siempre hago las ilustraciones finales que van a imprenta. Allí tengo todos mis materiales y libros a mano.

¿Qué no puede faltar nunca en tu mesa de trabajo?
Papel y lápices para comenzar. A medida que avanzo voy apilando libros, recortes, pintura, y tazas de té que terminan con pinceles dentro.

¿Hay algo que odies dibujar?
Caricaturas políticas o editoriales que involucren retratos de señores aburridos. Me lo encargaron un par de veces, lo intenté y al final dije que no porque estaba convirtiendo mi trabajo en una pequeña tortura.

¿Cuál es tu técnica preferida?
Mezclar lo que vaya sintiendo como necesario. Pero siempre giro en torno a los pasteles secos, la acuarela y los lápices de colores.

¿Qué frase se te viene a la mente cuando ves tus antiguos dibujos?
¡Mi vida estuvo entre Batman y J.R.R. Tolkien!

¿Qué opinas sobre el momento actual de la ilustración?
Existe un creciente interés por la ilustración, en el que ayuda mucho la difusión mediante redes sociales. Existen ilustradores, y sobre todo ilustradoras que están haciendo trabajos de gran calidad, editoriales que se están atreviendo no sólo a invertir más, sino a arriesgarse más, abandonando el antiguo paternalismo. Eso está muy bien, pero hay muchos ilustradores jóvenes que suelen olvidar que en Chile la ilustración no es algo nuevo. Tenemos una gran historia gráfica con la que dialogar.

Cómo ilustrador ¿sientes que tienes un rol social?
Completamente. Como cualquier otro artista. Ilustrar es conversar con la sociedad, el texto ilustrado es un objeto cultural, lo que conlleva una gran responsabilidad. En este sentido, comprender cómo funcionan las imágenes es fundamental.

Un consejo para alguien que comienza a ilustrar
Es importante preguntarse siempre por qué dibujamos, nunca hay que dibujar para complacer a alguien. También es necesario educarse sobre el dibujo, no para convertirse en un gran dibujante, sino para que las herramientas no sean un obstáculo para darle forma a las ideas que siempre han estado ahí.

Galería


1.- Ilustración para la sección “Pensamiento Ilustrado” de la Revista Santiago Nº 5
Colaboro con Revista Santiago desde su primer número. Cada mes, el desafío es ilustrar una frase de algún célebre pensador o escritor. En esta ocasión fue una frase de Mario Vargas Llosa: “La vida es un tornado de mierda en el que el arte es nuestro único paraguas”. De niño pasé mucho tiempo en un hospital. Ahí los libros fueron el objeto que me permitió olvidar la pena y soportar el dolor. Creo que en cualquier parte del mundo un buen libro puede ser el paraguas de cualquier niño.


2.- Ilustración para la sección “Pensamiento Ilustrado” de la Revista Santiago Nº 4
En esta ocasión la frase fue “Experiencia es el nombre que le damos a nuestros errores”, de J.W. von Goethe.


3.- Portada del libro El Gran Forastero de Mauricio González, Ediciones SM, 2017.
Primer libro que realicé con SM. Le tengo un cariño especial porque disfruté mucho dibujándolo. El texto de Mauricio González es hilarante y nos entendimos perfectamente sin siquiera conocernos. El entusiasmo y cariño de Catalina Echeverría, editora, fueron determinantes en crear un libro que fuese más allá de nuestras expectativas.


4.- Ilustración de la Residencia Artística Fundación Mar Adentro Chiloé – Bosque Pehuén, 2016.
A fines de 2016 fui invitado por Fundación Mar Adentro a un hermoso proyecto. Una residencia artística en Chiloé en la que participamos dos ilustradores chilenos, Matías Prado y yo junto a dos ilustradoras nórdicas, Siri Ahmed Backström, de Suecia, y Linda Bondestam, de Finlandia. Esta ilustración fue hecha al llegar a Santiago, como una forma de dejar un registro de las emociones y los recuerdos de nuestros paseos chilotes. Un dibujo como una forma de no olvidar lo vivido.


5.- Ilustración de la Residencia Artística Fundación Mar Adentro Chiloé – Bosque Pehuén, 2016.
Otra ilustración hecha de vuelta en Santiago, recordando mis cosas favoritas de Chiloé: la lluvia, la vegetación, los Zarapitos y Huairavos.


6.- Portada para el álbum debut de la banda “Mundo del Mañana”, 2017
Colaboración para unos grandes amigos y excelentes músicos. Me dieron la libertad de crear sin limitaciones, por lo que el resultado es muy íntimo, y nació de escuchar su música mientras dibujaba.


7.- Ilustracion personal.
Cuando dibujo simplemente por el gusto de hacerlo, y no por un encargo, siempre aparece dibujada María Fernanda, mi esposa. Nunca es un retrato idéntico, a veces la dibujo como una niña, a veces como una duendecilla o en el cuerpo de algún animalito o insecto, pero ambos sabemos que es ella. Es alguien a quien admiro muchísimo y una fuente constante de inspiración, por lo que creo que es normal que se aparezca tanto.


8.- Ilustración del libro Yo sé que los elefantes lo saben todo, Sebastián Ilabaca, Hueders 2017.
La idea de este libro surgió de la necesidad de crear un proyecto personal entre varios encargos. Tantas eran mis ganas de crear algo propio, que a la semana después ya estaban todas las páginas listas. Rafael López, el editor de Hueders lo vio y me ofreció hacerlo en serigrafía. Imprimimos manualmente 30 copias en papel de algodón a dos tintas. Yo me encargué de encuadernar cada ejemplar.


9.- Ilustración para Bartleby, el escribano de Herman Melville, publicado por Hueders 2017.
Uno de los libros que me ha dado mayor satisfacción ilustrar. Bartleby fue desde mi época escolar uno de mis textos favoritos, y forma parte de mis referentes literarios desde que lo leí. Cuando me pidieron ilustrarlo me sentí infinitamente afortunado, a la vez que enormemente asustado. La responsabilidad de ilustrar un texto tan importante casi me paraliza. Pero me encerré a trabajar en él con determinación. Al cabo de un par de meses estuvo listo.

Sebastián Ilabaca (Santiago, 1988). Ilustrador y artista gráfico autodidacta chileno. Luego de egresar de la Universidad de Chile como Comunicador Audiovisual decidió volcar todo su trabajo a la ilustración, principalmente para literatura infantil. Entre 2012 y 2017 ha ilustrado para las editoriales Hueders, SM y Zig-Zag, además de diversos medios impresos. Actualmente ilustra la sección Pensamiento Ilustrado de Revista Santiago. Participó en el mural Zanmi, que es muestra permanente del Centro Cultural Gabriela Mistral GAM. Su trabajo ha sido expuesto entre otros, en Primavera del Libro y PLOP! Galería.

Con motivados voluntarios de banco Itaú, realizamos el lanzamiento del programa “Lee para un niño”

Más de 60 voluntarios de banco Itaú se inscribieron en el programa “Lee para un niño”, organizado por Fundación Itaú y Fundación Había Una Vez, que busca llevar el placer de la lectura a niños de entre 3 y 7 años que viven en situación de vulnerabilidad.

Luego de realizar una fase piloto el año pasado, nos lanzamos por primera vez en un proyecto de voluntariado corporativo, que nos permite formar mediadores y llevar el regalo de los libros  dentro de un contexto afectivo a muchas más personas, contribuyendo así a promover el valor de la lectura a través de programas que aportan al desarrollo y bienestar personal, comunitario y social.

Para que los participantes realicen sus actividades lectoras, nuestra Directora de Desarrollo Institucional, Carmen Paz Hernández, los capacitó en torno a la importancia de la lectura en la primera infancia, y nuestra Encargada del Área de Proyectos, Daniela Sánchez, les entregó herramientas prácticas para la lectura con niños.

Los voluntarios trabajarán en grupos de 10, y después de realizar su actividad de lectura les regalarán a cada menor dos libros de alta calidad literaria. Para este año seleccionamos un fondo con 40 títulos y 3 mil libros, para impactar a 1.500 niños.

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Talleres de fomento lector 2018

Te presentamos los talleres que realizaremos durante este año.

Leer para conocer: libro informativo y fomento lector

Cuando se habla de fomentar la lectura, por lo general, se piensa en cuentos o novelas, pero actualmente la industria editorial nos ofrece libros de no ficción que abordan variados temas, de excelente calidad y con presencia de un lenguaje visual potente, lo que es muy atractivo para niños y jóvenes. Este taller pretende acercar a mediadores de la lectura al libro informativo y situarlo como una eficaz herramienta para desarrollar el gusto por la lectura y para encantar a los lectores con el conocimiento.

Objetivos: Dar a conocer características generales del libro informativo y entregar herramientas para su selección y uso en el fomento lector.

Contenidos:

  • Características del libro informativo
  • Tipos de libros informativos
  • ¿Por qué leer libros informativos?
  • Algunas consideraciones al momento de seleccionar
  • Ejemplos de actividades y estrategias para acercar el libro informativo a los usuarios

Metodología: Exposición oral, presentación de libros, trabajo grupal e individual.

Fechas y horarios: Miércoles 18 de abril de 9:00 a 13:00 horas

Valor: $30.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositora: Daniela Sánchez Allende

Introducción a la lectura en voz alta y narración oral

Curso de carácter básico-introductorio de dos módulos de formación en el que se presentarán las técnicas de lectura en voz alta y narración oral como estrategias de animación a la lectura.

Objetivos: Entregar a mediadores de la lectura que se inician en el ámbito de la lectura y narración oral herramientas teóricas y prácticas que aporten al desarrollo de estas habilidades, de manera lúdica y dinámica.

Contenidos:     

  • Aproximaciones al concepto de tradición oral, fomento lector y animación lectora.
  • Diferencia entre la narración oral y la lectura de cuentos: teoría, técnicas y estrategias.
  • Ejercitación de la voz: respiración, articulación, intención y volumen.
  • Ejercitación de la puesta en escena: creatividad, improvisación, movimiento, gesto y expresión.
  • Cómo enfocar la lectura/ narración según el público y sus edades
  • Experiencia personal y grupal de lectura y narración con distintos tipos de texto, según las habilidades personales.

Metodología: Exposición oral, trabajo grupal y ejercicios prácticos

Fechas y horarios: Miércoles 16 y jueves 17 de mayo de 9:00 a 13:00 hrs

Valor: $45.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositora: Trinidad Cabezón

Tendencias digitales en fomento lector

Dar a conocer cómo las nuevas tecnologías pueden jugar un rol importante en el fomento a la lectura y las estrategias para integrar estas técnicas al trabajo del mediador.

Objetivos: Introducir a mediadores en conceptos, tendencias actuales y recursos prácticos del ámbito digital que sirvan para fomentar la lectura.

Contenidos

  • Aproximaciones al concepto de fomento lector y lectura digital: nuevos conceptos, soportes y usuarios.
  • Diferencia entre lectura digital e impresa: de la cultura del libro impreso a lo digital.
  • Recorrido por distintos soportes y formatos digitales: tablets, apps, ebooks y otros.
  • Nuevas tendencias digitales para fomentar la lectura: booktubers, wattpad, fanfiction, aplicaciones, otras herramientas de difusión y recomendación.

Metodología: Exposición oral,  ejercicios prácticos

Fechas y horarios: Miércoles 18 julio de 9:00 a 14:00 hrs.

Valor: $45.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositores: María Paz Muñoz, Elisa Villanueva y Alejandro Oyarce.

Poesía y fomento lector

Con este taller se busca actualizar conceptos teóricos que permitan valorar el género poético como experiencia enriquecedora y la posibilidad de su uso como herramienta para fomentar la lectura.

Objetivo: Posicionar la poesía como una experiencia vital para abrir un camino hacia la lectura.

Contenidos:

  • Introducción y conceptualización:
  • ¿Qué entendemos por poesía?
  • ¿Cómo leer poesía?
  • ¿Por qué es importante fomentar la lectura por medio de la poesía?
  • Recorrido y análisis por distintas tendencias poéticas.
  • Estrategias poéticas para fomentar la lectura.

Metodología: Exposición oral y ejercicios prácticos

Fechas y horarios: Miércoles 22 de agosto de 9:00 a 13:00 hrs.

Valor: $30.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositora: Elisa Villanueva

Lectura en familia

Fomentar el placer de leer en los niños y los jóvenes es un desafío permanente de la educación, por los beneficios de la lectura en el desarrollo intelectual, social y emocional de los niños y jóvenes. La familia debe participar de este desafío, ya que es el espacio esencial y principal donde pueden darse los primeros acercamientos a la lectura desde un espacio íntimo, afectivo y permanente. Es en la familia donde los niños podrán progresar en su acercamiento a la lectura.

Objetivos: Conocer y fundamentar los beneficios de la lectura y establecer el rol de la familia en el desarrollo del gusto por la lectura.

Contenidos:

  • ¿Cómo se comunican los niños?
  • ¿Por qué es importante leer a los hijos?
  • Beneficios de una lectura compartida en el hogar:

a) Placer y goce.

b) Aporte en las relaciones padres-hijos

c) Estimulación emocional.

d) Estimulación intelectual

  • ¿Cuándo comenzar a leer?
  • ¿Dónde leer?
  • Sugerencias para acercar la lectura a los niños desde una perspectiva positiva

Metodología: Charla expositiva con espacio para preguntas de los asistentes.

Fechas y horarios: Miércoles 24 de octubre de 10:00 a 13:00 hrs.

Valor: $28.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositora: Carmen Paz Hernández

Kamishibai y teatro de sombras

Curso de carácter básico de un módulo de formación en donde se presentará el kamishibai y el teatro de sombras como técnicas de animación a la lectura.

Objetivos: Dar a conocer la técnica del kamishibai y el teatro de sombras como estrategias de fomento lector y sus distintas posibilidades de uso.

Contenidos:

  • Historia del kamishibai e historia del teatro de sombras
  • Kamishibai y teatro de sombras como estrategias de fomento a la lectura
  • Uso del kamishibai: el paso de las láminas, la lectura del cuento y actividad posteriores a la lectura
  • Uso del teatro de sombras: creación de figuras, juego con las luces y preparación del espacio
  • Ejercicio práctico con alguna de estas dos técnicas

Metodología: Lectura/ narración de cuento; Exposición oral; Trabajo grupal; Ejercicios prácticos.

Fechas y horarios: Miércoles 21 de noviembre de 9:00 a 13:00 hrs.

Valor: $35.000

Formas de pago: Transferencia electrónica

Expositora: Daniela Sánchez

Curso: Leer para conocer, libro informativo y fomento lector

Cuando se habla de fomentar la lectura, por lo general, se piensa en cuentos o novelas, pero actualmente la industria editorial nos ofrece libros de no ficción que abordan variados temas, de excelente calidad y con presencia de un lenguaje visual potente, lo que es muy atractivo para niños y jóvenes. Este taller pretende acercar a mediadores de la lectura al libro informativo y situarlo como una eficaz herramienta para desarrollar el gusto por la lectura y para encantar a los lectores con el conocimiento.

Objetivo: Dar a conocer características generales del libro informativo y entregar herramientas para su selección y uso en el fomento lector.

Contenidos:
• Características del libro informativo
• Tipos de libros informativos
• ¿Por qué leer libros informativos?
• Algunas consideraciones al momento de seleccionar
• Ejemplos de actividades y estrategias para acercar el libro informativo a los usuarios

Metodología:
• Exposición oral
• Presentación de libros
• Trabajo grupal e individual

Dirigido a:
• Docentes
• Equipo de biblioteca
• Padres y apoderados
• Mediadores de la lectura en general

Fechas y horarios:
• Miércoles 18 de abril de 9:00 a 13:00 horas

Lugar: Fundación Había Una Vez. San Francisco de Asís 216, metro Alcántara, Las Condes

Valor: $30.000 por persona

Formas de pago:
• Transferencia electrónica

Para más información, escribir a evillanueva@fhuv.cl

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Currículum Profesora:
Daniela Sánchez Allende
Licenciada en Letras con mención en Lingüística y Literatura Hispánica, Universidad Católica de Chile. Máster en Libros y Literatura para Niños y Jóvenes, Universidad Autónoma de Barcelona. Cuenta con amplia experiencia como mediadora en bibliotecas públicas, privadas y diferentes proyectos relacionados con el fomento a la lectura. Actualmente es la Encargada del Área de Proyectos de FHUV.