Los naturalistas en la Biblioteca Nacional

Los naturalistas nos enseñaron tantas cosas acerca de nuestro paisaje y de los seres con los que compartimos esta gran casa nuestra que es la tierra, que habría que rendirles homenaje.

Por Memoriosa, encargada de la bitácora de “Chile para Niños”, de Memoria Chilena.

Me gusta vivir en la Biblioteca Nacional porque en ella hay muchos libros y, dentro de ellos, hay historias, explicaciones del mundo y algo que a mí me interesa mucho: las flores, los árboles y los animales.
Lo descubrí en uno de los salones más bonitos de la biblioteca: la sala Medina. En ella se guardan libros antiguos, mapas, cartas de navegación y muchos otros tesoros, entre ellos, unos elaborados por unos señores muy interesantes y observadores: los naturalistas.

¿saben quiénes eran? Para que los conozcan ahora, tendremos que viajar un poco en el tiempo… Empezamos: cuando Chile se independizó de España, hace más de 200 años, se le pidió ayuda a especialistas de otros países para que pudieran investigar sobre la geografía y naturaleza de Chile. Ellos llegaron con sus lápices y sus libretas para tomar notas e hicieron los primeros informes detallados de nuestra flora y fauna, así como también de nuestros ríos, cerros, ciudades y playas.

Domeyko, Philippi y gay son algunos de los naturalistas que vinieron a nuestro país a realizar estas expediciones científicas. Y lo mejor es que muchos de los dibujos y las investigaciones que realizaron se encuentran en mi casa, la Biblioteca Nacional.

Una bitácora muy especial
Y como estuve pensando que tal vez también a ustedes les gustaría verlos se me ocurrió una idea. Lo subí todo a mi bitácora. ¿La conocen? se llama “Chile para Niños” (chileparaninos.cl) y en ella voy anotando todas las cosas interesantes que encuentro en mis paseos por las distintas secciones de la biblioteca y por otros lugares que me gustan mucho como los museos, los parques, las calles de la ciudad.

El primer tema al que los invito es Exploradores y dibujantes. Lo escribí como homenaje a los naturalistas. En él podrán encontrar un libro que, según el Búho Medina (un amigo mío, muy sabio y que, al igual que yo, vive en la biblioteca), es “un verdadero tesoro”. se trata de uno de los tomos del Atlas de la historia física y política de Chile, del naturalista francés Claudio gay, quien viajó a Chile en 1828 para hacer investigaciones sobre la fauna, la flora y el paisaje chileno. Escribió nada menos que 30 volúmenes dedicados a la historia, la botánica, la zoología y la agricultura de nuestro país. Y los dibujos de su atlas son tan detallados y coloridos que parece que en cualquier momento fueran a moverse, como hacen los animales y los pájaros de verdad. Los invito a recorrer sus páginas.

La selección natural de Darwin
En Exploradores y dibujantes, también podrán encontrar un video en el que los científicos de hoy nos hablan de la travesía y los descubrimientos de otro gran naturalista: Charles Darwin (1809-1882). Él fue un señor muy observador que descubrió que los seres vivos de nuestro planeta van cambiando a lo largo de los años porque deben adaptarse a las condiciones de donde viven. Lo mismo pasa con aquellas especies que se han extinguido (es decir, que ya no existen). El naturalista dice que han desaparecido porque no han podido adaptarse adecuadamente al medio ambiente. Eso se llama, selección natural, o sea, que sobreviven los que mejor se desenvuelven y los demás desaparecen.

seguramente estarán pensando lo mismo que yo: los naturalistas nos enseñaron tantas cosas acerca de nuestro paisaje y sobre los seres con los que compartimos esta gran casa que se llama planeta tierra.

A los amantes de la naturaleza les cuento que he anotado cosas sobre animales y plantas. Los invito a navegar y descubrir, igual como lo hicieron los naturalistas, las riquezas de nuestro patrimonio natural.

memoriosa-perfil
Memoriosaes el personaje principal de “Chile para Niños” (chileparaninos.cl), un sitio web infantil del espacio Memoria Chilena (memoriachilena.cl). Es una niña de siete años, curiosa, alegre y activa, que, entre otras cosas, se encarga de escribir una bitácora en la que va contando todos los descubrimientos que va haciendo en su casa, la Biblioteca Nacional o, como la llama ella, “el palacio de los libros”. De grueso pelo negro y mejillas sonrosadas, su característica más loable es que habla de asuntos de grandes traduciéndolos al lenguaje de los niños, por lo que ellos también pueden comprender todo lo que ocurre y lo que está a buen resguardo en la Biblioteca Nacional, una institución que ya tiene más de 200 años. Así , los más pequeños pueden acercarse al patrimonio nacional. Junto a sus amigos, el sabio Búho Medina (situado en la sala homónima en honor al investigador y bibliófilo, José Toribio Medina) y la Mariposa, imagen del sitio Memoria Chilena, realiza este arduo trabajo, pero tan estimulante, viviendo las más interesantes aventuras. En “Chile para Niños” se pueden encontrar los minisitios de Memoriosa, sobre los misterios de la naturaleza y sus fenómenos, la historia, la ciencia, todos muy bien guardados como grandes tesoros de la Biblioteca Nacional. Memoriosa cumple un importante rol como mediadora no solo de la lectura, sino que también de la cultura.

Publicado en RHUV Nº25