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Seminario Sentido e impacto de la lectura en la escuela

El próximo 11 de octubre, realizaremos el tercer Seminario de nuestro programa Leyendo en Red, “Sentido e impacto de la lectura en la escuela” en el Centro Cultural Liquen de Villarrica, con tres destacadas expositoras: Beatriz Helena Robledo; Gemma Lluch y Carolina Dell’Oro.

Revisa el programa aquí.
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Contacto para más información: seminarioleyendoenred@blowup.cl

Si no puedes asistir, lo puedes ver vía streaming en:
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Las expositoras:

Beatriz Helena Robledo (Colombia) Estudió Lengua y Literatura Hispanoamericana. Es profesora, narradora, ensayista, escritora e investigadora en las áreas de la Literatura infantil y juvenil y Formación de lectores. Ha trabajado con instituciones como la Fundación Rafael Pombo, Fundalectura, Ministerio de Educación Nacional, Secretaría de Educación del Distrito Capital, Bibliotena nacional de Colombia, Cerlalc, Ministerio de Cultura, entre otros. Actualmente dirige la asociación Taller de Talleres, que fundó en 1997, y es directora del Consultorio Lector, programa de atención personalizada para los problemas de lectura. Ha publicado numerosos libros, Al encuentro del lector, Por una escuela que lea y escriba y Literatura y Valores editados por la Asociación Taller de Talleres. Ha publicado, además, la Antología del relato infantil colombiano en la colección de Presidencia de la República, 1997; Antología de poesía infantil colombiana, Alfaguara, 2000; Antología de poesía juvenil colombiana, Alfaguara, 2000; Siete cuentos maravillosos, Alfaguara, 2005; Rafael Pombo, la vida de un poeta. Biografía publicada por Ediciones B, 2005; Un día de aventuras, Ediciones B, 2006; Fígaro, Ediciones B, 2007; Así́ somos: tradiciones populares colombiana. Ediciones B, 2009, Viva la Pola, biografía de Policarpa Salavarrieta para la colección del programa Libro al Viento de la Secretaria de Cultura de Bogotá́; El arte de la mediación: espacios y estrategias para la promoción de la lectura, Editorial Norma, 2010.

Gemma Lluch (España) Profesora Titular de la Universidad de Valencia del Departamento de Filología Catalana de la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación.  Doctora en Filología y Premio Extraordinario de Doctorado. Imparte docencia en el grado de Filología Catalana y en diferentes másters. Ha centrado sus investigaciones en la formación literaria, promoción virtual de la lectura, diseño de planes de lectura, comprensión lectora, y las narrativas para adolescentes. Ha publicado más de 100 trabajos de investigación entre los que cuentan artículos, capítulos de libros y monografías.  Destacan publicaciones en revistas como Caplletra, El Profesional de la información, Ocnos, Revista Articles, Quaderns de Filología entre otros.  Asimismo he publicado 13 libros completos entre ellos, El lector model en la literatura per a joves (1998) De la narrativa oral a la literatura per a infants: invenció d’una tradició literària (1999),  Como analizamos relatos infantiles y juveniles (2003), Cómo reconocer los buenos libros para niños y jóvenes (2006), Cómo seleccionalr libros para niños y jóvenes (2010).En el ámbito de la Narrativa de tradición oral y su evolución, el objetivo de su investigación ha estado centrado en establecer el patrón discursivo (público, autores, características discursivas e ideología propuesta) y medir el impacto de la globalización cultural en los cuentos tradicionales catalanes adaptados para los niños. En el campo de la Literatura infantil y juvenil, ha desarrollado investigaciones centradas en cuatro líneas: Modelo metodológico de análisis, Criterios de selección de buenas lecturas, Historia de la literatura infantil y juvenil y Relato paraliterario para adolescentes.

Carolina Dell´Oro (Chile) Filósofa de la Pontificia Universidad Católica de Chile y egresada del Programa de Alta Dirección de Empresas (PADE), del ESE Business School. Docente de las universidades Católica y De Los Andes, dictando cursos de postgrado sobre antropología, familia, sociedad, y ética. Desde hace más de 10 años asesora a compañías nacionales y multinacionales, aportando una mirada global y profunda respecto de las demandas sociales y antropológicas que los nuevos tiempos exigen a las organizaciones. Es columnista habitual en medios de comunicación, de artículos relacionados con temas de ética, empresa y familia; además de panelista de distintos programas radiales y co-autora del libro “Confianza y Felicidad”. Carolina también es miembro del Comité Ejecutivo del Círculo de Personas y Empresas de ICARE; del Directorio del Programa “Educar en familia” de empresas CCU; consejera de Generación Empresarial, Clapes UC, miembro del directorio de la Fundación Chile Mujeres y consejera de Voces Católicas.  El año 2011 recibió el Premio Generación Empresarial y ha sido distinguida 5 veces por el diario El Mercurio como una de las 100 mujeres líderes de Chile.

Sobre Leyendo en Red

El año 2009 Fundación Luksic, Fundación Había Una Vez y dos escuelas pioneras de Panguipulli, Escuela Rural Padre Berger y Escuela Rural Huellahue, se unen en alianza, con el fin de implementar y desarrollar un proyecto de fomento lector en establecimientos educativos rurales. Este año 2018 celebramos 10 años desde el inicio de esa alianza, período durante el cual se han unido al proyecto otros establecimientos educativos; Escuela Rural La Rinconada, Complejo Educacional Tierra Esperanza, Escuela Rural Pullinque, Escuela Particular Padre Enrique Römer, Escuela Epu klei, Liceo San Agustín y Escuela Rayen Lafquén, los que han sido parte en la construcción de una red colaborativa en torno a la lectura: “Leyendo en Red”.

A partir del año 2014, cada año por medio realizamos un seminario con el objetivo de convocar e invitar a diferentes comunidades educativas, organizaciones sociales y culturales, principalmente de las regiones de Los Ríos y la Araucanía, con el fin de generar un espacio de análisis y conversación en donde la lectura y sus distintas dimensiones sean los temas principales de los encuentros.

En esta 3º edición, la invitación es a reflexionar en relación al sentido de la lectura en el desarrollo de los niños y jóvenes y, a partir de la reflexión, disponernos como mediadores a ofrecer espacios de encuentro de los niños y los jóvenes  con los libros, a partir de experiencias de lectura que contribuyan a su formación como lectores y, de esta manera, al desarrollo personal, social, intelectual, y cultural de ellos, considerando los distintos contextos, intereses, perfiles lectores y la calidad de los libros.

Durante el Seminario, Fundación Luksic y FHUV presentarán una exposición itinerante que reúne las mejores prácticas lectoras de Leyendo en Red, las cuales serán expuestas en una de las dependencias del Centro Cultural Liquen.

Ganadores de la Medalla Colibrí 2018

Con el fin de reconocer la producción y creación anual de los mejores libros infantiles y/o juveniles editados en Chile el año anterior, Ibby destaca la labor de escritores, ilustradores, traductores y editoriales con su Medalla Colibrí.

Aquí les presentamos a los ganadores de la versión 2018:

Ganador Ficción Infantil: Nosotros – Paloma Valdivia ilustraciones – Editorial Amanuta

Ganador Ficción Juvenil: Lazarillo – Alejandro Cabrera Olea – Penguin Random House SA – Grupo Editorial Nube de Tinta

Ganador No Ficción Infantil: Pequeña historia de un desacuerdo – Claudio Fuentes y Gabriela Lyon – Ediciones Ekaré SUR

Ganador No Ficción Juvenil: Mi cuaderno de Haikus – María José Ferrada – Leonor Pérez – Editorial Amanuta

Ganador Libro Álbum: La niña que se escondía demasiado – Joceline Pérez Gallardo – Muñeca de Trapo Ediciones

Ganador Novela Gráfica o Cómic: El Cardenal – Kóte Carvajal y Lucho Inzunza – Liberalia Ediciones

Mención Especial Narrativa Gráfica: Pikinini – José Miguel Varas – Raquel Echenique – LOM Ediciones

Labor Editorial: LOM Ediciones

Rescate Editorial: Adiós planeta, por Papelucho y Papelucho, Romelio y el castillo – Marcela Paz – SM Chile

¡Felicitaciones!

Inauguramos Biblioteca en Centro Educativo Fernando Santiván

Tras meses de trabajo, el 9 de agosto inauguramos la nueva biblioteca del Centro Educativo Fernando Santiván de Panguipulli.

Las caras de los alumnos y apoderados al entrar a la nueva biblioteca lo dijeron todo: impresión, sorpresa, emoción. Y es que el nuevo centro lector del Centro Educativo Fernando Santiván se presenta como un espacio acogedor, grande, iluminado, dotado de un atractivo fondo bibliográfico escogido especialmente para la comunidad escolar. Así, la biblioteca contará con 840 nuevos libros sobre formación general y 360 textos para las tres especialidades técnico profesionales que imparte el liceo (Telecomunicaciones, Atención de Párvulos y Servicio de Turismo). De esta forma, esta biblioteca de 110 metros cuadrados que cumple con los estándares exigidos por el Ministerio de Educación, tendrá un fondo bibliográfico de más de 3.000 libros.

Este proyecto de fomento lector, desarrollado por la alianza entre nuestra Fundación y Fundación Luksic, se enmarca en el esfuerzo de ambas organizaciones por fomentar el gusto por la lectura en niños y jóvenes, sobre todo en establecimientos educacionales con altos índices de vulnerabilidad escolar, que en el caso del Centro Educativo Fernando Santiván alcanza un 87,5%.

 

La implementación de la nueva biblioteca contempla también un proceso de certificación a cargo del Programa Interdisciplinario de Investigación en Educación (PIIE) y un trabajo de capacitación y acompañamiento al equipo encargado y a la comunidad.  De esta forma se instalarán las capacidades para alcanzar altos estándares en la calidad del servicio y obtener logros académicos, a través de la vinculación entre los recursos disponibles en la biblioteca y los contenidos del curriculum nacional. El centro lector también cuenta con nuevos computadores y tablets, con el fin de fomentar la lectura en nuevos formatos, disminuir la brecha digital de los estudiantes y avanzar en materia de alfabetización informacional.

 

“Para nosotros era necesario contar con una biblioteca con estándares, que sea más moderna, que tenga una base bibliográfica en el área técnica que no es fácil encontrar y que sea para una unidad educativa que es altamente vulnerable. En mi experiencia de 33 años como docente, entiendo que cuando la lectura se trabaja desde el gusto y el placer, los estudiantes desarrollan sus intereses y se abre una ventana importante al mundo”, comentó Bernardo Vera, Director del Centro Educativo Fernando Santiván de Panguipulli.

“Estoy muy contento como alcalde, ciudadano y sobre todo como ex alumno, con la inauguración de esta nueva biblioteca en mi querido Liceo Fernando Santiván. Agradezco el apoyo de ambas fundaciones y reconocemos la importante obra que realizan desde hace muchos años en Panguipulli. Con ellos hemos construido muchas bibliotecas en distintas localidades de la zona, con un rol protagónico en la comuna. Les agradecemos su permanente compromiso al ayudarnos a fomentar la lectura y traspasar a nuestros jóvenes estudiantes y a la comunidad en general, la posibilidad de descubrir un mundo de oportunidades con tantos libros maravillosos que hoy están disponibles para todos los ciudadanos de la comuna”, dijo Rodrigo Valdivia, Alcalde de Panguipulli.

 

“Nuestro propósito es fomentar la lectura desde el placer, por eso más que bibliotecas, promovemos programas de fomento lector que involucren a todos los actores de la comunidad, y que a través del gusto por leer, se conviertan en un factor de transformación y crecimiento para los establecimientos”, explicó nuestra Directora Ejecutiva, Magdalena Palma. “Por ello es que además de implementar la biblioteca y seleccionar un fondo bibliográfico apropiado y atractivo para los usuarios, la Fundación realizará un constante acompañamiento al equipo de biblioteca para que el programa logre insertarse en la comunidad”.

En tanto, Montserrat Baranda, Directora Ejecutiva de Fundación Luksic explicó que “Como fundación promovemos el fomento lector en la educación media técnico profesional porque creemos que la comprensión de lectura es un elemento fundamental para el desempeño activo de los estudiantes durante su formación. La educación técnica debe enfocarse a nivel pedagógico en el desarrollo de competencias que les ofrezcan a los estudiantes mayores grados de libertad, ya sea en sus trayectorias académicas o en sus primeros pasos en el mundo del trabajo”.

⏪ ⏯ ⏩ de la animación en Chile

Un Oscar al mejor cortometraje (el primer Oscar obtenido por Chile), series animadas traducidas a 10 idiomas y distribuidas en más de 40 países, productoras que ganan concursos de ideas en los festivales más importantes de América y Europa, nuevas plataformas tales como Netflix apostando por creadoras jóvenes, series animadas que se estrenan simultáneamente en diferentes países y despiertan el interés de prestigiosas distribuidoras, co-producciones con canales panregionales (Cartoon Network, Natgeo, Disney), son solo algunos de los últimos logros obtenidos por la emergente industria de la animación chilena. Son muchos y no son casualidad.

Por Bernardita Ojeda, directora de Pájaro, productora de contenidos y animación.

REWIND. Cuando comenzamos a producir “Clarita”, (2002) la primera serie de animación en Chile realizada en TVN con el apoyo del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), no fue casualidad que desarrolláramos una serie de 22 capítulos de duración entre amigos/as ingeniosos y valientes sin experiencia pero dispuestos a poner la primera piedra. La industria de la animación no existía en nuestro país. Los guionistas, animadores y directores profesionales estaban, al parecer, solo en Disney o en Japón.

PLAY. Desde ese momento hasta ahora la situación ha cambiado radicalmente. Hoy existen más de 30 productoras de animación que desarrollan contenidos propios o servicios para cine y TV en Chile y el extranjero. Algunas de ellas están produciendo de manera constante e industrial, otras son más pequeñas y tienen mayores dificultades de subsistencia, pero todas ellas están trabajando intensamente por seguir creciendo y creando. Tenemos un festival de animación de talla mundial, CHILEMONOS, que en 7 años se ha transformado un punto de encuentro y difusión fundamental para la región. El año 2012 se formó ANIMACHI (Asociación Chilena de profesionales y productoras de Animación), que ha trabajado intensamente logrando incidir en las políticas de los fondos que nos apoyan y ha creado la marca CHILEAN ANIMATION que nos da visibilidad en los mercados internacionales más importantes de mundo, a los que asistimos apoyados por fondos del estado. Contamos con los fondos del CNTV, CNCA y CORFO que apoyan los proyectos en diferentes etapas de desarrollo, nunca suficientes, pero responsables de la existencia de la mayoría, sino de todos los proyectos de animación creados hasta el momento. Estamos co-produciendo, es decir, trabajando en conjunto con otros países, lo que significa un aprendizaje enorme y una mejora en los presupuestos, difusión y calidad de las producciones. Además, actualmente existen 7 universidades que imparten la carrera de animación y desde las cuales egresan más de 100 profesionales cada año con diferentes especialidades y variados talentos.

Como resultado de todo este trabajo, la animación chilena creció, se profesionalizó y se consagró con una producción con carácter propio y reconocible en todo el mundo. Y esto no es casualidad, es causa del intenso trabajo de muchos/as actores.

Películas, series y cortometrajes son los formatos más comunes que utilizan los creadores para contar sus historias. Las temáticas son variadas y van desde cápsulas de divulgación, videos educacionales, de rescate patrimonial, musicales, miniseries históricas hasta series de humor Cartoon como las que podemos ver en los canales infantiles más vistos del cable. La producción de series ha sido bastante constante en estos años y recientemente el formato de serieweb ha venido a refrescar el estilo de las propuestas. En la producción de cortometrajes podemos encontrar trabajos más personales de autores que exploran técnicas gráficas y de animación complejas para contar historias más oscuras y profundas. Y en el cine, después de diez años sin estrenos, actualmente se están realizando seis películas animadas, unas están en etapa de desarrollo y otras ya en plena producción, todas ellas con ideas originales de creadores locales e historias universales que pretenden conquistar el público familiar nacional e internacional.

PAUSE. Haciendo una pausa, el panorama actual parece bastante prometedor si pensamos en seguir trabajando y creciendo como lo hemos hecho hasta el momento, pero tenemos como país una deuda con nuestros creadores: Tenemos que ampliar el espacio que las pantallas nacionales dan a las producciones chilenas o bien  crear un espacio público de producción y exhibición como lo tienen otros países de Latinoamérica. Mientras en Argentina se transmiten nuestras series diariamente en varios horarios y en Brasil se han logrado éxitos comerciales que incluyen juguetes y merchandising, en nuestro país no contamos con espacios constantes y adecuados donde los niños puedan ver la producción local. Nuestros éxitos están sucediendo fuera de nuestras fronteras y nuestros niños no participan de ellos.

FORWARD. Seguir creciendo para la industria de la animación es una tarea que desafía a todos sus actores de diferentes maneras. A los canales a apostar por las producciones nacionales para generar y educar audiencias que permanezcan en sus pantallas, a las políticas de estado a que comiencen a considerar a la animación como una industria que, al igual que las tradicionalmente consolidadas, necesita de incentivos específicos para industria, normas internacionales y espacios de difusión, y a nosotros, los directores y productores, a seguir trabajando duro en productos audiovisuales originales, atractivos y de calidad que obtengan tanto o más logros que los obtenidos hasta ahora.

Historia de uno Oso. Ganadores de un Oscar en categoría cortometraje. Punk Robot.

Series web Personas Cetáceas, Abuelo Com y Niño surullo. Más de 100.000 suscriptores en Youtube. Marmota estudios

Petit. Co-producción Latinoamericana estrenada en tres países simultáneamente. Distribuida por Dandelooo, Francia. Pájaro.

Nahuel y el libro mágico. Película en producción. Carburadores.

Serie animada que cuenta con el financiamiento de Netflix para su etapa de desarrollo. Fernanda Frick.

Puerto Papel. Traducida a 10 idiomas. Zumbástico studios

La leyenda de Zeta y Ozz, co-producción con Cartoon Network. Typpo, Niño Viejo y Punkrobot.

Bernardita Ojeda es diseñadora, ilustradora y directora audiovisual. Es creadora y directora de “Clarita”, la primera serie animada producida en Chile y transmitida por TVN. Entre sus trabajos también se encuentran las series “Chanchiperri” y “Hostal Morrison”, ésta última emitida en toda Latinoamérica por Cartoon Network. Actualmente dirige Pájaro, productora de contenidos y animación. Su último trabajo es la serie animada “PETIT”, basada en el libro “Petit, El Monstruo”, de la destacada ilustradora argentina, Isol.

Conocí a Themo Lobos

Primero fueron sus historietas. Más tarde el encuentro fue personal. Ambas experiencias fueron reveladoras y llevaron a la escritura de un libro biográfico.

Por Rafael Valle, periodista. Autor de La gran aventura de Themo Lobos, Editorial Sudamericana, 2018.

Parte 1:

Conocí a Themo Lobos (1928-2012) y sus historietas en mi natal Valparaíso, en 1977. Tenía 6 años cuando mi papá llegó con ese número de la revista Mampato que incluía un capítulo de la aventura con los Suterones y que primero me dio miedo, con esas gigantescas garras de topo saliendo a la superficie para atrapar a un puñado de personajes entre los que se incluía un tipo peludo como gorila.

El susto dio paso a emociones encontradas: esa mezcla de monstruos subterráneos y dibujos de caricatura que para mí era extraña (dos mundos que no se juntaban, en mi lógica), una. La otra era la certeza de que descubría algo importante que por alguna extraña razón –porque ya leía y juntaba historietas y conocía varias chilenas- hasta el momento ignoraba. Los siguientes números de ese último año de publicación de Mampato lo confirmaron, con esas aventuras tan bien contadas y dibujadas, esos dinosaurios de ojos malignos, ese Ogú que se robaba la película, esos datos histórico-enciclopédicos que quedaban inevitablemente grabados, y esos remates de Continuará… que obligaban a ir al kiosco al miércoles siguiente.

Quedé huérfano de esa saga espacio-temporal hasta que volvió a fines de los ’70 con el álbum Ogú, donde descubrí que Themo Lobos tenía otros personajes. Ahí descubrí a uno que llegaría a ser un favorito personal: Máximo Chambónez, probablemente el primer cómic que me sacó lágrimas de risa; comedia de equívocos y estupidez en estado puro, con aguda mirada sobre el arribismo y el provincianismo chileno.

Otro hallazgo llegó en la biblioteca de mi casa: un libro de portada extraña, con gente enojada levantando el puño, llamado Revolución en Chile, que por años había estado ahí cerca y que para mi sorpresa -quizás ordenando o desempolvando un día- tenía en un rincón la forma de Themo Lobos. Nuevo convencimiento: aquí había un autor que tocaba varias teclas, incursionaba en varios géneros y formatos.

La firma de Themo se convirtió en símbolo de garantía y la excusa para empezar a buscarla. Así llegaron Alaraco y Lokán, el Bárbaro en Historietas e Icarito, de La Tercera; los relatos del Abuelo Chambónez en Pocas Pecas, de El Mercurio; alguna otra portada de libro por ahí, Michote y Pericón en algún añoso ejemplar de El Peneca, tiras cómicas o chistes sueltos en otras desaparecidas publicaciones como Barrabases y El Pingüino, y ese gran regreso de mediados de los ’80 con Cucalón, donde Lobos desafiaba la sequía de historieta local autopublicando sus propias creaciones

Más adelante, en la Escuela de Periodismo, conocí a Pedro Peirano, experto themolobólogo que me reveló otros secretos. Uno era que Themo había sido el dibujante de Los Pitufos en álbumes y tapas de cuadernos, y el otro era que un detalle perfecto para reconocer sus dibujos, cuando no había firma, eran los ojillos semicerrados de sus personajes, esos expresivos semicírculos con un punto negro.

Años más tarde, los álbumes compilatorios de la saga de Mampato llegarían como regalo soñado para fans como yo. Para mí aparecía como el gran cierre para un carrera que ya duraba medio siglo, sin sospechar que mi historia con Themo Lobos tendría un continuará.

Parte 2:

Conocí a Themo Lobos por teléfono antes que personalmente, siendo reportero en La Tercera, el año 2000.

Primero lo llamé a su casa en Concón por una polémica entre Oscar Vega –cocreador de Mampato- y los productores de la película animada del personaje, que terminó siendo una excusa para que Themo contara cómo Eduardo Armstrong -el otro cocreador (*)- le había pedido que se hiciera cargo de la historieta y para un artículo hiperventilado –lo reconozco- sobre la “difusa paternidad” del chico pelirrojo.

Poco después le telefoneé por la muerte de Pepo, el creador de Condorito, donde me llamó la atención que Themo, a excepción de varios dibujantes a los que también entrevisté y a los que les pedí ilustraciones de homenaje, fuera el único que no lo tributara con un mono del famoso pajarraco. Lobos se limitó a mandarme un fax con un saludo y una ilustración de Viborita, un antiguo personaje de Pepo.

La suma de ambos telefonazos me dejó con una sensación extraña. Algo me decía que Themo, con esos dos colegas, tenía y/o había tenido una relación, al menos, poco cercana. Primera anotación mental de mi parte.

Al Temístocles Lobos Aguirre de carne y hueso lo conocí en una función con un breve adelanto del largometraje Ogú y Mampato en Rapa Nui, en 2001. Fue el sueño del pibe: conocer al ídolo que, además, me autografió un ejemplar del cómic que inspiraba al futuro film y que me impresionó por el nivel de idolatría que inspiraba entre los que se acercaban a darle la mano, abrazarlo, pedirle que acompañara posando para una foto. Segunda anotación mental: los fans del dibujante y guionista éramos probablemente más y más fans de lo que yo sospechaba.

La idea de una memoria de título hecha a destiempo fue la excusa para acercarme a Themo Lobos en su casa de Concón, en 2009, con la idea tempranamente descartada de hacer un documental a medias con mi amigo Ernesto Garratt, que me ayudó a tantear terreno. En un primer encuentro descubrimos a un conversador inagotable, una fuente llena de anécdotas, reflexiones y conocimientos.

Ya en solitario y grabadora en mano avancé un poco más. Themo aceptó ser el protagonista de mi memoria y tuvo una excusa para ventilar la suya. Así llegó el relato de una formación artística marcada por el dibujo y la lectura, la crónica de su paso por publicaciones emblemáticas de varias décadas, las respuestas de sus desaveniencias con Pepo y Oscar Vega, las confesiones del hombre de izquierda cotizado por medios de derecha y al agnóstico que dibujaba santos, el relato de un artista siempre dispuesto a reirse de sí mismo y que siempre se miró al espejo propio y familiar para esbozar su obra.

Los dibujos contaron la otra parte. Esos cientos de originales a los que tuve acceso privilegiado: páginas de historietas, tiras cómicas, ilustraciones ‘serias’, pequeñas pinturas y acuarelas, bocetos de proyectos, trabajos anónimos. Esos trabajos que completaron el retrato de un hombre prolífico y multifacético, por un lado, pero también el de un creador que entendía el arte sin más pretensiones que la de ganarse el sustento, pagar las cuentas.

Conocí al Themo correcto e incorrecto. Al hombre alegre y optimista y que hablaba de algunos episodios de su propia vida como si fuera un cómic, pero también al que guardaba viejos rencores que revelaba en off y moderaba en público. Conocí a un autor de talento marcado por esa medianía y esas contradicciones, porque de aquellas nacía la chilenidad profunda de sus personajes que recorrían un mundo donde convivían chistes y monstruos, o que revelaban que detrás del apacible -e imaginario- pueblo de Piduquén había un desastre permanente; de aquellas nacía también una obra capaz de tocar varios géneros y teclas emocionales: el drama, la comedia, el suspenso, la fantasía.

Los consejos de amigos y cercanos dijeron que en esa memoria de título estaba la base para un libro hecho y derecho. Themo Lobos aprobó la idea poco antes de morir y ahí comenzó un proceso de varios años de reescritura y pulido, de sacar cosas accesorias y poner el foco en las más importantes, de quitar y agregar capítulos, de hacer más entrevistas y de recopilar el material que lo convirtiera en la biografía “profusamente ilustrada” que el artista pidió como requisito principal.

Ahí está como resultado La Gran Aventura de Themo Lobos, texto lanzado este año, en que se cumplen 90 del natalicio de su protagonista y el medio siglo de la creación de Mampato, la revista donde alguna vez vi el forado de un topo gigantesco que miré, en el que me sumergí y escarbé durante décadas para hacer el perfil de un artista local imprescindible.

(*) Roberto Edwards, dueño de la desaparecida Editorial Lord Cochrane, que publicaba la revista Mampato, afirma también haber dado ideas para que aquella tuviera una historieta protagonizada por un niño.

Isol en su propia voz: Un recorrido por sus obras

Divertida, carismática, entretenida, y claro que sí, muy talentosa. Así es Isol, quien en su reciente paso por Chile se presentó en Ibby para contarle a un atiborrado y fanático público sobre algunas de sus creaciones. Aquí te las presentamos.

Por Josefa Torres, Editora de Revista Había Una Vez

“Me gusta hacer hablar a cosas que no hablan, me gusta ponerme en el lugar de un niño y jugar con los lugares comunes del lenguaje, con ese absurdo con el que nosotros nos manejamos”. Isol.

Abecedario a mano. FCE, 2015:

“Un libro que nunca pensé que se publicaría más que en español, y ya tiene su versión al francés y al inglés. Fue muy divertido hacerlo. Fue un juego que me propuse, de hacer una imagen por cada letra del abecedario y el uso de una paleta de colores reducida con una técnica en específico: esas fueron las reglas que hicieron del juego algo más divertido de jugar. No uso muchos colores, me parece que eso le da unidad al libro y le da elegancia al dibujo. A veces la técnica nos lleva a encontrar imágenes, al estar jugando con el pincel aparecen personajes, y surge la frase. Es interesante que los ilustradores no seamos literales, eso sería redundante y serviría para una enciclopedia, no para la narración. Parte de la gracia es hacer jugar a la imagen y el texto, y cuando uno menos muestra, más evocadora es la imagen.

La letra más difícil fue la “w”, no hay nada en castellano realmente, la cuestión es que yo la puse con la palabra ‘wow!’, me pude permitir esa licencia. Con la x no quise hacer el clásico xilófono y pensé en los cromosomas. Por eso hice una madre y una niña con la frase “soy una x x y me expando”.

El Menino, Océano Travesía, 2015.

“Este libro lo hice después de ser madre y es sobre un ser que llega un día a una casa, y del cual nadie sabe bien qué hacer con él, ni qué lugar ocupa, ni cómo funciona. Son preguntas acerca de este acontecimiento: ‘¿sabe el menino dónde iba cuando emprendió el viaje o llegó a casa por casualidad?’, o ‘el recién llegado no sabe todavía cómo usar sus comandos’. La narración es propia de alguien que ve por primera vez a esta maravilla y lo está analizando, entonces la descripción es mitad observación empírica y mitad invento.

Yo aprendí un montón sobre bebés cuando tuve el mío y de cómo ellos se perciben a sí mismos, pareciera que los niños cuando nacen no saben que no están unidos a todo, por eso de pronto no tienen conciencia del espacio, y se miran en un reflejo y no saben si es él u otro. Un día me levanté y vi que mi bebé se miraba la mano asombrado, entonces claro, de repente te despertás y te das cuenta de que tiene este pulpo que sirve para tantas cosas. Así fue como lo describí, como si fuera la primera vez que lo veía. Una de las páginas favoritas de los lectores es la que habla de los desechos: ‘también libera aguas para purificarse…’ Cuando iba a salir en inglés me dijeron que en EEUU no se iba a vender el libro por esa página. Después salió elegido en el New York Times como uno de los 10 mejores libros del año.

Lo que me gusta mucho como herramienta artística es extrañarse de lo cotidiano, en lo poético, compararlo con otra cosa y volverlo a ver. Es por eso que toda la gracia de este libro pasa especialmente por el texto, por cómo está contado, por eso estuve muy atenta a las traducciones, porque si cambia eso, el libro pierde. Las imágenes son muy cotidianas y con pocos colores, como me gusta, porque el efecto que produce cuando sacas un color a lo largo de la historia es muy poderoso”.

Nocturno, recetario de sueños. FCE, 2011.

“Este libro es muy especial y querido para mí. Surgió de las ganas de trabajar con una tinta que brilla en la oscuridad luego de cargarla con luz, que siempre me ha gustado. Un día vi en un catálogo alemán que la habían usado en una portada y pensé que se podría hacer un libro con ella, de manera que la historia tuviera una sorpresa que no se viera a primera vista; eso me gusta mucho, lo poco evidente. Para que funcionara, tenía que crear una historia distinta, ya que la tinta demora 3 minutos en “cargarse”, debía funcionar la espera, que estuviera dentro del argumento, que fuera orgánico. Por eso se me ocurrió hacer un recetario de sueños, cosa que antes de acostarse uno tenga un montón de opciones de páginas que son sueños posibles y cuando uno vaya a dormir, lo ponga bajo la lámpara de noche y aparezca lo que estaba escondido. Cada página tiene 2 dibujos: uno se ve de día y el otro de noche. Es muy simple pero siempre llama la atención”.

La bella Griselda. FCE, 2010.

“Es la historia de una princesa que era tan linda que todos perdían la cabeza por ella. Me gustó mucho jugar con este lugar común de ‘voy a perder la cabeza por tu amor’. Eso es lo genial del dibujo, que uno puede delinear cualquier cosa, y cuando dibujé esa imagen literalmente, me pareció bastante terrible e interesante para hacer una historia: qué sucedería si eso pasara realmente, en qué consiste tener este poder y si sirve para algo o no. Así, la princesa se aburre tanto que empieza a juntar sus trofeos, hacer bricolaje y barnizar las cabezas que consigue. Luego sucede que ya no la invitan a ningún lado, porque siempre todo termina en desastre…. Al final se junta con un príncipe y a los 9 meses tiene una princesita, por quien pierde la cabeza… esa es la maternidad.

El libro lo trabajé con 4 colores: azul, naranja, negro y amarillo muy clarito, todos son experimentos que hago para que el libro salga bien, como yo lo pensé. A veces hago el dibujo como 100 veces hasta que la cara quede con el trazo que yo quería”.

Tener un patito es útil. FCE, 2007.

Me gusta mucho este libro porque con las mismas imágenes cuenta dos historias. Tardó 6 años en publicarse porque no encontraban la manera de hacerlo resistente y barato, de hecho fue el primer libro que FCE mandó a China por los costos. El libro es infinito, vuelve a empezar, y está hecho como acordeón porque es la única manera de que funcione narrativamente.

Tenemos las imágenes del nene que tiene un patito y lo usa para muchas cosas; él habla en primera persona, entonces pensé que el pato también podría hablar. Cuando termina el libro, en la otra punta empieza el libro “Tener un nene es útil”, y es la versión del pato. Me gusta mucho lo de la subjetividad y cómo la misma escena puede ser vista y vivida dependiendo de cómo uno se posicione. Me parece muy conceptual como libro álbum”.

Petit el monstruo. Ocholibros, 2010.

“Fue muy interesante hacerlo, es acerca de un niño que piensa que es un monstruo porque hace cosas que sabe que están bien y otras que están mal, le confunde ser bueno y malo al mismo tiempo. La madre le dice ‘cómo es posible que un chico tan bueno haga cosas tan malas’. El libro va poniendo en cuestión qué es lo malo y lo bueno, hay algo ahí que engancha bastante con el público, es un tema inacabable. La idea me surgió al ver el boom de libros de autoayuda para adultos y pensar en cómo estamos para necesitar que nos digan qué hacer y para dónde ir. Ahí se me ocurrió esta historia, un niño que necesita un manual de instrucciones que le diga lo que está bien y lo que está mal, y lo difícil de hacerlo.  El libro tiene también unos subdibujos que se relacionan con lo bueno y malo y a medida que avanza, el dibujo se enrarece también.

Ahora hay una serie animada hecha por la chilena Bernardita Ojeda, que quedó muy buena. En Argentina la dan en varios horarios y también hay capítulos en Internet. Trasladar mis dibujos a una serie es muy difícil, para animar es un lío total, pero pudieron mantener el estilo aunque tiene más colores y más personajes. Los guiones los hizo Fernando Salem, y son 27 capítulos. Ha salido bien la serie.

Secreto de familia. FCE, 2003.

“En secreto de familia tenía la idea de una niña que se avergonzaba de su familia, que era algo que me pasaba de chica, no cuando estábamos solos sino con otras personas, siempre me parecía que los demás eran más normales. Ya de grande me pareció linda la idea y un día dibujando apareció la de los pelos, que fue el germen para la historia. Ese año saqué dos libros sobre madres, la mía estaba un poco preocupada. En esta historia, la que habla es la niña, que tiene la subjetiva de que está viviendo una de monstruos; me gustó usar una subjetiva con un lenguaje gráfico un poquito expresionista alemán como “El gabinete del doctor Caligari”, pero que en Secreto de familia es tan ridículo que nos da mucha gracia, porque sabemos que en realidad no lo es”.

El Globo. FCE, 2002.

“Un día a Camila se le cumplió un deseo: su mamá se convirtió en un globo y no gritó más. Quería utilizar un dibujo simpático porque en la historia la madre no vuelve, pero no quería que nadie se pusiera triste, sino graficar que esto es un absurdo, hay que leerlo como algo divertido, tomárselo con humor, por eso las decisiones de los ilustradores tienen que ver con cómo quieren que se lea ese texto: si la historia de una madre que no vuelve más y se convierte en globo la hago con estilo realista o tipo Gorey uno dice ‘¡qué tremendo!’, pero si la hago así uno dice bueno, es un chiste, es para reírse”.

 

El lado B de Constanza Mekis

Desde la vereda del lugar en donde vive Connie Mekis se aprecia que su casa no es como todas. En el portón se asoman varias hormigas aladas pintadas por ella, y al cruzar la puerta de entrada la sorpresa aumenta, hay libros por todos los rincones, incluso en las escaleras que conducen al segundo piso, donde además descansa tranquilamente una gran pantera de peluche, “es mi guardiana” dice Constanza, y nos invita a pasar.

Por equipo FHUV

La magia del lugar es innegable, las piezas están llenas de detalles y artefactos (todos con algún significado especial y una historia entretenida de escuchar) y, por supuesto, más libros. Llama de inmediato la atención el comedor de la casa, pues todas sus paredes se encuentran cubiertas de fotografías de grandes escritores, sin duda invitados permanentes a las conversaciones de la sobremesa. Lo que no se puede pasar por alto, son las mariposas que rondan el lugar, todas de distintos tamaños, formas y colores.

Connie nos cuenta que su afición por los lepidópteros la heredó de su abuelo, “él era un entomólogo amateur. Recuerdo llegar a su casa y verlo sentado descubriendo las mariposas que le llegaban en sobres, desde diversos lugares del mundo. Cada una con alguna particularidad que la hacía única, ya sea por la forma de sus alas, su tamaño, los colores y las combinaciones de estos. Cuando llegaban estos sobres, mi abuelo nos enseñaba la forma en que debíamos extender sus frágiles alas, con sumo cuidado para no romperlas… Sin duda en ese momento nació mi interés”.

Con el pasar de los años Connie comenzó, al igual que su abuelo, a traer mariposas de distintos lugares, para así poder crear sus propias “insectografías”. Nos cuenta con emoción que “de las mariposas me interesa saber, más que la familia científica de la que proviene cada una, el lugar en el que habitan y los distintos colores que pueden tener. Por ejemplo, en Chile hay una gran variedad de mariposas de tonos amarillos y blancos, dentro de éstas me gusta destacar a la Argyrophorus argenteus, una mariposa pequeña de alas plateadas, que son nativas de Chile y Argentina”.

Tras unos años coleccionando mariposas, decidió comenzar a crear sus propios insectarios, en los que predomina un sentido artístico más que científico, puesto que los lepidópteros los  ordena por colores y por el lugar del que provienen, ofreciendo una geografía con un llamativo abanico de diversas tonalidades. Fue tanto el corazón que Constanza puso en estos cuadros-insectarios, que comenzó a regalarlos a gente muy querida por ella.

Eso sí las mariposas no son el único insecto que fascina a Connie, también gusta mucho de las chinitas. Nos cuenta con gran entusiasmo que las hay de diversos colores y que su preferida es la que posee siete lunares, “es que es la que trae la buena suerte” nos dice. Además nos cuenta que las pinta en acuarela y que también las regala.

De búsquedas y ancestros

El mundo de las mariposas es importante para Connie, y no solo desde sus artísticas “insectografías”, sino que también desde la poesía, pues colecciona relatos, poemas y versos en los que se alude a las mariposas, entre ellos hay algunos de Vladimir Nabokov, Gabriela Mistral y Pablo Neruda.

Sentadas en el living de su casa, Constanza nos revela que hay algo más que la apasiona: el baile celta. Y cómo no haberlo adivinado antes, si en su escritorio hay muchos libros sobre esta cultura, se distinguen algunos sobre mitos, leyendas y gastronomía. En ese punto, nos enteramos que Connie tiene ascendencia irlandesa, nos muestra un álbum de fotografías, el que narra la historia familiar. Se aprecian fotos de distintos tamaños, anotaciones en colores, preguntas, anécdotas, sin duda un álbum familiar que invita a la lectura. Constanza nos dice al respecto: “es la historia de mi familia”, mientras tanto nosotras observamos una fotografía en la que aparece Connie bailando en una presentación.

Nos cuenta que este hobby partió hace algunos años atrás, cuando comenzó a escuchar música celta y, coincidentemente, su hija menor quiso aprender a bailarla. “Hicimos toda una investigación para encontrar el lugar adecuado, partimos en el Flannery’s y luego en la Academia Sandra Claren. Mi hija iba dos veces a la semana, yo la acompañaba y pasaba ese rato mirándola bailar o leyendo. Hasta que un día la profesora se me acercó y me preguntó ‘¿por qué no bailas con tu hija?’ En ese momento mi hija era pequeña y aún no entraba al período en el que le avergonzara mi compañía en la clase, así es que pude hacerlo perfectamente”, cuenta.

“Lo mejor que me ha dado el baile celta es el poder acceder de una manera distinta a la cultura y la posibilidad de generar relaciones humanas profundas, pues para bailarlo se necesita del grupo, del trabajo en comunidad, todos debemos llevar el mismo ritmo y para sintonizarnos nos miramos a los ojos. Durante el baile hay una comunicación constante. Por ello, entre quienes practicamos esta danza se produce Anam Cara (hermanos del alma en gaélico).

El tiempo pasó y su hija dejó de practicar este baile. Connie continúa y nos cuenta divertida “soy la senior del grupo, bailo con chicas y chicos de 9 y 11 años”. Todavía participa en algunas presentaciones de final de año, donde baila a teatro lleno. De vez en cuando aprovecha la oportunidad de ir algún domingo a Flannery’s, lugar en el que se toca música celta en vivo y la gente que asiste tiene la oportunidad de participar y bailar. “Ir a este lugar es viajar, disfrutar de la cultura de otro país a través de la danza y su música”.

“Los hobbies son búsquedas y encuentros, lo mismo que sucede con la literatura. Algo que me gusta mucho de los libros es que siempre nos ofrecen la posibilidad de conocer otros mundos, culturas diversas, ofreciendo temas que despiertan nuestra curiosidad. Una vez que despierta, es imprescindible satisfacerla. Y aquí no puedo dejar de citar a Arnold Edinborough, quien dice: ‘la curiosidad es la mayor de las bases de la educación y si tú me dices que la curiosidad mató al gato, yo digo solamente que el gato murió noblemente’”.

Nos vamos de su casa, dándole vueltas a esta última reflexión que nos regaló Connie. Sin duda sus hobbies e intereses tienen origen en algún libro que descansa entre las estanterías de su casa.

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Adiós a Pedro Cerrillo

Por Manuel Peña Muñoz, escritor y experto en literatura infantil.

Con gran pesar hemos recibido en Santiago de Chile la noticia del fallecimiento de nuestro amigo Pedro Cerrillo, uno de los principales expertos en literatura infantil española e iberoamericana, director del Centro de Estudios y Promoción de la Literatura Infantil (CEPLI) de la Universidad Castilla-La Mancha en Cuenca, España. Desde esta cátedra universitaria, Pedro acogió a lo largo de muchos años a especialistas de toda Latinoamérica para integrar mesas de trabajo e investigación. Pasaron por allí Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez de la Fundación Cuatrogatos de Miami, Graciela Bialet de Argentina, Fanuel Hanán Díaz de Venezuela, Constanza Mekis de Chile y Claudia Rodríguez de Colombia, entre muchos otros que compartimos en numerosos proyectos dedicados al estudio y promoción de la literatura infantil. Entre sus muchas actividades, dirigió un proyecto de investigación en torno a la censura y la literatura infantil en el siglo XX junto a la profesora María Victoria Sotomayor de la Universidad Autónoma de Madrid. Este proyecto  reunió a especialistas que analizaron la censura de la LIJ en España y 7 países latinoamericanos en un congreso y una posterior edición de las ponencias en el libro Censuras y LIJ en el siglo XX (2016) de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Pedro dio cursos y conferencias en universidades españolas, estadounidenses, mexicanas, portuguesas, brasileñas, francesas, taiwanesas, colombianas y argentinas, así como en fundaciones e instituciones de Lisboa, Estocolmo, Berlín y Londres, o en las Ferias del Libro de Buenos Aires, Madrid, México, Miami o Guadalajara (México), entre muchas otras. Como profesor visitante realizó investigaciones literarias en la Universidad de Harvard entre otras. Desde su centro de investigaciones de Cuenca, apoyó todas las iniciativas tendientes a la educación literaria desde la infancia. Se preocupó de estimular la poesía infantil desde cancioneros, adivinanzas, rimas y canciones de cuna hasta la poesía infantil de autor. En el aula universitaria y en la participación en congresos estuvo siempre presente con la palabra oportuna. Lo vimos y oímos en el III Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil en el 2016 en el Parque de Chapultepec de Ciudad de México. Nos recibió en Cuenca donde nos acogió para compartir con los estudiantes universitarios en torno a la literatura infantil latinoamericana y nos mostró el fondo de libros infantiles antiguos de la colección de la escritora Carmen Bravo-Villasante que Pedro se preocupó de reunir y catalogar en miras a futuras investigaciones.

Fueron numerosos los especialistas de toda Latinoamérica que acudieron a Cuenca a realizar pasantías, entre ellos los escritores Adolfo Córdova de México y Camila Valenzuela de Chile. Y todos regresaron a sus países entusiasmados con su palabra viva que siempre estimulaba. A todos atendió y los llevó a recorrer los misteriosos recovecos de la ciudad encantada, haciéndolos admirar las casas colgadas al río Júcar y su portentosa arquitectura. Todo le interesaba: el arte, la palabra y la literatura. Fue un hombre hospitalario, gentil, cercano y visionario. Escribió más de 40 libros tanto para especialistas como para niños. Entre los primeros mencionamos Cancionero Popular Infantil de Cuenca (1999), Lírica popular española infantil (1994), Adivinanzas populares españolas (2000) Literatura Infantil y educación literaria (), Sobre lectura, literatura y educación (2010), y Literatura siempre (2015) entre muchos otros. Para niños escribió: Adivina, Adivina qué soy, Trabalenguas, Versos para jugar, Pinto, pinto, gorgorito A la rueda, rueda, El jardín de Óscar y Nanas para dormir niñas despiertas entre muchos otros.

En este momento que escribo estas líneas, hoy viernes 6 de julio, se están realizando sus funerales en la iglesia de San Fernando de Cuenca de modo que este homenaje es para recordarlo desde Santiago de Chile donde también estuvo participando en el I Congreso Iberoamericano de Literatura Infantil de la Fundación SM en el año 2010. Lo recordamos como un ser cercano y querido, noble en su actitud ante la vida y sus semejantes, influyente en nuestro quehacer literario y en nuestra propia vida pues nos dio ejemplo de ser. Atesoramos sus libros y sus enseñanzas. Nos queda su recuerdo, su visión y el agradecimiento de haber conocido a una persona íntegra que consagró su vida al servicio del estudio y difusión de la literatura infantil. Muy tristes con la noticia. Damos nuestro pésame a familiares, amigos y colegas del Centro de Estudios y Promoción de la Literatura Infantil de la Universidad Castilla-La Mancha en Cuenca en la convicción y compromiso de que seguiremos su huella.

Mesa de trabajo: Amanda Mijangos

Chile tiene un lugar especial en la vida de la ilustradora mexicana Amanda Mijangos (1986). En 2017 estaba en Santiago como parte de la gira de la obra teatral “Risas de papel”, en la que dibujaba en vivo, cuando desde México le avisaron que había sido ganadora del prestigioso catálogo Iberoamérica Ilustra. Vueltas de la vida, ahora es su obra la que está en Chile, ya que hasta el 7 de agosto se exhiben en PLOP! Galería todos los trabajos seleccionados por el certamen, incluyendo los de los argentinos Natalia Colombo, Decur y María Elina, y las chilenas Sol Undurraga y Caro Celis.

Por Claudio Aguilera

Estos ires y venires no son ajenos a su propuesta. Arquitecto de profesión, ilustradora por pasión, las creaciones de Amanda Mijangos encuentran su camino entre el caos y el control, la síntesis del afiche y sutileza poética, mezclando con acierto y vitalidad la fluidez del azar con una paleta de colores escogida a conciencia y un deseo manifiesto de penetrar en la retina del espectador.

Entre la reciente publicación de una nueva edición de El libro de la selva, su participación como invitada al festival de ilustración Imaquinario de Lima y múltiples proyectos con el estudio de ilustración Cuarto para las 3, fundado junto a Abril Castillo y Eloísa Queijeiro, Amanda Mijangos nos invita a conocer su Mesa de Trabajo.

¿Cuál es tu primer recuerdo dibujando?

Mi mamá estudiaba en la universidad cuando yo era muy niña y solía llevarme a sus clases. Para que me quedara quieta me daba hojas y plumones. Nunca  fui muy habilidosa para las carreras o lo juegos de brincar, así que dibujar fue mi juego y mi entretención desde siempre.

¿Cuándo dijiste por primera vez soy ilustrador?

Estudié Arquitectura y estuve de intercambio en la FADU en Buenos Aires durante un año, casi al llegar me encontré con un curso extracurricular de ilustración que impartía el ilustrador Daniel Roldán. Nunca me había planteado la posibilidad de hacer ilustración, ni siquiera sabía que eso era algo que uno pudiera hacer. Veía las imágenes en productos editoriales pero asumí que era parte de las responsabilidades de un diseñador y ya. Al terminar la primera sesión salí con la alegría y la certeza de haber encontrado mi lugar. Yo era ilustradora, pero no lo supe hasta entonces.

¿Una película o un libro que todo ilustrador debe ver/leer?

Diría que el que cada uno quiera…Todos tenemos intereses y gustos distintos que se reafirman con nuestras experiencias y lugares de los que venimos y pienso que eso que somos es lo que debemos escuchar siempre para producir imágenes sinceras con las que otro pueda conectarse.

Menciona un ilustrador o una ilustradora que consideres un referente.

Admiro y respeto muchísimo el trabajo de Jesús Cisneros, sus procesos de trabajo, las investigaciones exhaustivas en las que se sumerge abordando los temas desde la literatura, el cine, el teatro, sus experimentaciones con el dibujo y los materiales y los múltiples niveles de lectura que logra en sus imágenes.

¿Qué haces cuando las ideas no vienen a ti?

Si hay tiempo lo dejo. Veo la tele, leo algo, salgo pasear, ya llegarán las ideas. Si el encargo está encima, trato de dibujar otras cosas, hago manchas y les encuentro formas o hago dibujos sin esperar llegar a un resultado específico. Recordar que dibujar es jugar ayuda a volver a los proyectos con menos preocupación. ¡Y salen mejor!

¿Cuál es tu lugar favorito para dibujar?

Mi casa, acá tenemos el estudio que poco a poco vamos haciendo a nuestro gusto. ¡Además están los gatitos!

¿Qué no puede faltar nunca en tu mesa de trabajo?

Papeles en blanco y algo para dibujar. No soy muy quisquillosa con los materiales, aunque trato de tener a disposición una gran variedad. Dibujo con lo que tenga a la mano.

¿Hay algo que odies dibujar?

Creo que no.

¿Cuál es tu técnica preferida?

Me gustan mucho las técnicas aguadas, acuarelas o tintas, porque tienen muchísimas posibilidades y los resultados siempre son un poquito impredecibles.

¿Qué frase se te viene a la mente cuando ves tus antiguos dibujos?

Uy… Antes me daba mucha angustia verlos a la distancia y sentir que eran horribles y ya estaban ahí muy definitivos en algún libro o en una revista o en la eternidad de Internet. Ahora lo tomo con más tranquilidad. Me gusta que mi trabajo cambie de un proyecto a otro. Exploro técnicas y formas aunque haya temas y cosas recurrentes. Así que al verlos a la distancia con algunos sigo contenta y otros me hacen pensar en cómo los resolvería ahora o si de plano no me gustan nada y preguntarme por qué, pero ya sin esa sensación de vergüenza que tenía al principio.

¿Qué opinas sobre el momento actual de la ilustración?

Creo que en México hay una explosión de ilustradores que solo puede aplaudirse. Hay mucha curiosidad en torno a las posibilidades de las imágenes y se abren muchos espacios, además de lo editorial, donde podemos involucrarnos, pero al mismo tiempo creo que nos falta pensar más en qué significa ilustrar, quién es ilustrador, cuál es su trabajo. Y ser también más críticos para que la calidad de las ilustraciones que producimos sea mayor. Abrir más espacios de reflexión y formación.

Cómo ilustrador ¿sientes que tienes un rol social?

Sí, definitivamente. Todas las imágenes comunican, sean creadas con la intención de hacerlo o no. Pienso que es fundamental tener una postura política y social crítica del entorno en el que nos desarrollamos, de la realidad que cada uno vive, y buscar construir desde ese lugar  nuestras imágenes para que nuestro trabajo haga preguntas e invite a los lectores a reflexionar también.

Un consejo para alguien que comienza a ilustrar:

Dibuja, piensa, lee (libros, imágenes, el mundo que te rodea) y pregúntate cosas, luego dibuja más.

 

1.- Imagen de denuncia sobre la política migratoria de Estados Unidos. La importancia de la ilustración como herramienta de crítica.


2.- Esta ilustración forma parte de una serie que se llama Los peces son los pájaros del mar. Es viejita, de 2014, y fue la primera vez que quedé seleccionada en el Catálogo Iberoamericano. La quiero mucho con todo y su obsesividad acuarelosa de miles de escamas.


3.- Una ilustración para el último proyecto en el que colaboré y empecé a explorar las posibilidades de la monotipia.


4.- Me parece importante que la técnica y tipo de dibujo también esté significado en las ilustraciones. Este es un libro se llama Yo te pego, tú me pegas, del escritor  Antonio Ramos Revillas y lo editó 3 Abejas. Habla sobre la violencia y el maltrato infantil. Aunque las manchas que me gustan tanto están presentes, fueron hechas con materiales duros, grafito, carbón o pinceles con acrílico muy secos para que los trazos fueran el resultado de roces violentos con el papel.


5.- Unas manchas frijolitos que pertenecen al primer libro que hice. El sueño de una alubia, editado por Alfaguara, es un poema sobre cómo crece un frijol escrito por Eduardo Carrera.


6.- Esta imagen pertenece al Diccionario de Mitos Clásicos editado por El Naranjo. ¿Cómo puedo apropiarme de lo griego y romano desde México?¿Cómo construyo retratos conceptuales y narrativos? Fue un libro muy difícil de hacer que disfruté mucho y con un proceso de trabajo en el que aprendí muchísimo.


7.- Trato de llevar con consistencia libretas de trabajo. Desde 2014 emprendimos un proyecto con amigos ilustradores y la marca mexicana de libretas Pieldemole, que se llama #DiarioCreativo. Desde entonces hago un dibujo diario en mi libreta. Ahí todo se vale y es un excelente banco de ideas para el futuro


8.- Hay imágenes que no se agotan nunca, una de ellas para mí son los pájaros. Siempre vuelven a aparecer diciendo cosas diferentes cada vez. Esta imagen es de una reedición por Editorial Planeta para la Antología amorosa de J. Sabines.


9.- Un gato o la importancia de hacerse tiempo para dibujar por dibujar.


10.- Me encanta hacer proyectos colaborativos. Esta ilustración es de El Libro de la Selva de R. Kipling editado por Editorial Castillo, donde tuve la fortuna de hacer ilustraciones a cuatro manos con Armando Fonseca.

Nuevo boletín “Comité de Valoración FHUV recomienda”

Con el fin de llegar a más mediadores de la lectura y personas interesadas en los libros informativos y de ficción, creamos un nuevo boletín con las recomendaciones de nuestro Comité de Valoración.

Este grupo de trabajo multidisciplinario, compuesto por bibliotecarios, mediadores, periodistas, escritores y libreros, entre otros, se reúne mensualmente para revisar, analizar y reflexionar en torno a libros disponibles en Chile, publicados por editoriales nacionales y extranjeras, para todas las edades.

El nuevo medio se publica dos veces al año, contiene una selección de las lecturas recomendadas por el Comité y es enviado por correo a nuestros suscriptores. Si quieres recibirlo mándanos tu correo a contacto@fhuv.cl. Para revisar todas las recomendaciones haz clic aquí.