Mesa de trabajo: Amanda Mijangos

Chile tiene un lugar especial en la vida de la ilustradora mexicana Amanda Mijangos (1986). En 2017 estaba en Santiago como parte de la gira de la obra teatral “Risas de papel”, en la que dibujaba en vivo, cuando desde México le avisaron que había sido ganadora del prestigioso catálogo Iberoamérica Ilustra. Vueltas de la vida, ahora es su obra la que está en Chile, ya que hasta el 7 de agosto se exhiben en PLOP! Galería todos los trabajos seleccionados por el certamen, incluyendo los de los argentinos Natalia Colombo, Decur y María Elina, y las chilenas Sol Undurraga y Caro Celis.

Por Claudio Aguilera

Estos ires y venires no son ajenos a su propuesta. Arquitecto de profesión, ilustradora por pasión, las creaciones de Amanda Mijangos encuentran su camino entre el caos y el control, la síntesis del afiche y sutileza poética, mezclando con acierto y vitalidad la fluidez del azar con una paleta de colores escogida a conciencia y un deseo manifiesto de penetrar en la retina del espectador.

Entre la reciente publicación de una nueva edición de El libro de la selva, su participación como invitada al festival de ilustración Imaquinario de Lima y múltiples proyectos con el estudio de ilustración Cuarto para las 3, fundado junto a Abril Castillo y Eloísa Queijeiro, Amanda Mijangos nos invita a conocer su Mesa de Trabajo.

¿Cuál es tu primer recuerdo dibujando?

Mi mamá estudiaba en la universidad cuando yo era muy niña y solía llevarme a sus clases. Para que me quedara quieta me daba hojas y plumones. Nunca  fui muy habilidosa para las carreras o lo juegos de brincar, así que dibujar fue mi juego y mi entretención desde siempre.

¿Cuándo dijiste por primera vez soy ilustrador?

Estudié Arquitectura y estuve de intercambio en la FADU en Buenos Aires durante un año, casi al llegar me encontré con un curso extracurricular de ilustración que impartía el ilustrador Daniel Roldán. Nunca me había planteado la posibilidad de hacer ilustración, ni siquiera sabía que eso era algo que uno pudiera hacer. Veía las imágenes en productos editoriales pero asumí que era parte de las responsabilidades de un diseñador y ya. Al terminar la primera sesión salí con la alegría y la certeza de haber encontrado mi lugar. Yo era ilustradora, pero no lo supe hasta entonces.

¿Una película o un libro que todo ilustrador debe ver/leer?

Diría que el que cada uno quiera…Todos tenemos intereses y gustos distintos que se reafirman con nuestras experiencias y lugares de los que venimos y pienso que eso que somos es lo que debemos escuchar siempre para producir imágenes sinceras con las que otro pueda conectarse.

Menciona un ilustrador o una ilustradora que consideres un referente.

Admiro y respeto muchísimo el trabajo de Jesús Cisneros, sus procesos de trabajo, las investigaciones exhaustivas en las que se sumerge abordando los temas desde la literatura, el cine, el teatro, sus experimentaciones con el dibujo y los materiales y los múltiples niveles de lectura que logra en sus imágenes.

¿Qué haces cuando las ideas no vienen a ti?

Si hay tiempo lo dejo. Veo la tele, leo algo, salgo pasear, ya llegarán las ideas. Si el encargo está encima, trato de dibujar otras cosas, hago manchas y les encuentro formas o hago dibujos sin esperar llegar a un resultado específico. Recordar que dibujar es jugar ayuda a volver a los proyectos con menos preocupación. ¡Y salen mejor!

¿Cuál es tu lugar favorito para dibujar?

Mi casa, acá tenemos el estudio que poco a poco vamos haciendo a nuestro gusto. ¡Además están los gatitos!

¿Qué no puede faltar nunca en tu mesa de trabajo?

Papeles en blanco y algo para dibujar. No soy muy quisquillosa con los materiales, aunque trato de tener a disposición una gran variedad. Dibujo con lo que tenga a la mano.

¿Hay algo que odies dibujar?

Creo que no.

¿Cuál es tu técnica preferida?

Me gustan mucho las técnicas aguadas, acuarelas o tintas, porque tienen muchísimas posibilidades y los resultados siempre son un poquito impredecibles.

¿Qué frase se te viene a la mente cuando ves tus antiguos dibujos?

Uy… Antes me daba mucha angustia verlos a la distancia y sentir que eran horribles y ya estaban ahí muy definitivos en algún libro o en una revista o en la eternidad de Internet. Ahora lo tomo con más tranquilidad. Me gusta que mi trabajo cambie de un proyecto a otro. Exploro técnicas y formas aunque haya temas y cosas recurrentes. Así que al verlos a la distancia con algunos sigo contenta y otros me hacen pensar en cómo los resolvería ahora o si de plano no me gustan nada y preguntarme por qué, pero ya sin esa sensación de vergüenza que tenía al principio.

¿Qué opinas sobre el momento actual de la ilustración?

Creo que en México hay una explosión de ilustradores que solo puede aplaudirse. Hay mucha curiosidad en torno a las posibilidades de las imágenes y se abren muchos espacios, además de lo editorial, donde podemos involucrarnos, pero al mismo tiempo creo que nos falta pensar más en qué significa ilustrar, quién es ilustrador, cuál es su trabajo. Y ser también más críticos para que la calidad de las ilustraciones que producimos sea mayor. Abrir más espacios de reflexión y formación.

Cómo ilustrador ¿sientes que tienes un rol social?

Sí, definitivamente. Todas las imágenes comunican, sean creadas con la intención de hacerlo o no. Pienso que es fundamental tener una postura política y social crítica del entorno en el que nos desarrollamos, de la realidad que cada uno vive, y buscar construir desde ese lugar  nuestras imágenes para que nuestro trabajo haga preguntas e invite a los lectores a reflexionar también.

Un consejo para alguien que comienza a ilustrar:

Dibuja, piensa, lee (libros, imágenes, el mundo que te rodea) y pregúntate cosas, luego dibuja más.

 

1.- Imagen de denuncia sobre la política migratoria de Estados Unidos. La importancia de la ilustración como herramienta de crítica.


2.- Esta ilustración forma parte de una serie que se llama Los peces son los pájaros del mar. Es viejita, de 2014, y fue la primera vez que quedé seleccionada en el Catálogo Iberoamericano. La quiero mucho con todo y su obsesividad acuarelosa de miles de escamas.


3.- Una ilustración para el último proyecto en el que colaboré y empecé a explorar las posibilidades de la monotipia.


4.- Me parece importante que la técnica y tipo de dibujo también esté significado en las ilustraciones. Este es un libro se llama Yo te pego, tú me pegas, del escritor  Antonio Ramos Revillas y lo editó 3 Abejas. Habla sobre la violencia y el maltrato infantil. Aunque las manchas que me gustan tanto están presentes, fueron hechas con materiales duros, grafito, carbón o pinceles con acrílico muy secos para que los trazos fueran el resultado de roces violentos con el papel.


5.- Unas manchas frijolitos que pertenecen al primer libro que hice. El sueño de una alubia, editado por Alfaguara, es un poema sobre cómo crece un frijol escrito por Eduardo Carrera.


6.- Esta imagen pertenece al Diccionario de Mitos Clásicos editado por El Naranjo. ¿Cómo puedo apropiarme de lo griego y romano desde México?¿Cómo construyo retratos conceptuales y narrativos? Fue un libro muy difícil de hacer que disfruté mucho y con un proceso de trabajo en el que aprendí muchísimo.


7.- Trato de llevar con consistencia libretas de trabajo. Desde 2014 emprendimos un proyecto con amigos ilustradores y la marca mexicana de libretas Pieldemole, que se llama #DiarioCreativo. Desde entonces hago un dibujo diario en mi libreta. Ahí todo se vale y es un excelente banco de ideas para el futuro


8.- Hay imágenes que no se agotan nunca, una de ellas para mí son los pájaros. Siempre vuelven a aparecer diciendo cosas diferentes cada vez. Esta imagen es de una reedición por Editorial Planeta para la Antología amorosa de J. Sabines.


9.- Un gato o la importancia de hacerse tiempo para dibujar por dibujar.


10.- Me encanta hacer proyectos colaborativos. Esta ilustración es de El Libro de la Selva de R. Kipling editado por Editorial Castillo, donde tuve la fortuna de hacer ilustraciones a cuatro manos con Armando Fonseca.