Mesa de trabajo: Sebastián Ilabaca

¿Dónde estuvo todo este tiempo? ¿Por qué me demoré tanto en conocerlo? Son las preguntas que me hago, y seguro no soy el único, una y otra vez al ver el trabajo del ilustrador chileno Sebastián Ilabaca. Sorpresivo y categórico, su arribo a la escena nacional fue una de las grandes noticias del 2017. La primera advertencia de que un nuevo talento había nacido fueron sus imágenes para la impecable reedición del libro Bartleby el escribano (Hueders), de Herman Melville, donde demostró una obra sólida y madura, en la que se podía leer una ardua búsqueda técnica, una rigurosa labor de documentación y una profunda reflexión sobre el rol del ilustrador. Pero sin duda su temprana consagración llegó poco después con Mientras un lobo le canta a la luna (Hueders), realizado junto a Álvaro Núñez y María José Santander, una maravillosa proeza gráfica que tiene el honor de ser el primer libro pop-up diseñado en Chile que le demandó cerca de 5 años de intensa investigación.

Por Claudio Aguilera

“Ilustrar es conversar con la sociedad”

Lector impenitente, perfeccionista obstinado y seguidor de la línea vibrante y risueña de ilustradores como Quentin Blake, John Burningham y Kitty Crowther, reivindica el valor de los antiguos maestros de la ilustración chilena y confiesa detestar profundamente dibujar a “señores aburridos”.
A la espera de su próxima gran obra, los invitamos a conocer la mesa de trabajo de Sebastián Ilabaca.

¿Cuál es tu primer recuerdo dibujando?
Dibujar todo el día a Batman, el batimóvil y a Bruno Díaz. En cuadernos de mi papá, sobre revistas e incluso en las murallas de mi casa.

¿Cuándo dijiste por primera vez soy ilustrador?
En 2012, cuando gané el Fondo del Libro para realizar el libro Pop-Up Mientras un lobo le canta a la luna, que sería publicado cinco años después.

¿Una película o un libro que todo ilustrador debe ver/leer?
Creo que dibujar es conectarse con la infancia. Olvidarse del tiempo mientras trabajas. Eso está en todos los libros de Roald Dahl desde James y el Durazno Gigante (1961) hasta Matilda (1988). Además, las ilustraciones de Quentin Blake encierran en ellos todos los secretos que se deben conocer.

Menciona un ilustrador o una ilustradora que consideres un referente.
Desde hace años, cuando conocí su trabajo, uno de mis referentes principales es el ilustrador inglés John Burningham. También el trabajo de la autora belga Kitty Crowther.

¿Qué haces cuando las ideas no vienen a ti?
Leo. Tanto como cuando no llegan las ideas como cuando tengo la cabeza llena de ellas. Leer es imprescindible para mí antes de trabajar, hace que mis ideas comiencen a cruzarse, a ponerse en contradicción y a generar nuevas ideas. A veces las imágenes que tengo dentro antes de sentarme a dibujar son completamente distintas a las que tengo cuando ya estoy trabajando. Para mí eso es lo entretenido y emocionante, sentir cómo esas ideas se mueven, crecen, se transforman.

¿Cuál es tu lugar favorito para dibujar?
Casi cualquier lugar donde me sienta cómodo y tranquilo es un buen lugar para dibujar. Pero mi taller en casa es el lugar donde siempre hago las ilustraciones finales que van a imprenta. Allí tengo todos mis materiales y libros a mano.

¿Qué no puede faltar nunca en tu mesa de trabajo?
Papel y lápices para comenzar. A medida que avanzo voy apilando libros, recortes, pintura, y tazas de té que terminan con pinceles dentro.

¿Hay algo que odies dibujar?
Caricaturas políticas o editoriales que involucren retratos de señores aburridos. Me lo encargaron un par de veces, lo intenté y al final dije que no porque estaba convirtiendo mi trabajo en una pequeña tortura.

¿Cuál es tu técnica preferida?
Mezclar lo que vaya sintiendo como necesario. Pero siempre giro en torno a los pasteles secos, la acuarela y los lápices de colores.

¿Qué frase se te viene a la mente cuando ves tus antiguos dibujos?
¡Mi vida estuvo entre Batman y J.R.R. Tolkien!

¿Qué opinas sobre el momento actual de la ilustración?
Existe un creciente interés por la ilustración, en el que ayuda mucho la difusión mediante redes sociales. Existen ilustradores, y sobre todo ilustradoras que están haciendo trabajos de gran calidad, editoriales que se están atreviendo no sólo a invertir más, sino a arriesgarse más, abandonando el antiguo paternalismo. Eso está muy bien, pero hay muchos ilustradores jóvenes que suelen olvidar que en Chile la ilustración no es algo nuevo. Tenemos una gran historia gráfica con la que dialogar.

Cómo ilustrador ¿sientes que tienes un rol social?
Completamente. Como cualquier otro artista. Ilustrar es conversar con la sociedad, el texto ilustrado es un objeto cultural, lo que conlleva una gran responsabilidad. En este sentido, comprender cómo funcionan las imágenes es fundamental.

Un consejo para alguien que comienza a ilustrar
Es importante preguntarse siempre por qué dibujamos, nunca hay que dibujar para complacer a alguien. También es necesario educarse sobre el dibujo, no para convertirse en un gran dibujante, sino para que las herramientas no sean un obstáculo para darle forma a las ideas que siempre han estado ahí.

Galería


1.- Ilustración para la sección “Pensamiento Ilustrado” de la Revista Santiago Nº 5
Colaboro con Revista Santiago desde su primer número. Cada mes, el desafío es ilustrar una frase de algún célebre pensador o escritor. En esta ocasión fue una frase de Mario Vargas Llosa: “La vida es un tornado de mierda en el que el arte es nuestro único paraguas”. De niño pasé mucho tiempo en un hospital. Ahí los libros fueron el objeto que me permitió olvidar la pena y soportar el dolor. Creo que en cualquier parte del mundo un buen libro puede ser el paraguas de cualquier niño.


2.- Ilustración para la sección “Pensamiento Ilustrado” de la Revista Santiago Nº 4
En esta ocasión la frase fue “Experiencia es el nombre que le damos a nuestros errores”, de J.W. von Goethe.


3.- Portada del libro El Gran Forastero de Mauricio González, Ediciones SM, 2017.
Primer libro que realicé con SM. Le tengo un cariño especial porque disfruté mucho dibujándolo. El texto de Mauricio González es hilarante y nos entendimos perfectamente sin siquiera conocernos. El entusiasmo y cariño de Catalina Echeverría, editora, fueron determinantes en crear un libro que fuese más allá de nuestras expectativas.


4.- Ilustración de la Residencia Artística Fundación Mar Adentro Chiloé – Bosque Pehuén, 2016.
A fines de 2016 fui invitado por Fundación Mar Adentro a un hermoso proyecto. Una residencia artística en Chiloé en la que participamos dos ilustradores chilenos, Matías Prado y yo junto a dos ilustradoras nórdicas, Siri Ahmed Backström, de Suecia, y Linda Bondestam, de Finlandia. Esta ilustración fue hecha al llegar a Santiago, como una forma de dejar un registro de las emociones y los recuerdos de nuestros paseos chilotes. Un dibujo como una forma de no olvidar lo vivido.


5.- Ilustración de la Residencia Artística Fundación Mar Adentro Chiloé – Bosque Pehuén, 2016.
Otra ilustración hecha de vuelta en Santiago, recordando mis cosas favoritas de Chiloé: la lluvia, la vegetación, los Zarapitos y Huairavos.


6.- Portada para el álbum debut de la banda “Mundo del Mañana”, 2017
Colaboración para unos grandes amigos y excelentes músicos. Me dieron la libertad de crear sin limitaciones, por lo que el resultado es muy íntimo, y nació de escuchar su música mientras dibujaba.


7.- Ilustracion personal.
Cuando dibujo simplemente por el gusto de hacerlo, y no por un encargo, siempre aparece dibujada María Fernanda, mi esposa. Nunca es un retrato idéntico, a veces la dibujo como una niña, a veces como una duendecilla o en el cuerpo de algún animalito o insecto, pero ambos sabemos que es ella. Es alguien a quien admiro muchísimo y una fuente constante de inspiración, por lo que creo que es normal que se aparezca tanto.


8.- Ilustración del libro Yo sé que los elefantes lo saben todo, Sebastián Ilabaca, Hueders 2017.
La idea de este libro surgió de la necesidad de crear un proyecto personal entre varios encargos. Tantas eran mis ganas de crear algo propio, que a la semana después ya estaban todas las páginas listas. Rafael López, el editor de Hueders lo vio y me ofreció hacerlo en serigrafía. Imprimimos manualmente 30 copias en papel de algodón a dos tintas. Yo me encargué de encuadernar cada ejemplar.


9.- Ilustración para Bartleby, el escribano de Herman Melville, publicado por Hueders 2017.
Uno de los libros que me ha dado mayor satisfacción ilustrar. Bartleby fue desde mi época escolar uno de mis textos favoritos, y forma parte de mis referentes literarios desde que lo leí. Cuando me pidieron ilustrarlo me sentí infinitamente afortunado, a la vez que enormemente asustado. La responsabilidad de ilustrar un texto tan importante casi me paraliza. Pero me encerré a trabajar en él con determinación. Al cabo de un par de meses estuvo listo.

Sebastián Ilabaca (Santiago, 1988). Ilustrador y artista gráfico autodidacta chileno. Luego de egresar de la Universidad de Chile como Comunicador Audiovisual decidió volcar todo su trabajo a la ilustración, principalmente para literatura infantil. Entre 2012 y 2017 ha ilustrado para las editoriales Hueders, SM y Zig-Zag, además de diversos medios impresos. Actualmente ilustra la sección Pensamiento Ilustrado de Revista Santiago. Participó en el mural Zanmi, que es muestra permanente del Centro Cultural Gabriela Mistral GAM. Su trabajo ha sido expuesto entre otros, en Primavera del Libro y PLOP! Galería.