Adiós a Pedro Cerrillo

Por Manuel Peña Muñoz, escritor y experto en literatura infantil.

Con gran pesar hemos recibido en Santiago de Chile la noticia del fallecimiento de nuestro amigo Pedro Cerrillo, uno de los principales expertos en literatura infantil española e iberoamericana, director del Centro de Estudios y Promoción de la Literatura Infantil (CEPLI) de la Universidad Castilla-La Mancha en Cuenca, España. Desde esta cátedra universitaria, Pedro acogió a lo largo de muchos años a especialistas de toda Latinoamérica para integrar mesas de trabajo e investigación. Pasaron por allí Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez de la Fundación Cuatrogatos de Miami, Graciela Bialet de Argentina, Fanuel Hanán Díaz de Venezuela, Constanza Mekis de Chile y Claudia Rodríguez de Colombia, entre muchos otros que compartimos en numerosos proyectos dedicados al estudio y promoción de la literatura infantil. Entre sus muchas actividades, dirigió un proyecto de investigación en torno a la censura y la literatura infantil en el siglo XX junto a la profesora María Victoria Sotomayor de la Universidad Autónoma de Madrid. Este proyecto  reunió a especialistas que analizaron la censura de la LIJ en España y 7 países latinoamericanos en un congreso y una posterior edición de las ponencias en el libro Censuras y LIJ en el siglo XX (2016) de la Universidad de Castilla-La Mancha.

Pedro dio cursos y conferencias en universidades españolas, estadounidenses, mexicanas, portuguesas, brasileñas, francesas, taiwanesas, colombianas y argentinas, así como en fundaciones e instituciones de Lisboa, Estocolmo, Berlín y Londres, o en las Ferias del Libro de Buenos Aires, Madrid, México, Miami o Guadalajara (México), entre muchas otras. Como profesor visitante realizó investigaciones literarias en la Universidad de Harvard entre otras. Desde su centro de investigaciones de Cuenca, apoyó todas las iniciativas tendientes a la educación literaria desde la infancia. Se preocupó de estimular la poesía infantil desde cancioneros, adivinanzas, rimas y canciones de cuna hasta la poesía infantil de autor. En el aula universitaria y en la participación en congresos estuvo siempre presente con la palabra oportuna. Lo vimos y oímos en el III Congreso Iberoamericano de Lengua y Literatura Infantil en el 2016 en el Parque de Chapultepec de Ciudad de México. Nos recibió en Cuenca donde nos acogió para compartir con los estudiantes universitarios en torno a la literatura infantil latinoamericana y nos mostró el fondo de libros infantiles antiguos de la colección de la escritora Carmen Bravo-Villasante que Pedro se preocupó de reunir y catalogar en miras a futuras investigaciones.

Fueron numerosos los especialistas de toda Latinoamérica que acudieron a Cuenca a realizar pasantías, entre ellos los escritores Adolfo Córdova de México y Camila Valenzuela de Chile. Y todos regresaron a sus países entusiasmados con su palabra viva que siempre estimulaba. A todos atendió y los llevó a recorrer los misteriosos recovecos de la ciudad encantada, haciéndolos admirar las casas colgadas al río Júcar y su portentosa arquitectura. Todo le interesaba: el arte, la palabra y la literatura. Fue un hombre hospitalario, gentil, cercano y visionario. Escribió más de 40 libros tanto para especialistas como para niños. Entre los primeros mencionamos Cancionero Popular Infantil de Cuenca (1999), Lírica popular española infantil (1994), Adivinanzas populares españolas (2000) Literatura Infantil y educación literaria (), Sobre lectura, literatura y educación (2010), y Literatura siempre (2015) entre muchos otros. Para niños escribió: Adivina, Adivina qué soy, Trabalenguas, Versos para jugar, Pinto, pinto, gorgorito A la rueda, rueda, El jardín de Óscar y Nanas para dormir niñas despiertas entre muchos otros.

En este momento que escribo estas líneas, hoy viernes 6 de julio, se están realizando sus funerales en la iglesia de San Fernando de Cuenca de modo que este homenaje es para recordarlo desde Santiago de Chile donde también estuvo participando en el I Congreso Iberoamericano de Literatura Infantil de la Fundación SM en el año 2010. Lo recordamos como un ser cercano y querido, noble en su actitud ante la vida y sus semejantes, influyente en nuestro quehacer literario y en nuestra propia vida pues nos dio ejemplo de ser. Atesoramos sus libros y sus enseñanzas. Nos queda su recuerdo, su visión y el agradecimiento de haber conocido a una persona íntegra que consagró su vida al servicio del estudio y difusión de la literatura infantil. Muy tristes con la noticia. Damos nuestro pésame a familiares, amigos y colegas del Centro de Estudios y Promoción de la Literatura Infantil de la Universidad Castilla-La Mancha en Cuenca en la convicción y compromiso de que seguiremos su huella.