Papelucho 70 años después

La noticia nos dejó “paralelos”. A 70 años de la publicación del primer Papelucho, editorial SM sorprendió con el lanzamiento de dos novelas que Marcela Paz escribió a fines de la década de los 70 y principios de los 80. ¿Qué traen estos dos nuevos diarios? Acá te lo contamos.

Por Silvana de la Hoz, Profesora de Lenguaje y Comunicación, Máster en Didáctica de la Lengua y la Literatura, y  Diploma en Cultura, Lectura y Literatura para niños y jóvenes, por la  Universitat de València.

A setenta años de su publicación, Papelucho continúa leyéndose durante la infancia y juventud de muchas generaciones dentro y fuera del territorio chileno. Este hecho puede atribuirse a múltiples factores: lectura obligatoria en los centros educativos, recomendación de los padres o familiares, visitas a la biblioteca, promoción a través de algún medio audiovisual o simple lectura voluntaria. Lo cierto es que la obra de Marcela Paz ha trascendido: podría afirmarse que cualquier chileno conoce al personaje, aunque nunca haya tenido la obra en sus manos.

Desde un punto de vista histórico, Papelucho se ha considerado la obra más representativa de la literatura infantil chilena. Manuel Peña Muñoz afirmaba: “el estilo rápido y conciso atrapa de inmediato y, pese al medio siglo transcurrido, Papelucho sigue conservando su frescura y gracia inmediata y contagiante”. Unos años después, el mismo investigador, afirmaba que “[la obra plantea] a un niño que siempre tendrá una mirada crítica respecto de lo que le rodea, como si desconfiara siempre de todo lo establecido y diera un punto de vista completamente diferente del tradicional de los adultos”. Desde esta perspectiva, se nos muestra a Papelucho como una obra infantil original, que trata ciertos temas adelantados a su tiempo, tales como la permanente crítica a los adultos o la representación de la familia chilena en tensión.

En noviembre del año recién pasado, la editorial SM, tras un arduo trabajo, logró sorprender a todos los lectores de Papelucho con dos nuevos libros: Adiós planeta y Papelucho, Romelio y el castillo. Inmediatamente la incertidumbre invadió a su público lector: ¿Serán parecidos a los Papeluchos anteriormente publicados? ¿Qué aventuras se contarán? ¿Habrá cambios? ¿Serán mejores historias? De cualquier modo, en diciembre, ambos libros se ubicaban entre los más vendidos según el ranking del diario El Mercurio.

Los lectores de Papelucho, rápidamente, se encontraron con más aventuras. El querido protagonista se enfrenta a nuevos problemas y tras ellos un cúmulo de reflexiones narradas en la familiar primera persona. A partir de aquí advierto peligro de spoiler.

En Adiós planeta nuestro entrañable personaje quiere ser periodista. Hace todo lo posible por encontrar una buena noticia que narrar a sus compañeros, sin embargo, al no tener nada que contar, no se le ocurre nada mejor que inventar que se ganó un viaje a Disneyworld. De entrevistador pasó a ser entrevistado y luego todos se enteraron que él no era el ganador del concurso. De pronto, sin esperarlo, Papelucho recibe la noticia de que ha sido el ganador de una bicicleta, por lo que la alegría lo invade. Fue tanta la energía que empleó al subir a la bicicleta que termina estrellándose y creyendo que ha caído desde otro planeta…

En Papelucho, Romelio y el castillo nuestro protagonista visita la casa de su compañero y amigo Romelio, quien supuestamente vive en un castillo. Papelucho se da cuenta de que en realidad la casa de castillo no tiene nada, todo lo contrario, parece un lugar tétrico, por lo cual decide arrancar. Muchos obstáculos le impiden volver a su casa, entre ellos, que el pobre Romelio lo considera su único amigo y por esta razón no puede dejarlo solo. En este libro Papelucho quiere ser doctor, ya que luego se entera de que su amigo sufre de una compleja enfermedad: la diabetes…

En ambos libros Marcela Paz nos muestra al mismo Papelucho que conocemos: un niño crítico, reflexivo, soñador, y que su especialidad es meterse en problemas. Además, mantiene numerosos episodios humorísticos, juegos de lenguaje, exageraciones, referencias a la historia de Chile y reflexiones desde la mirada de un niño de 8 años. No obstante, en las dos historias existe casi una ausencia absoluta de los padres. Si bien en los libros ya publicados éstos no tenían gran presencia, ahora es aún menos. Se deja más espacio al personaje y sus aventuras recalcando solo la importancia de la “Domi” en el hogar. Es ella la que lo escucha y la que lo ayuda a solucionar sus problemas. Papelucho, setenta años después, sigue siendo un niño que se cuestiona los problemas de la vida e incluso declara complejidades que se observan actualmente en nuestro país, como es el caso de las altas tasas de diabetes infantil. Sin lugar a dudas, los dos nuevos libros muestran el esplendor de un personaje que ya conocemos y que continúa divirtiéndonos con sus pensamientos y su lenguaje tan particular: Chori, sorpresoso, ovnificado son algunas de las expresiones que cualquier lector fiel de esta novela nunca olvida y que ahora tiene la oportunidad de reencontrar incluso desde otro planeta.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


Silvana de la Hoz es profesora de Lenguaje y Comunicación, Máster en Didáctica de la Lengua y la Literatura, y  Diploma en Cultura, Lectura y Literatura para niños y jóvenes, por la  Universitat de València. Ha realizado también diferentes cursos de formación dictados por el Centro de Estudios de Promoción de la Lectura y Literatura Infantil (CEPLI) de la Universidad Castilla-La Mancha.
Actualmente es docente en la Universidad Alberto Hurtado donde realiza los cursos de Expresión escrita y de Análisis y comprensión de textos, y colabora con el programa del Diplomado en Didáctica de la Lengua y la Literatura de la UAH, realizando el módulo de Didáctica y evaluación de la lectura literaria.