Booktubers, mediadores de los pares

El fenómeno de los booktubers (viralización de reseñas de libros, a través de un video, en Youtube) es una tendencia mundial que viene al alza y que echa por tierra la tradicional cantinela respecto a que los jóvenes de hoy en día no leen. Leen y se dejan recomendar lecturas por otros jóvenes que les hablan de sus mismos intereses en un lenguaje coloquial y cercano para ellos.

Por Álvaro Soffia Serrano, Plan Nacional de Lectura – DIBAM

Si bien no arrastran masas de seguidores como los youtubers, recientemente los booktubers han sabido ganarse un espacio en las pantallas de los computadores juveniles y en las principales ferias internacionales del libro (¡en la última FIL de Guadalajara hasta andaban con guardaespaldas!) y la atención y mimo por parte de los editores, conscientes del enorme potencial de ventas que tienen como líderes de opinión, recomendando novedades editoriales entre sus miles de seguidores.

1 Ilustración de Cristian Garrido

Usar la tecnología en favor de la lectura
A nuestro país, el fenómeno llegó para instalarse. En la región metropolitana existen agrupaciones que se reúnen periódicamente en espacios públicos, librerías y bibliotecas para realizar actividades en torno a sus lecturas en común o recomendarse lecturas nuevas, todo aderezado con juegos literarios como cuestionarios sobre las obras más señaladas y el incentivo de los premios, que suelen ser otros libros. Además, están en contacto con los cultores regionales, de Antofagasta, Puerto Montt o Las Cabras (O’Higgins), por nombrar algunos. No solo se dan likes mutuamente, sino que se recomiendan canales o claves sobre edición de video.
Salta a la vista que se trata de códigos distintos a los de la cadena tradicional del libro (librerías, prensa escrita, crítica especializada, premios oficiales, etc.) y, justamente por eso, esta tendencia resulta interesante en cuanto a oportunidad de acercar a los jóvenes a la lectura “a través de” la tecnología y no “contra” la tecnología.
Y es que para los “nativos digitales” da lo mismo el formato, lo importante es comunicarse, romper la soledad hiperconectada a través de sus propios canales (las redes sociales) sin importar tanto sobre qué se hable, sino más bien la intuición de que mediante esas plataformas es más probable encontrar personas con gustos afines.

“Los adultos no podemos cerrar los ojos ante esta tendencia ni quedarnos anclados en cómo han funcionado las cosas hasta ahora, perpetuando el error de oponer lectura versus tecnología; conviene adaptarse a los tiempos”

En el centro del debate
Ahora bien, no son pocas las voces que cuestionan la validez de las recomendaciones o la liviandad de los géneros literarios comentados y que dudan del alcance real de estas tecnologías más allá de los centros urbanos. Los adultos, sobre todo los que dedicamos esfuerzos a contagiar el virus de la lectura en las nuevas generaciones, no podemos cerrar los ojos ante esta tendencia ni quedarnos anclados en cómo han funcionado las cosas hasta ahora, perpetuando el craso error de oponer lectura versus tecnología. Conviene, más bien, adaptarse a los tiempos y sacar provecho de las herramientas actuales.

El futuro de los booktubers
Resulta tentador desear que con el tiempo las reseñas de los booktubers se vayan desmarcando de las novedades editoriales “juveniles” y aparezcan voces que recomienden otros géneros y temáticas de lectura; que junto con forjar un estilo propio de comunicar y relacionarse con sus pares, vayan formando un gusto por descubrir sus intereses y fomentar la curiosidad. Leer no es solo leer literatura, sino que hay un sinfín de temáticas interesantes y entretenidas. Sólo hay que aventurarse a encontrar la obra indicada.

Dos booktubers chilenos
Poly Godoy (26 años) es actriz, trabaja en un call center y su pasión desde los 12 años es leer, leer y leer. Tras escribir reseñas de libros en un blog, dio el salto al video en su canal de Youtube Made of paper, convirtiéndose en una booktuber con más de 6.000 seguidores. También de bloguero (aunque no de libros) pasó a ser booktuber Jonatan Araya, conocido en el mundillo como Yayo del Rey. Diseñador gráfico de profesión, recomienda sus lecturas a los casi 7.000 fans que siguen su canal Lectura con lentes. Ambos, desde hace tres años se han hecho conocidos como booktubers. Leen unos seis libros al mes, pero tienen unos 20 pendientes para leer; su ideal es hacer cada día un video, aunque el tiempo no siempre lo permite y terminan subiendo dos a la semana.

Los booktubers fomentan la lectura
Este año fueron invitados al seminario “El rol del docente en el fomento lector”, en el marco de la la 29a Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Providencia, organizada por la Cámara Chilena del Libro, en Santiago. Allí los pudimos conocer. Poly y Jonatan son grandes lectores des- de pequeños. Todo empezó para ambos con los libros de Harry Potter, como les ocurre a muchos niños que han seguido de cerca la saga entera
y se han maravillado e inmerso en el mundo de Hogwarts. Son jóvenes por lo que saben cómo dirigirse a públicos adolescentes, ese segmento etario que hasta hace poco no estaba muy consi- derado en el mundo editorial. Sus seguidores tie- nen entre 14 y 20 años, y aunque estos booktubers son un poquito mayores que esa edad, aún así, comparten a la perfección desde el lenguaje hasta los intereses de los más jóvenes. Y también, por eso mismo, saben cómo hacer llegar una reseña o un comentario de un libro. De ahí a que esos fans lean dicho libro, hay un pequeño paso.
Poly reconoce que “uno ha generado una influencia (inesperada) tan grande en los seguidores. Pero eso no fue planeado desde el principio. Ninguno de nosotros empezó pensando en que haría un canal para fomentar la lectura”. Pero, al final, da resultado, porque “mucha gente accede al libro y lee el libro porque uno dijo que era bueno o, incluso, porque uno dijo que era malo”. Y Jonatan añade: “uno se da cuenta de que forma parte de este proceso, con un granito de arena, cuando alguien te para en la calle y te dice que ha leído un libro gracias a tu reseña. Es una remuneración espiritual que la gente lea”.

El boca a boca y crear comunidades de lectura
“Como la mayoría de los booktubers, yo tenía un blog de libros, inspirada en los muchos blogueros españoles y mexicanos que había leído”, dice Poly. “Después -continúa- me pasé al video y vi que era mucho más cercano, que uno llegaba más al público, ya que lo visual se consume más rápido. En el blog hay que profundizar, investigar y escribir una reseña”. Y la idea de grabarse surgió porque “cuando estudiaba teatro, me iba muy mal cuan- do tenía que ponerme frente a la cámara, me ponía muy nerviosa. Un día un profe me dijo que me grabara todos los días para adquirir confianza. Así lo hice”. Y lo aprovechó bien.
A su vez, nos explica una de las ventajas de que existan booktubers. “Antes, al niño que le gustara leer, andaba solo, se reían de él. Ahora leer es una buena moda, por decirlo de alguna manera. Hay booktubers, funciona el boca a boca y se genera una discusión a partir de la lectura y vivencia
de un libro. Y así se crea un debate interesante”. Jonatan agrega que “es justamente eso lo que provoca el booktuber: una instancia en la que se crean comunidades de conversación”. Y si esa conversación es sobre libros, mejor.

Las tendencias lectoras según los booktubers
Jonatan nos cuenta que para los adolescentes “la llevan los héroes, Percy Jackson, los personajes femeninos, las heroínas, porque hacen que su imaginación crezca. Si bien los autores ponen al personaje, el escenario, el paisaje… los mismos jóvenes son protagonistas de los libros. Y ahí se reflejan”. Poly, por su parte, está segura de que “Harry Potter no sólo ha hecho un aporte en el nivel de lectura de los jóvenes sino también ha permitido que ahora haya más libros para jóvenes. Cuando era chica, lo único que había era Papelucho, Dónde estás, Constanza y Francisca, yo te amo. Ahora hay libros de historias contemporáneas de amor, autoayuda, aventuras… Un mundo ilimitado de títulos chilenos y extranjeros, que ayudan a los jóvenes a encontrar un espacio”.

“Los booktubers se autogestionan: se leen los libros, se graban, se editan, se hacen publicidad y difunden su trabajo, cada uno por su cuenta”

Los clásicos, ¿obligatorios?
Poly opina que “cada uno tiene que leer lo que quiera. Pero si quieres crecer como lector, tienes que evolucionar y subir el nivel de tus lecturas. Es cierto que los clásicos son habitualmente escritos para los adultos y son difíciles de entender, lejanos para ellos”. Jonatan, por su parte, cree que “quizá para las próximas generaciones el concepto del libro clásico va a estar más abierto. Harry Potter, por ejemplo, puede que, dentro de unos años, sea considerado como un clásico”.

Cómo ser un booktuber
Es divertido ver, de vez en cuando, los primeros videos que uno hace”, señala Jonatan. Eran largos, de 15 minutos, y fooomes”. Ahora, tanto Poly como Jonatan, se graban, se editan, suben sus videos al canal, se hacen su propia publicidad y la difunden. Poly añade: “Es una auténtica pega, en la que cada uno hace todo solo”. Ahora los videos duran sólo 6 minutos, como mucho, y ya se les ve más confiados.
Hace dos años que no compran libros porque las editoriales se los proporcionan a cambio de algo de difusión, ya sea como reseña en su canal, un comentario, una foto con él en redes sociales, etc. Confiesan que ya no sienten el peso que eso significaba antes, es decir, ya no se sienten presionados por las editoriales para que comenten de determinada manera los libros que les regalan. Tanto Poly como Jonatan aseguran que ellos sienten plena independencia al respecto. No se sienten obligados a decir que les gustan dichos títulos. “Si no me gusta el libro, lo digo. Incluso cuando digo que un libro es malo, duplico las visitas”, dice Jonatan.
Al final de la entrevista, ambos se entretienen construyendo una larga lista para explicarnos y detallarnos cómo es (o debe ser) un booktuber: lo primero, coinciden los dos, hay que tener una cámara, pero basta con la del celular. Después, es muy útil que sea espontáneo, ágil, “busquilla”, creativo, saber marcar la diferencia (no valen dos booktubers iguales), saber también lo que se está diciendo y definir el sello personal de cada uno, de su canal y de los comentarios de sus libros.

Apoyo institucional
Los booktubers tienen un gran potencial como mediadores de la lectura. Movidos por las motivaciones que sean, lo relevan- te es que leen y tienen muchos seguidores que se guían por sus recomendaciones. Por eso, desde el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas apuestan por apoyar la expansión de este fenómeno en cada comuna del país, ofreciendo capacitaciones gratuitas en el canal de Youtube, junto al acceso a computadores con herramientas de edición de video y, por supuesto, una actualizada colección bibliográfica que nutra sus lecturas, con el objetivo de transmitir el mensaje de que aunque el libro sea “caro”, leer es gratis.

Publicado en RHUV Nº24