Limonero es elegida como la mejor editorial de América Latina

“Buscamos libros que convoquen a niños y adultos por igual”

Ser parte de la amistad entre una niña y un hombre encerrado en su casa, conocer las quince ocasiones para pedir deseos en la calle, o a ver la vida desde el interior de una cebra, son algunas de invitaciones que editorial Limonero hace a través de sus libros, libros de poesía con imágenes, de arte con texto, de narrativa ilustrada…

De la mano de los licenciados en letras y amantes de los álbumes ilustrados Lulu Kirschenbaum y Manuel Rud, Limonero empezó con su sello editorial en 2014 destinado a crear publicaciones que difundieran el trabajo de autores, ilustradores y artistas. Desde su origen sus fundadores se enfocaron tanto en la búsqueda de textos de otras lenguas como en el desarrollo de contenidos propios. Ya son 20 libros publicados de los cuales 15 corresponden a traducciones y cinco a creaciones inéditas de las cuales tres han recibido prestigiosos premios como una mención de honor en la categoría Children’s Picture Books del concurso Talking Pictures de la New York Rights Fair por “Dentro de una cebra”; “Clara y el hombre en la ventana” ganó el premio por sus ilustraciones por Alija, y “Quince ocasiones para pedir deseos en la calle” recibió el premio al diseño por Alija y otro por sus ilustraciones en el Nami Concours.

A pesar de su premiada trayectoria, esta pequeña editorial argentina no esperaba para nada recibir el reconocimiento a la mejor editorial infantil de centro y sur américa el mes de abril en la 56 Feria del Libro Infantil de Bolonia. En medio del frenesí post premio, su fundadora Lulu Kirschenbaum conversó con nosotros sobre su emprendimiento, el reconocimiento que recibieron y sus proyecciones.

 ¿Qué es lo distintivo de Limonero como editorial?

Uno de los aspectos distintivos de Limonero es que publicamos realmente los libros que nos gustan. A pesar de que nos importa que el proyecto se sostenga comercialmente, el motor de la publicación no es una búsqueda de éxito económico sino publicar material que nos parezca interesante. Otra particularidad es la mezcla que tenemos de traducciones y libros propios, así como también la importancia que le damos a la calidad de la manufactura: nos interesa que sean libros durables tanto en lo material como en que inviten a sus lectores a volver a leerlos a lo largo de los años.

¿Qué requisitos tiene que tener un libro para ser parte de su catálogo?

Lo más importante es que el libro nos guste profundamente a Manuel y a mí como editores y como lectores. El espíritu de nuestras publicaciones puede ser para un público infantil pero buscamos que le interesen genuinamente a los adultos, que sean libros que apunten al vínculo. Creemos que para que exista la transmisión de un goce de la lectura, para generar un hábito y un fomento lector, se necesitan libros que convoquen abiertamente a niños y a adultos por igual.

Muchas veces la literatura infantil es tan estereotipada que el adulto participa con ajenidad al material, nosotros buscamos que sea invitante para los adultos también.

Ustedes tienen cinco publicaciones propias y tres de ellas han recibido premios, ¿cual es la magia que tiene Limonero para hacer recetas que funcionan?

No se qué sensibilidad es, pero después uno tiene medio a perderla -ríe. Por correo nos llegan muchos textos, y de esos, son muy pocos los que nos convoca y nos interesan. Cuesta encontrar buenas historias. Cuando un texto nos resuena a ambos, y coincidimos bastante, elegimos un ilustrador y confiamos en su trabajo, le damos total libertad, y respetamos la apuesta que hicimos por el artista.

¿Cuál es su visión del estado actual de la literatura infantil?

 Yo creo que está en un momento próspero respecto a otros géneros. Los ilustradores están tomando una dimensión importante como autores, y creo que de la mano del crecimiento de la ilustración también está creciendo y ampliándose el mundo de la literatura infantil. Esto genera un nuevo lugar de convocatoria distinto al de los libros más tradicionales con enseñanzas, personajes convencionales, etcétera. Y ese es el camino que queremos recorrer: el de libros de calidad literaria y de ilustración, que tenga que ver con goce y que le abran mundos a niños y adultos. Y creo que hay cada vez mas editoriales haciendo y proponiendo cosas interesantes en el mundo.

¿Qué significó recibir este premio?

Recibir este premio fue increíble, no lo esperábamos para nada. Cuando vimos que nos habían nominados fue maravillosos, con eso entras en el mapa del mundo editorial. Íbamos sin expectativas de ganar, competíamos con editoriales espectaculares como Amanuta, o Companhia das letras, y ya estábamos más que contentos con haber sido nominados. Cuando dijeron nuestro nombre en la premiación nos volvimos locos de  alegría, es un premio por el que votan los colegas, entonces se siente una cosa muy cálida de reconocimiento, fue muy emocionante. Y lo que parecía impensado, y no estaba en el horizonte de nuestras expectativas, pasó. Este premio nos abre puertas como invitaciones a festivales (y para una pequeña editorial latinoamericana ayuda mucho), nos da cierta reputación que nos abre puertas a la hora de comprar o vender libros, nos dio tribuna en la prensa local y mucha gente que no nos conocía se acercó a nosotros… Es una cadena de cosas y a la vez, una responsabilidad enorme.

¿Cómo se proyectan como editorial?

 Venimos publicando cinco libros por año y la idea es aumentarlo a seis u ocho. Ese número tiene que ver con la dedicación que le ponemos a cada álbum, y sobre todo a los libros propios que nos llevan más tiempo de trabajo. Vamos construyendo desde el placer, y del propio aprendizaje, y vamos viendo donde nos lleva… No sé dónde para dónde. Es un lujo permitirnos publicar lo que nos gusta y eso tiene que ver con que los dos tenemos otro trabajo que nos ayuda a ganarnos la vida.  No tenemos claro el plan, más que fluir…

http://www.limonero.com.ar

En chile los libros de Limonero los distribuye Zig-Zag