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Jairo Buitrago. Crecer sin romper el vínculo con la infancia

Soy lector porque me gustan muchas cosas además de los libros.

Por Jairo Buitrago (Colombia)
Escritor e ilustrador

Jairo

Me formé leyendo para encontrar, sin saberlo, mi lugar en el mundo, para emanciparme (me gusta esa palabra), para estimular mi imaginación. Pero los libros no eran lo único. Los recuerdo, eso sí, como sabios compañeros a los que me acerqué  por curiosidad, por atractivo, igual como lo hice con mis amigos de la infancia. Mi odio y temor a la escuela, la mala salud, una casa grande con patio y fuente de agua en Bogotá, mis angustias, son recuerdos infantiles que van de la mano con los de una de mis hermanas leyendo a Jane Austen y Mark Twain, mi mamá leyendo novelas románticas, mi papá el diario hasta quedarse dormido, mi hermano mayor libros de terror y ciencia ficción. Los demás hermanos no leían, vivían su vida, no sé si eran felices, pero lo parecían.

Mi anhelo de aventura desde la casa, porque no tenía edad para salir, me acercó a Jules Verne, a Jack London, a Joseph Conrad, a los libros de imágenes, a los de animales, a los cómics. Luego comencé a ir al cine y eso abrió nuevas perspectivas en mi cabeza. Pero no olvidé la letra impresa, las imágenes, que seguían presentes en medio de otros deseos.

Intenté adaptar con mis propios dibujos Moby Dick de Herman Melville, acaso la novela que más leí y releí en mi niñez, y claro, fracasé; no tenía sentido del ritmo, de la edición. Vi la película de John Huston El tesoro de Sierra Madre, y luego supe de la novela de Bruno Traven. Y hoy, como adulto, desde la ventana del autobús veo la Sierra Madre alzarse contra el cielo, y sonrío. Para eso me han servido los libros: para cerrar los ojos con satisfacción.

Recuerdo una escena maravillosa de la película Au revoir les enfants de Louis Malle –la historia de dos chicos, Julien y Jean, en un colegio interno de religiosos durante la ocupación alemana en Francia–, donde ambos protagonistas, que han fortalecido su amistad alrededor de los libros, hablan muy casualmente sobre quién es su mosquetero favorito: “Aramis”, responde uno de ellos. Así eran a veces mis conversaciones con amigos que leían. Pero creo que ya ningún chico lee Los tres mosqueteros.

Yo, en el álbum, casi como si fuera el cine, encuentro lo que me hace falta para narrar, para contar mis historias. Y ellas, de cierta manera, son resultado de los libros que amé y que sigo amando. Pero no solo de los libros, de eso no hay duda. No me gustan los lectores obsesivos; yo amo otras cosas, vivo otras cosas fuera de la lectura y tengo amigos que no leen y son buenos y simpáticos. Dice Ezra Pound: “Lo que amas permanece, el resto no es nada. Lo que amas no te será arrebatado. Lo que amas es tu herencia verdadera”. ¿Hay algo más?

En retrospectiva, ser lector temprano me ayudó a entender las complejidades de mi infancia; me acercó la fuente de mis arquetipos, pero a la vez me hizo disfrutar mejor la relación con la vida diaria, hermanar la soledad de la lectura con los viajes lejanos y las caminatas cortas, la simbología de la vida, la fogosidad del pensamiento que me obliga a escribir unas veces, a ilustrar otras.

Mi identificación con la pérdida de la infancia me ayudó a crecer sin romper el vínculo con mis primeros años. Pienso en libros que no estaban escritos para niños como Los ríos profundos de José María Arguedas, que relatan el paso doloroso y violento de un niño para transformarse en adolescente, o mejor, en un adulto, y que llegó a mis manos de manera prematura. Entendí y asimilé la sencillez y beatitud de la prosa de Arguedas, violenta como los ríos que he visto en mis viajes.

Loly & Bernardilla: “Somos muy diferentes, pero nos une la misma pasión por los libros”

La dupla formada por María de los Ángeles Amenábar (Loly) y Bernardita Romero (Bernardilla) lleva más de una década dedicada a la ilustración, un tiempo en el que, dicen, no han perdido la capacidad de asombro con lo que cada una puede aportar.

Por Bernardita Cruz M.
Editora RHUV

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http://lolybernardilla.blogspot.com

 

Todo comenzó cuando tomaron un ramo de literatura infantil. María de los Ángeles y Bernardita estudiaban juntas, y en forma paralela, las carreras de Arte y Pedagogía en la Universidad Católica de Chile. A ambas les gustaba dibujar desde siempre, pero fue cuando se inscribieron en el curso de la escritora Cecilia Beuchat que descubrieron una pasión común por los libros infantiles. Entonces, decidieron emprender su primer trabajo como equipo: un libro de cocina y manualidades, escrito, ilustrado y editado por ellas mismas. Lo lanzaron en Casas de Lo Matta en un verdadero carnaval con malabaristas, música y comida preparada por ellas. Esa fiesta literaria marcó el inicio de Loly & Bernardilla, una dupla que ha trabajado codo a codo por cerca de 11 años.

Miembros de IBBY Chile y del Colectivo Minga Ilustradoras, María de los Ángeles tiene un postítulo en diseño y Bernardita realizó un diplomado en ilustración en Boston. Entre risas, comentan que la gente siempre piensa que hacen todo juntas, que una dibuja y otra pinta, y viceversa. Pero la verdad es que cada una tiene un rol definido, que se complementa con el trabajo de collage digital: Loly diagrama y diseña los libros, tarjetas y afiches; Bernardilla crea las ilustraciones con técnica mixta, papeles pegados y acrílicos. Así, cada una aporta a la creación colectiva.

“Loly es observadora, serena y disciplinada; coleccionista de papeles y botones, fotógrafa, amante de la música, la lluvia y la gráfica de Alphonse Mucha”, dice Bernardita sobre su compañera. Esta, a su vez, la describe como “apasionada, idealista, surrealista, preocupada de los detalles, amante del teatro, la poesía, los collages de Tàpies  y el cine de Kusturica”.

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El camino

Cuando empezaban a agotarse los ejemplares de su libro de cocina y manualidades, las comenzaron a llamar de diversas editoriales. En esa época formaron su estudio de diseño e ilustración, que por muchos años tuvo sede en el corazón de Bellavista, en una antigua casona de la calle Salvador Donoso.

En todos estos años han trabajado con numerosas editoriales nacionales y también algunas extranjeras, como McGraw-Hill (para EE.UU. y México) y las brasileras Brinque-Book y Editora DCL.

¿Cuál es el proyecto que más satisfacciones les ha traído?

Cada nuevo encargo es una tela en blanco que nos propone un nuevo desafío pero, sin duda, fue un honor para nosotras que nos llamaran de la National Geographic para participar en un proyecto multicultural latinoamericano. Era un programa de fonética en español dirigido a las etnias amazónicas, personas totalmente alejadas de la sociedad. Fue un proyecto muy gratificante; ilustramos canciones folclóricas que llegaron hasta los rincones más alejados del mundo.

¿Y cuál es su encargo ideal?

Para nosotras, el mejor regalo es trabajar para aquellos que tienen alma de niño, que a través del arte estimulan la creatividad y la libertad de expresión. Creemos que la sociedad debe esforzarse por evitar los estereotipos y los dibujos esquematizados, que lamentablemente le cortan las alas a la imaginación… ¡Bienvenidos los caballos azules, los perros con plumas y el sol con un pedazo de naranja!

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Lenguaje común

Como dupla, Loly y Bernardilla han ilustrado textos de los autores chilenos Manuel Peña Muñoz (Personajes populares de Chile, La mujer de los labios rojos), María Eugenia Coeymans (Cuentos para conversar), Víctor Carvajal (Rolo Tricahue y el puma), Mónica Bombal (Ana y los botines rojos) y Neva Milicic (Colección Serie Azul de SM), entre otros. También publicaron 4 libros de su autoría en la Colección Primera Lunita, de Ediciones Sol y Luna.

Dentro de su trabajo también se cuentan campañas para distintas casas comerciales, como la ropa de cama para Sueños ilustrados de Rosen, la serie de Magicuentos de Ripley y la Colección Duende Mágico de Cencosud.

Actualmente, trabajan en las ilustraciones de un libro de Cecilia Beuchat y Carolina Valdivieso para Ediciones UC.

¿Cómo podrían definir su trabajo?

Lo nuestro es técnica mixta: acrílicos sobre cartón, restos de géneros, trapos y telas varias, papeles recortados, botones… en fin, materiales de deshecho. La soltura de la mano, lo espontáneo y artesanal, se combinan con la precisión de lo digital. Intentamos rescatar lo hecho a mano a través de un método contemporáneo. Buscamos ilustraciones  que aporten significado al texto y permitan diversas lecturas.

Si bien Loly y Bernardilla siguen trabajando juntas, a lo largo de los años han ido desarrollando intereses paralelos. Loly creó el Café Arbret –un espacio que combina repostería con juegos y actividades para niños– y Bernardilla comenzó a incursionar en la escritura creativa. En 2011 lanzó su primer libro, Corazón de León, editado en la Colección Oro Animal, ilustrado por la pintora Carolina Gasic. Hoy, se alista a publicar El ombligo del mundo con la editorial Amanuta, un cuento basado en la leyenda de los primeros polinésicos que llegaron a Isla de Pascua.

¿Cuál es el balance tras 11 años trabajando juntas?

Ha sido una verdadera escuela… Cada día es un eterno aprendizaje del trabajo de la otra, con crítica constructiva, humildad y respeto. No hemos perdido la capacidad de asombro con lo nuevo que cada una puede aportar. Cada pedazo de género o de papel, cada libro descubierto, cada viaje, cada objeto, adquieren un valor único y digno de comentar con un café. Somos muy diferentes, pero nos une la misma pasión por los libros, por lo tanto, nuestro lenguaje es el mismo.

¿Cómo se imaginan a futuro?

Ojalá ilustrando toda la vida… y más allá de esta también.

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Colección Pequeña Lunita
¿Me das un beso?
¿Quién soy?
 ¿Te imaginas?
Autoras: Loly & Bernardilla
Sol y Luna Libros, 2009

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Fabíola foi ao vento
Autor: Ricardo Benevides
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Editora DCL (Brasil), 2010
ISBN: 9788536809434

Rolo Tricahue y el puma
Autor: Víctor Carvajal
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Sol y Luna Libros, 2008
ISBN: 9789567713059

A bolsa
Autor: Ilan Brenman
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Brinque-Book (Brasil), 2012
ISBN: 9788574123622

La mujer de los labios rojos
Autor: Manuel Peña Muñoz
Ilustraciones de Lolly & Bernardilla
Catalonia, 2013
ISBN: 9789563241709

Ana y los botines rojos
Autora: Mónica Bombal
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Ediciones SM, 2010
ISBN: 9789562648134

Personajes populares de Chile
Autor: Manuel Peña Muñoz
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Alfaguara Infantil, 2011
ISBN: 9789562399142

¡Vamos más lento, por favor!
Autora: Neva Milicic
Ilustraciones de Loly & Bernardilla
Ediciones SM, 2010
ISBN: 9789562647304

Para chuparse los dedos

 
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Por Verónica Uribe, Editora de Ekaré Sur

Para chuparse los dedos
Autora e ilustradora: Pati Aguilera
Lectores avanzadosLetra Capital Ediciones | 2013

Pati Aguilera presenta treinta recetas de la cocina chilena acompañadas de atractivas ilustraciones: desde un simple completo o un chacarero, hasta un caldillo de congrio o un suculento pulmay (curanto en olla).
El libro tiene tres secciones: Para picotear, Para el diente largo y Lo dulce para el final. Todas las recetas son contundentes, sin temor a las frituras ni a las calorías, y están explicadas con soltura y gracia.
Los textos son informales, y aquí y allá se apuntan algunos datos importantes, como suavizar la cebolla para la ensalada chilena con agua caliente y un chorrito de vinagre, y también útiles diagramas para envolver bien las humitas o doblar correctamente la masa de las empanadas.
De formato apaisado, el libro es relativamente pequeño y cómodo de manipular. Está impreso en cartulina gruesa y anillado, por lo que podemos tenerlo abierto y parado frente a nuestros ojos cuando cocinamos.
Y mientras se pelan las papas o se prepara una masa, se puede uno detener en cada detalle de las imágenes que llenan gozosas cada página desarrollando divertidas escenas: está, por ejemplo, la palta reina abanicada por un par de aceitunas negras; una paciente pescadora esperando que pique un congrio para su caldillo; un hambriento lobo a punto de comerse un charquicán de carne molida que se pregunta: “¿Esta es la versión sin charqui, no?”; un parrillero entregando unos choripanes para disfrutar con el apetitoso pebre. Y también un gentil novio que ofrece a la novia un dulce arroz con leche y canela. Junto a las recetas explicadas con precisión y sencillez, las ilustraciones completan el encanto de este recetario.
Algunas de estas preparaciones han aparecido en el blog de la autora: Cositas Ricas Ilustradas, pero otras fueron redactadas especialmente para este libro, que se suma al catálogo de Letra Capital, una editorial interesada en temáticas de patrimonio cultural, folclore e iconografía urbana que el año pasado presentó Plaza de Armas, el corazón de Santiago con ilustraciones de la misma artista.
El tono del libro, el colorido, las ilustraciones y hasta la misma textura de la cartulina  hacen de Para chuparse los dedos un objeto amable, atrayente, que prepara el estómago para una buena comida. Junto a toda la familia se puede hacer un delicioso recorrido por la gastronomía chilena de la experimentada mano de Pati Aguilera.

Publicado en RHUV Nº16

¿Qué Comes?

 
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Por Jennifer King, comunicadora visual, profesora de la UDP y directora de Confín Ediciones.
www.confin.cl

¿Qué Comes?
Autores: Sieneke de Rooü / Tineke Meirink
Primeros lectores TIZIO Publishing | 2010

Para este especial de cocina y libros de la Revista Había una Vez, me propuse encontrar un libro interactivo en esa línea, y debo confesar que me costó muchísimo dar con un buen título, actual y en español, que tuviera algo remotamente relacionado con cocina, comida, comer, ser comido… La verdad es que encontré muchas cosas que prefiero olvidar, como suele suceder en la actual abundancia y sobreoferta de Apps.
Cuando me estaba empezando a rendir, decidí buscar títulos en otros idiomas (a veces hay que engañar a los buscadores del App Store). Así, llegué a este libro, que tiene 7 opciones de idiomas y acentos: inglés norteamericano, británico, irlandés –me encanta–, holandés –los autores son de Holanda–, español, francés canadiense y portugués. En la versión en español narra, con una voz muy agradable, la española Leonor Ruiz, que no tiene un acento demasiado exagerado para Latinoamérica. También está la alternativa de desactivar la voz automática al inicio. Con esto apagado, igual se puede apretar play en cada página para escuchar y leer, haciendo más interactivo el libro.
La aplicación consiste en diez láminas. En cada una preguntan ¿Qué comes?, momento en el cual uno de los niños de la ilustración responde con algo divertido e inventado, basándose en cómo se ve la comida, como por ejemplo: ¡Ranas que escapan de mi tenedor! (y vemos arvejas en la ilustración) o El sombrero de fiesta de la reina (y vemos una pizza). Esta estructura se mantiene a lo largo del libro, incitando la creatividad e invención en torno a la comida cotidiana.
Las ilustraciones de Tineke son bastante simples, contemporáneas, y mantienen la misma composición a lo largo del texto. Sin embargo, los personajes van variando. Este es un atributo notable del libro, ya que aborda una amplia diversidad de etnias y razas con los protagonistas de cada página.
Lo entretenido y lo que justifica que sea una App y no un ePub simplemente, es que casi todo lo que tocas en las ilustraciones tiene un sonido. Esto hace que uno se detenga bastante en cada página, ya que los sonidos son divertidos y onomatopéyicos, y permiten repetirlos varias veces.
Otro detalle interesante es que al final hay tres láminas para pintar que se pueden grabar, compartir y enviar por redes sociales. Además, a modo de anexo interactivo final, se despliega una página que reúne todas las comidas del libro, y las nombra: espinacas con carne picada y rollos de primavera, entre otros, por lo que se vuelve al alimento, y no queda en puro Arroz con monstruos la cosa.

Publicado en RHUV Nº16

¿Por qué estudiar literatura infantil?

Columna de Ana María Soto-Aguilar Bralić
Profesora Básica Pontificia Universidad Católica de Chile
Master (c) of Arts in Children’s Literature, Simmons College (EE.UU.)

En 1971, el autor y académico inglés John Rowe Townsend señalaba que “los libros para niños son escritos por adultos, publicados por adultos, recomendados por adultos y, en su mayor parte, comprados por adultos”. El poder y la responsabilidad de la mediación de los adultos en la lectura de un niño no solo es grande, sino imprescindible e inevitable. Es por eso que la literatura infantil merece ser considerada como una disciplina de estudio académico.

Creo que todos estamos de acuerdo en que queremos que nuestros niños lean, y que lean literatura de calidad. Pero, ¿sabemos qué significa eso? A la hora de escoger un libro para regalar, leer o recomendar a un niño, siempre surgen muchas dudas: ¿Cómo juzgar el uso del lenguaje de ese título? ¿Qué valor tienen sus ilustraciones? ¿Para qué edad es más adecuado? ¿Qué temas aborda y cuáles deja de lado? ¿Cómo interpretar lo que plantea?

La literatura infantil es literatura de verdad. No es un pasatiempo, ni un juguete, ni un negocio. Citando a Townsend en el mismo artículo, “los libros para niños pueden ser juzgados por los mismos estándares que la literatura adulta. Un buen libro infantil no solo debe ser placentero para los niños: debe ser un buen libro en sí mismo”. Así como hay expertos en otras ramas de la literatura, debe haber especialistas en literatura infantil que puedan pronunciarse y dialogar en torno a los parámetros que permiten su valoración.

Ahora bien, el estudio especializado de la literatura infantil no pertenece exclusivamente a los profesores y bibliotecarios. No puede faltar en la formación de los profesionales de la educación en general, pero tampoco puede terminarse ahí, ni quedarse solamente en cursos de perfeccionamiento para docentes. Existen muchas otras disciplinas del conocimiento con las que la literatura infantil colinda y se vincula: las artes visuales, la psicología, la sociología, la filosofía, la lingüística, la estadística; incluso la experiencia empírica de los padres de familia.
En mi opinión, la literatura infantil merece constituirse en un programa de posgrado, dentro de un departamento de literatura, en el que profesionales de todas las áreas estén invitados a formarse e investigar.

Tengo el privilegio de estar cursando un magíster de literatura infantil en la Universidad de Simmons, en Estados Unidos, en el que, de 30 compañeros, solo 3 somos profesores. El resto son licenciados de diversas áreas, desde biología marina hasta letras, y quieren trabajar como bibliotecarios, escritores, editores o investigadores de literatura infantil. La interdisciplinariedad de nuestros pasados académicos iniciales y la diversidad de nuestras proyecciones profesionales aportan una riqueza que difícilmente puede lograrse de otra forma.
Año a año se publican miles de libros para niños en el mundo. Si dedicamos tiempo y recursos a leer y estudiar literatura infantil, abrimos la puerta a un mundo de posibilidades maravillosas; damos a nuestros niños la oportunidad de viajar, de ampliar sus horizontes, de derribar prejuicios, entre otras experiencias.

En Estados Unidos existen al menos 4 revistas especializadas en literatura infantil que publican reseñas de gran parte de los más de mil libros que mensualmente se publican en inglés. ¿Cuántos niños latinoamericanos tendrán la oportunidad de leer alguno de esos libros? ¿Cuántos libros latinoamericanos tendrán la oportunidad de darse a conocer a los niños angloparlantes? Es imposible leer todo lo que se publica en el mundo. Sin embargo, teniendo un espacio para el estudio formal de la literatura infantil, estamos un paso más cerca.

Sigamos trabajando por transformar nuestro amor por la literatura y la lectura en un impulso generador de conocimiento, que ilumine a los adultos mediadores y que permita que muchos más niños sean felices leyendo.

La cocina de Maurice

Columna de Xosé Ballesteros
Editor de Editorial Kalandraka
Escritor y especialista en literatura infantil

Hace 44 años que se publicó por vez primera In the Night Kitchen de Maurice Sendak, pero hubo que aguardar hasta 1987 para poder leer La cocina de noche en español –publicada por Alfaguara– en una magnífica traducción de Miguel Azaola. Por desgracia, este título se descatalogó muy pronto y los nuevos lectores de Sendak perdieron la oportunidad de conocer en castellano uno de los libros más importantes de este autor.

La cocina de noche forma parte de una trilogía que también integran Donde viven los monstruos y Outside Over There, tres obras en las que los niños protagonistas nos invitan a una aventura a la luz de la luna.

En esta ocasión, Sendak nos presenta al pequeño Miguel, que duerme apaciblemente en su cama hasta que unos escandalosos pasteleros le despiertan. Es el propio autor quien ejerce la función de narrador comenzando así el relato:

“¿Os ha contado alguien la historia de Miguel, que oye de noche un ruido detrás de la pared y da un grito: ¡Silencio! ¡Callarse de una vez!?”

A partir de ahí comienzan a ocurrir cosas increíbles en el lugar que era, hasta entonces, una cocina doméstica convertida ahora en una ciudad sospechosamente parecida a Nueva York. ¿O es al revés? Tres cocineros idénticos a Oliver Hardy, un vuelo en avioneta sobre edificios con forma de botellas, paquetes, tarros…, mientras en el firmamento de intenso azul lucen la luna y las estrellas.

Sendak incluye en esta obra reconocimientos explícitos y recuerdos de juventud. El autor confiesa que el estilo y el diseño de las páginas es un homenaje directo a Little Nemo in Slumberland:

“Mi libro es, en parte, un homenaje a Winsor McCay (…) Él y yo servimos al mismo amo, nuestro temperamento infantil. Dibujamos, no sobre la memoria literal de la niñez, pero sí sobre la memoria emocional, su tensión y su urgencia. Ninguno de nosotros olvidó sus sueños infantiles.”

Además, los recuerdos de Sendak nos trasladan a su infancia, cuando paseaba por Queens en compañía de su hermana y el novio de esta, tal y como comenta en el documental Tell Them Anything You Want:

“Había un anuncio que recuerdo muy claramente. Era de Sunshine Bakers y decía: ‘Nosotros horneamos mientras tú duermes’. Me parecía la cosa más sádica en el mundo porque todo lo que yo quería hacer era permanecer despierto y observar lo que sucedía.”

Y continúa:

“Recuerdo que solía guardar los cupones que mostraban a los tres pequeños panaderos gordos de Sunshine marchando de noche en ese lugar mágico, donde quiera que fuera, para divertirse, mientras yo tenía que irme a la cama. Este libro fue una especie de vendetta para decirles a ellos: ¡Ahora soy lo bastante mayor para quedarme despierto por la noche y saber qué pasa en la cocina de noche!”

La publicación de In the Night Kitchen no pasó inadvertida para el público estadounidense y enseguida escandalizó a las mentes más conservadoras, que lograron que el libro fuese incluido en la lista de los 100 libros más provocadores confeccionada por la American Library Association (ALA). La razón principal de esta censura fueron las imágenes de Miguel desnudo. Ante esto, Sendak comentó:

“Es evidente que detrás de muchas actitudes puritanas hay mucha suciedad escondida. Parece que un niño pequeño desnudo sin su pijama es más monstruoso para algunas personas que cualquier otra monstruosidad del mundo.”

Con el tiempo, La cocina de noche se convirtió en un libro de culto y acreedor de numerosas distinciones, entre ellas el Caldecott Honor Book. Ahora, por fin, 44 años después, los lectores en castellano podremos volver a degustar las delicatessen preparadas por Maurice Sendak en esta cocina. Seguro que el pastel todavía estará caliente.

 

Referencias:

La cocina de noche, por Ellen Duthie:
http://loleemosasi.blogspot.com.es/2012/04/la-cocina-de-noche-mas-leche-si-mas.html

Cuentos salvajes de Maurice Sendak, por Mónica Klibanski:
www.educ.ar/sitios/educar/recursos/ver?id=106342

Maurice Sendak (1928-2012), por Walter Lorraine:
www.imaginaria.com.ar/2012/05/maurice-sendak-1928-2012/

Clásicos infantiles, por Ana Garralón:
http://revistababar.com/wp/clsicos-infantiles-arnold-lobel-y-maurice-sendak/

La increíble historia de David Walliams

No es que no tengamos un título mejor, pero todos los libros de este británico parten así, con lo de “La increíble historia de…” que, en este caso, y valga la redundancia, sí ha sido increíble.

Columna de Esteban Cabezas
Periodista, crítico de restaurantes y escritor
Creador de personajes como Julito Cabello y María la Dura

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Ilustración de Fabián Rivas / www.fabianrivas.com

Esta es la historia de un actor inglés que, en algunos sketches televisivos de la BBC, hacía gala de un humor sarcástico a más no poder. Y como si esto fuera poco, generalmente aparecía travestido. La serie, llamada Little Britain, es actualmente material de culto. Y fue, además, el primer escalón hacia la fama de David Walliams.
Sí, Walliams, porque cuando el actor David Edwards Williams entró al sindicato de actores, ya había alguien con el mismo nombre, por lo que le cambió una letra.

Walliams es, hoy por hoy, uno de los fenómenos en literatura infantil y juvenil de Gran Bretaña. Ya con seis libros publicados, todos best sellers, finalmente alguien –editorial Montena– ha optado por traducirlos. Y el primer título en llegar a Chile (marzo 2014) será el antepenúltimo, La increíble historia de… La abuela gánster, siendo La increíble historia de… Los bocadillos de rata el segundo que llegará a nuestras tierras.

Todo comenzó con este sujeto que no solo actúa, sino que también es guionista. De allí este afán de lanzarse a las letras. Su primer libro es de 2008 y se llama The boy in the dress, la historia de un niño de 12 años llamado Dennis, quien tiene algunos problemas con el tema de los géneros (no los géneros para hacer vestidos, ¡ojo!). Fue ilustrado por Quentin Blake, al igual que su segundo opus, Mr. Stink, que fue llevado a la pantalla de la BBC y le supuso el premio People’s Book Prize 2010 en la categoría infantil.

A partir del tercer volumen, aparece Tony Ross en las ilustraciones, conservando un aire tipo Blake… pero en fin. En esta ocasión se trata de la historia de un pequeño ricachón, La increíble historia de… El chico del millón, quien lo tiene todo –su propio auto fórmula uno y un mayordomo orangután– pero a quien le falta aquello que el dinero no puede comprar: amistad.

La historia de la abuelita gánster es la cuarta entrega y es de lo mejor. Se trata de un niño, Ben, que está chato de visitar todos los viernes a su abuela. Porque la encuentra fome, porque huele a col (repollo), porque se tira peos todo el rato y solo le gusta jugar Scrabble. Es entonces que se entera de que fue una famosa ladrona cuyo plan inconcluso y final es… ¡robar las joyas de la Corona! Si hasta aparece la reina de Inglaterra. Es gracioso el libro, de verdad.

Los títulos que concluyen la obra magna de Walliams son los referidos a los bocadillos (sánguches) de rata, con una niña maltratada por su madrastra malvada, y El dentista demoníaco, recién lanzado en septiembre de 2013. Grandes títulos, sin duda, sobre grandes problemas que aquejan a los niños (como eso de la abuela que hasta tiene pelos en la barbilla… brrrrr).

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La increíble historia de… La abuela gánster
Autor: David Walliams
Ilustraciones de Tony Ross
Montena, 2013
ISBN: 9788490430330

La increíble historia de… Los bocadillos de rata
Autor: David Walliams
Ilustraciones de Tony Ross
Montena, 2013
ISBN: 9788490430323

La increíble historia de… El chico del millón
Autor: David Walliams
Ilustraciones de Tony Ross
Montena, 2013
ISBN: 9788490430347

Isidora Aguirre y la literatura infantil

Reconocida como una de las figuras más sobresalientes del teatro chileno del siglo XX, Isidora Aguirre también escribió e ilustró libros para niños.

Por Manuel Peña Muñoz
Escritor, narrador y especialista en literatura infantil y juvenil

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Ilustración de Marisol Abarca / http://marisolabarca.tumblr.com

A los 91 años falleció en Santiago la escritora y dramaturga Isidora Aguirre Tupper (1919-2011). Entre sus obras se destacan La dama del canasto (1965), Los que van quedando en el camino (1969) y Lautaro (1982). Menos conocido es su trabajo como ilustradora y escritora de libros infantiles.

Su madre fue la pintora María Tupper Huneeus (1893-1965), que tenía una tertulia en la calle Rosas frecuentada por Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Gabriela Mistral, María Luisa Bombal y el muralista mexicano Diego Siqueiros. Impulsada por estas visitas, Nené Aguirre escribe a los 6 años el cuento Los anteojos de Pepito, y a los 15, adivinanzas y cuentos por iniciativa de la escritora Marta Brunet, para ser publicados en la sección infantil de la revista Familia. Más tarde los recopiló en el libro Ocho cuentos (1938) de la editorial Zig-Zag. Estos son: El Payasito, El viejo puente, El castigo de la luna, La muñequita porfiada, El sauce llorón, Una aventura de Rosita, La muñeca de Rosita y Juan y medio.

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Ocho cuentos (1938) de Isidora (Nené) Aguirre, con ilustraciones de la autora.

A los 28 años, recrea Wai-Kii, una leyenda hawaiana que publica en la editorial Rapa Nui en 1947, el mismo año en que su tía Ester Huneeus, asidua contertulia de su madre, presenta a Papelucho. En el libro Conversaciones con Isidora Aguirre de Andrea Jeftanovic (Frontera Sur, Santiago, 2009) la escritora recuerda: “En la década de los 40, mucho antes de empezar a escribir obras de teatro, escribí una novela para niños. La mandé a un concurso en una editorial de nombre Rapa Nui. Me basé en un libro antiguo sobre Hawai, en el que se habla de su gente y su mitología. En la novela invento la leyenda de un río que tiene que ver con sus mitos. El personaje Wai-Kii, hijo de la diosa del mar y de un navegante, luego de muchas aventuras, termina convertido en lava por la enemiga de su madre, la diosa de fuego, que mora en los volcanes. Pero de su frente mana un hilo de agua, el que se convierte en un río que fertiliza la isla, y tanto el joven como el río, por sus atributos, simbolizan al poeta y a la creación. (…) Hernán del Solar, jurado del concurso, me anunció: ‘Su novela para niños sugiere que a usted le da para muchísimo más.’ No imaginé que ese ‘muchísimo más’ serían las treinta y tantas obras de teatro y las cinco novelas que esperaban ser escritas en el futuro”.

De esta edición destacan las ilustraciones de Hedi Krasa, artista nacida en Viena en 1923 que emigró de Austria debido a la persecución judía y llegó a Chile en 1939, a los 16 años. Luego, se integró al Ballet de Ernst Uthoff como bailarina, escenógrafa y diseñadora de vestuario del ballet Giselle en 1945. Un año más tarde creó el vestuario para el ballet Drosselbart o el Príncipe Mendigo, basado en un cuento de los hermanos Grimm. En esa época, los diseñadores de vestuario también ilustraban cuentos de hadas, por eso no nos sorprende que Hedi Krasa haya derivado también en la ilustración de libros infantiles de la editorial Rapa Nui. La artista regresó a Europa, donde trabajó como escenógrafa y pintora de retratos, y volvió a Chile en 1986, donde murió en 1989.

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Portada de la novela Wai-Kii de Isidora Aguirre, inspirada en una leyenda hawaiana.
Publicada en la mítica editorial Rapa Nui, que dirigió Hernán del Solar. Ilustrada por Hedi Krasa.

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Ilustraciones originales realizadas por Isidora Aguirre para su novela Wai-Kii,
no incluidas en la edición de Rapa Nui.

Siempre en el ámbito de la literatura y el teatro infantil, Isidora Aguirre presentó en 1956 Anacleto Chin-Chin, una farsa infantil en un acto.

Su obra más conocida fue La Pérgola de las Flores (1960), que se estrenó bajo la dirección de Eugenio Guzmán con música de Francisco Flores del Campo. Esta comedia musical supuso un extraordinario éxito y una consagración de la artista, además de constituir un hito en el teatro nacional. Sin embargo, opacó en cierta medida sus otras obras, ya que el público se quedó con La Pérgola, olvidando sus otras creaciones, entre ellas, las dedicadas a la literatura infantil, que merecen una reedición y estudios críticos.

María Victoria Pení

Bibliotecaria, Ex-Subdirectora Nacional de Bibliotecas Públicas SNBP-DIBAM
Directora del Centro Lector de Osorno-USS

El mejor regalo literario para un niño…
Boca de Lobo de Fabián Negrín, pues presenta al lobo contando su historia, con imágenes muy llamativas y momentos de libro álbum complementando la narración.

Un libro que hace reír a grandes y a chicos…
¡No, David! de David Shannon. Lo utilizamos habitualmente en nuestras sesiones de cuentacuentos y también en capacitaciones a educadores; en ambos casos los resultados son los mismos: grandes carcajadas.

No se puede evitar llorar con…
El último cuento del libro VILLANchicos con desCUENTOS de NAVIDAD de Jorge Díaz. Es un libro publicado después de su fallecimiento y explica por qué no podía morirse sin antes escribir ese libro.

Para cautivar a un adolescente no lector hay que regalarle…
El árbol rojo de Shaun Tan, pues apunta directamente a los sentimientos. Con poco texto y lindas imágenes, cautiva a lectores y no lectores con su profundidad.

Un libro que no falla a la hora del cuentacuentos es…
Barba Azul, tal como lo narra Liliana Cinetto, utilizando palabras actuales pero respetando su estructura. Es un cuento de terror, sangre y calaveras, que “aterra” a los pequeños y también a los grandes.

Me gustaría tomar un café con…
La escritora Liliana Cinetto. Con ella no se pasan penas. Hablar de literatura, de poesía infantil o escucharla narrar sus cuentos y poemas es un regalo a los oídos y al corazón.

Mi libro álbum favorito…
Voces en el parque de Anthony Browne, más aún cuando leí su biografía, realizada en compañía de su hijo “para no parecer presuntuoso”.

Mi novela juvenil favorita…
Siddhartha de Hermann Hesse. La he leído y releído muchas veces, con sus dos compañeras de trilogía, Demian y El Lobo estepario, en diferentes etapas de la vida de mis hijos y nietos, y siempre he acertado al recomendarla.

Mi poeta preferida…
Gabriela Mistral, con sus versos y su prosa. Siento que estamos en deuda con ella al darla a conocer solamente por sus Piececitos de niño, cuando es más… mucho más.

La biblioteca donde encuentro todo…
Centro Lector de Osorno, por supuesto. En él podemos encontrar buenísimos libros infantiles, narración de cuentos, un ambiente acogedor y gente feliz de contribuir al desarrollo de la lectura desde la primera infancia.

favoritos

Boca de lobo
Autor: Fabián Negrín
Thule Ediciones
ISBN: 8496473112

¡No, David!
Autor: David Shannon
Editorial Everest
ISBN: 9788424158859

VILLANchicos con desCUENTOS de NAVIDAD
Autor: Jorge Díaz
Ilustraciones de Claudio Di Girólamo
Editorial Edebé
ISBN: 9561807181

El árbol rojo
Autor: Shaun Tan
Barbara Fiore Editora
ISBN: 9788493481117

Voces en el parque
Autor: Anthony Browne
Fondo de Cultura Económica
ISBN: 9789681660192

Siddhartha
Autor: Hermann Hesse
Editorial Edhasa
ISBN: 9788435009027