Categoría: Noticias

¡Bienvenido nuevo directorio FHUV!

Este 2017, cumplimos 12 años como Fundación y en este contexto decidimos que era el momento de crecer y ampliar nuestro Directorio incorporando a nuevos actores que puedan sumar conocimiento desde sus distintos ámbitos. Es así como a los Directores existentes Ricardo Ariztía, Bettina Chiffelle, Rebeca Domínguez y María Paz Garafulic, se sumaron cinco nuevos integrantes. Ellos son Clara Budnik, Evelyn Didier, Vivian Lavín, Leonardo Moreno y Miguel Yaksic.

Cada miembro de este nuevo Directorio aportará desde su visión en los distintos ámbitos de su conocimiento y experiencia, que incluyen temas como migración, pobreza, cultura, democracia, empresas y comunicaciones.

Estamos agradecidos y orgullosos de su incorporación, ya que creemos que este nuevo Directorio nos permite hacer frente a una nueva etapa de la Fundación, sumando miradas e ideas para enfrentar nuevos desafíos.

Les damos la bienvenida y las gracias por ayudarnos a promover un Chile más lector.

Nos aliamos con Green Libros

En nuestra búsqueda por cumplir nuestras metas y objetivos, es necesario aliarnos con otros con quienes apoyarnos mutuamente. Es así como nos reunimos con Green Libros, emprendimiento que recolecta libros y con esto apoya iniciativas educacionales que fomenten la lectura y el acceso a los libros a niños de escasos recursos en Chile.

Como dos entidades relacionadas al libro y la lectura, decidimos unirnos y colaborar mutuamente; ellos desde esta segunda vida al libro, nosotros desde el fomento de la lectura. En esa línea vamos a canalizar todas las donaciones de libros que recibimos en la Fundación y se irán a Green Libros. La idea es que podamos derivar estas donaciones, y ellos nos aportarán con parte de la utilidad de la venta de esos libros.

En el inicio de esta alianza, buscaremos nuevas ideas de trabajo en conjunto, comenzando por instalar un contenedor para depositar libros en nuestra propia Fundación.

 

Rapa Nui, la editorial amiga de los niños

Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero las palabras impresas quedan.

Por Manuel Peña Muñoz y Claudio Aguilera

Y a través de aquellos libros que escapan al tiempo y llegan a nosotros por misteriosos caminos es posible reconstruir la historia de esos hombres y mujeres que se dedicaron a capturar palabras y ponerlas en letras de molde para que sigan vivas cuando ellos ya no estén.
La historia, por ejemplo, del escritor chileno Hernán del Solar (1901-1985) y el editor catalán Francesc Trabal (1898-1957), quienes decidieron unir esfuerzos para realizar una proeza que parecía imposible: fundar en Chile una editorial de excelencia para niños.
Así nació en 1946 Editorial Rapa-Nui, cuya misión era “crear una tradición en ediciones infantiles” con “escritores del país, de dibujantes del país, de papel nacional y de imprentas chilenas”.
No fue una tarea fácil. Gracias a la experiencia editorial que había adquirido Trabal en Barcelona y al empeño creativo de Del Solar, el sello logró dar un enorme impulso a la literatura infantil y a la ilustración chilena. A falta de escritores nacionales, Del Solar ideó decenas de historias bajo seudónimos tan improbables como Peter Kim, Gastón Colina, Oliverio Baker, Abelardo Troy, Ricardo Chevalier, Clovis Kerr, Bat Palmer, Juan Camerón, Walter Grandson y Aldo Blu, entre otros.
“Desde que hemos lanzado los primero libros Rapa-Nui, no tratamos otra cosa: aplicar todo nuestro esfuerzo para ir mejorando. Es muy difícil crear una tradición en ediciones infantiles. Pocos países lo han logrado. En la mayor parte no hacen sino repetir, adaptar, traducir…”, escribió Trabal en 1950.
El resultado fueron cerca de sesenta títulos que destacaron por la calidad de su factura y diseño, e historias entretenidas y dinámicas dotadas de una gran carga alegórica y poética, en las que se transmite un deseo de evasión y un trasfondo de tierna humanidad.
Inspiradas en la novela clásica policial inglesa, con toques de sorpresa y humor, los libros de Hernán del Solar, en particular, dan cuenta de un profundo conocimiento de la psicología de los niños y se dirigen a su inteligencia e imaginación. Gracias a su perfecto dominio de la técnica novelesca, supo mantener el interés de los lectores. Prueba de ello es que aún hoy se siguen reeditando sus títulos más representativos, como La Porota, Mac, El microbio desconocido y Cuando el viento desapareció.
La atenta mirada de la dupla editorial permitió además incorporar al catálogo de Rapa-Nui obras esenciales de la literatura infantil gracias a un concurso realizado en 1947, el que tuvo como ganador del Premio Rapa Nui a Joaquín Gutiérrez con Cocorí. El Premio de Honor fue nada menos que para Papelucho, de Marcela Paz, y la Mención de Honor recayó en Isidora Aguirre, autora de Wai-Kii.
Uno de los grandes aportes de editorial Rapa-Nui fueron sus ilustradores. Provenientes de diversos ámbitos, supieron dar a cada título una dosis de humor absurdo y modernidad poco habitual en los libros para niños de la época. A las firmas de Mario Silva Ossa y Elena Poirier, nombres emblemáticos de la revista El Peneca y las ediciones de Zig-Zag, se sumaron los hermanos Aníbal y Lautaro Alvial, grabadores y experimentados ilustradores de la revista El Cabrito, y el historietista Jorge Christie, autor de la primera tira cómica diaria chilena.
La editorial acogió también a jóvenes creadores como Yola Huneeus, hermana de Marcela Paz, y a una serie de artistas que se vieron obligados a emigrar desde Europa, como los catalanes Darío Carmona y Roser Bru, la escenógrafa y bailarina austríaca Hedi Krasa y los dibujantes italianos Paolo, Vittorio y Claudio Di Girolamo, y Nino, seudónimo de Giovanni Corradini, quienes enriquecieron la escena nacional con una novedosa visión gráfica y plástica.
Al cumplirse sesenta años de la muerte de Trabal y setenta del nacimiento de este importante sello, releer los libros de Rapa-Nui es una manera de reencontrarnos con nuestra historia y rendir un merecido homenaje a aquellos pioneros que construyeron las bases de la literatura y la ilustración infantil chilena.
Y sin duda, no hay mejor homenaje para Hernán del Solar y para Francesc Trabal que desempolvar la memoria de su obra y ayudar a que las nuevas generaciones de niños chilenos, aquellos a los que tantos desvelos dedicaron, vuelvan a reencantarse con las historias e imágenes que nos legaron. Tal como escribió el autor en las primeras líneas de Cuando el viento desapareció: “Ahora los tiempos han cambiado y ya no suceden cosas tan extraordinarias. Pero hubo épocas en que todo era posible. Si deseamos convencernos, abramos algunos viejos libros y leamos las historias que nos cuentan”.

Publicado en RHUV Nº26

¡La lectura y escritura no tiene edad!

El viernes pasado nos reunimos con los adultos mayores de los hogares 3 y 7 de la Fundación las Rosas en la que fue la última sesión del taller que hemos realizado juntos todo el segundo semestre.

Con esto, finaliza todo el proyecto, financiado por el Fondo del Libro y que fue nuestra primera experiencia de fomento lector con adultos mayores.

En todo el proceso, pudimos comprobar cómo la literatura es necesaria en todas las etapas de la vida y que en la tercera y cuarta edad se evidencia que ésta juega un rol, por un lado de contención, y por otro, de ponerlos a ellos, los adultos mayores, como protagonistas.

En el último módulo se dieron las palabras finales y todos compartieron lo que había sido el taller para ellos.

Como regalo, se quedaron con una libreta y un lápiz, para que así puedan seguir escribiendo. Además, inauguramos el punto lector: una estantería con libros que se usaron en el transcurso de taller, sumado a algunos otros que fueron escogidos de acuerdo a sus gustos.

La evaluación final, tanto para el grupo de este semestre como el anterior, es muy positiva. Nos vamos con mucha alegría por todo lo aprendido.

Los adultos mayores son entes llenos de historia que, través de talleres como este, pueden expresarla al mundo.

 

Reflexión y Proyección en las Jornadas de Directorio LER

Todos los años, los equipos de gestión y directivo, de las nueve bibliotecas
pertenecientes al proyecto Leyendo en Red, realizan un “Directorio” o “Cuenta Pública” a la escuela y a la comunidad.  En ellos, se presentan resultados referentes al comportamiento lector y análisis estadístico de los usuarios, vinculación con la comunidad, experiencias, buenas prácticas y proyección para el futuro.

Nuestra Directora Ejecutiva, Magdalena Palma, fue parte de las jornadas y esta fue su impresión: “Participar de los Directorios, es siempre una instancia muy enriquecedora. Más allá de ver hitos puntuales y la trayectoria de cada escuela durante el año se ve en qué momento está esa biblioteca y ese equipo en particular. El nivel de análisis en los Directorios a los me que tocó asistir fue muy profundo, sobre todo en Tierra Esperanza, quienes realizaron un análisis muy cuidado, de lo que implica tener un proyecto de fomento lector”.

Cada vez nos convencemos más de la importancia de crear estos espacios de detención y reflexión con respecto al trabajo del día a día; además de distinguir los principales logros de las distintas áreas del proyecto: ver cuáles se deben mantener y cuáles potenciar. En cada uno de los Directorios, se destacó la importancia de la Red y cómo los ayuda la colaboración.
Cada escuela ha orientado su trabajo a la lectura por placer. En este proceso es muy
importante que todos los agentes educativos, desde profesores y apoderados hasta los equipos de biblioteca, se vean comprometidos.

Nueva alianza con TECHO

En nuestra búsqueda de acercar el placer de la lectura a la mayor cantidad de personas, firmamos un acuerdo amplio de colaboración con TECHO para implementar bibliotecas y puntos de lectura en las sedes comunitarias de sus barrios.

En la firma de este convenio participaron Sebastián Bowen, Director Ejecutivo de TECHO junto a Andrés Godoy y Vicente Silva. Por parte de Fundación Había Una Vez asistió nuestra Directora fundadora Rebeca Domínguez, junto a Magdalena Palma, Directora Ejecutiva.

Actualmente, TECHO no solo trabaja por entregar viviendas, sino también por implementar espacios comunitarios. Y en ese contexto es que se genera la alianza con Fundación Había Una Vez, que a través de la implementación de bibliotecas, espera contribuir al desarrollo personal y comunitario de los vecinos de los nuevos barrios. Así, la biblioteca se constituirá como un espacio que permita articular e ir construyendo tejido social.

Lanzamos el número 26 de nuestra revista Había Una Vez

Con charlas de Manuel Peña, Hugo Hinojosa e Isabel Molina sobre violencia en la LIJ, el 6 de noviembre lanzamos nuestro número 26 de la revista Había Una Vez en la FILSA 2017.

Luego de un intenso trabajo, dimos vida a esta edición especial sobre violencia, tema complejo si se toma en cuenta que el mundo infantil al menos intenta alejarse de estos tópicos difíciles. Tal como dice nuestra Directora Ejecutiva, Magdalena Palma en su editorial: “No fue fácil enfrentar este número, sobre todo cuando uno cruza temas como violencia y literatura infantil y juvenil, que de manera preliminar parecieran no moverse en la misma frecuencia”.

La realización de este número implicó darnos cuenta de una serie de tipos de violencia que la literatura intenta abordar y de que esta temática ha estado presente desde siempre, y que ha ido modificando con el tiempo, comenzando con las crudas versiones de los clásicos de los hermanos Grimm, pasando por la edulcorada mirada de Disney, y llegando a lo que pasa hoy.

¿Qué está pasando? ¿Cómo se está abordando? ¿Cuál es la visión de las editoriales? Quiénes son los principales exponentes y más es lo que pueden descubrir en este especial, que realizamos con el cariño de siempre, y que nos encantaría compartir.

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Última reunión de red del año

Esta semana, equipos directivos y de gestión de biblioteca de las nueve escuelas que conforman nuestra red, se reunieron en la biblioteca de la Escuela Rural de Huellahue para celebrar la cuarta, y última, reunión de red del año.

Los objetivos fueron varios. Principalmente, reunir a todos los equipos y orientarlos en la puesta en común de los lineamientos y criterios base para la instalación, desarrollo y fortalecimiento de acciones ligadas al programa de fomento lector de Leyendo en Red.

Los juegos también tuvieron un espacio. Los equipos vieron un tutorial orientado al uso de ellos en el aula y se acordó un plan para fortalecer el uso de las ludotecas presentes en cada una de nuestras bibliotecas.

Finalmente, se realizó una evaluación de lo que ha sido este año 2017 de acuerdo al desarrollo del proyecto. Los equipos trabajaron en esto, de manera grupal e independientemente.

Para nosotros es clave estar al tanto de su percepción de fortalezas y oportunidades; ponerlas en común y seguir así trabajando en red, como lo hemos hecho hasta ahora.

Inauguramos biblioteca en Escuela Básica Unidocente de Huatacondo

Más de 1.400 kilómetros tuvo que recorrer el camión que trasladó los libros y muebles de la nueva biblioteca desde Santiago a Huatacondo, localidad ubicada a más de tres horas de Iquique, en la comuna de Pozo Almonte. El lugar está a la orilla del antiguo Camino del Inca y en medio de la Pampa del Tamarugal, y llegar allí es difícil: implica atravesar la quebrada Garganta del Diablo y pasar por los geoglifos de Tamentica.

Por ello, en busca de que los niños del lugar pudieran acceder a la lectura y el conocimiento, Fundación Educacional Collahuasi nos encargó la implementación integral de la biblioteca para la Escuela Básica Unidocente de Huatacondo, la que es dirigida por una sola profesora, quien tiene diez alumnos entre primero y octavo básico.

Nos hicimos cargo del montaje del espacio, que cuenta con más de 300 libros y cuyo mobiliario responde a lo que Fundación Collahuasi y la comunidad querían: un espacio lleno de colores alegres. Además la profesora recibió la capacitación para hacerse cargo del lugar y guiar a los alumnos, y ellos pudieron conocer su nueva biblioteca y escuchar un cuento en kamishibai.

¡Nos alegra poder entregar un proyecto que llenará los días de los niños y la comunidad!

¡Ya casi está aquí!

Si no conoces nuestra Revista Había una Vez llegó el minuto de hacerlo. Nuestro número 26 ya está casi listo y con él te puedes enterar de lo que está pasando en el mundo de la LIJ, desde sus principales voces.

Leer la revista Había una Vez es viajar a un lugar en el que nos enteramos y entretenemos con lo que está pasando en el mundo que más amamos: el de la literatura infantil y juvenil

Sus páginas contienen reportajes, entrevistas, columnas, el trabajo de ilustradores y, por supuesto, recomendaciones de los mejores libros. Todo en torno a un tema central.

Los apasionados por la lectura para niños y jóvenes nos siguen desde el año 2012, cuando empezamos con la revista. El número que estamos preparando, tiene una importancia especial. Hace ya bastante tiempo que abandonamos nuestro antiguo formato de papel y, adaptándonos a los nuevos tiempos, decidimos ser un medio exclusivamente digital. En esta edición número 26 retomamos el antiguo formato y volveremos a ser una revista impresa. Nuestros seguidores podrán hojear el contenido de la revista en papel.

Pero no abandonaremos la versión digital. Todos los suscritos podrán también leer la revista a través de nuestra página.

Los últimos meses, hemos trabajado con mucho cariño para poder compartir con ustedes este nuevo número. Estamos casi listos, y la próxima semana nos vamos a imprenta. No es mucho lo que pueden ver en estas imágenes, ¡pero algo es!

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