Té con leche

 


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Por María Teresa Mujica, Profesora PUC, Biblioteca SC Monjas Inglesas

Té con leche
Autor: Allen Say
LectoresEverest | 2001

May, la protagonista de esta historia de Allen Say, se siente una norteamericana más, a pesar de que su familia sea extranjera. Ella habla y piensa como estadounidense. Es lo que conoce, siempre ha vivido en San Francisco y esa es su realidad.
Por eso, cuando sus padres la llevan a Japón para que se empape de la cultura de su pueblo, todo le resulta extraño e incómodo, principalmente el hecho de que su madre esté decidida a convertirla en una auténtica japonesa. Se ve presa del incómodo kimono, sufre por tener que sentarse por horas en el suelo y echa mucho de menos la comida: tortillas, pollo frito, espaguetis, té con leche y azúcar, y todo lo que le recuerda a “su” país.
Desesperada con su nueva realidad, decide huir en busca de su identidad y destino.
Muy bien escrito, con un lenguaje simple y sin localismos, este libro narra de forma clara, en tercera persona, las vivencias de May, lo que ella siente y piensa ante el mundo que la rodea y cómo reacciona frente a los nuevos desafíos.
Un libro de gran formato y tapa dura, con cuidadas ilustraciones que acompañan muy bien el texto y que nos permiten sumergirnos en los distintos lugares donde transcurre la historia. Negros, grises y cafés son los tonos que dominan la propuesta gráfica del autor, realista y cargada de detalles.
Allen Say es un destacado autor e ilustrador japonés-norteamericano que ha obtenido numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera, incluyendo la Medalla Caldecott. Ha publicado varios títulos relacionados con el mismo tema: inmigrantes japoneses y norteamericanos en ambos países. Claramente, su historia personal lo marca.
“May, un hogar no es un lugar o un edificio que te espera con los brazos abiertos en Estados Unidos o en cualquier parte…”, le dicen a la joven protagonista de Té con leche. Y eso es justamente lo que ella no se cansa de buscar: ese hogar en el que nos sentimos cómodos, donde no tenemos que mirar lo que está haciendo o diciendo el otro para saber que pertenecemos ahí.
Una invitación a buscar los elementos propios de las raíces y la cultura que nos identifica. Un llamado también a ponerse en los zapatos del otro, de un extranjero que llega a un país que no es el suyo, con códigos distintos, o de una persona que llega a un lugar nuevo, en el que no conoce a nadie. Una puerta además para conocer otros textos con una temática similar, tales como El Jardín de la Emperatriz Casia (Norma) o Enigma asiático (FCE), libros que ayudan a conocer el mundo, a uno mismo y, en definitiva, a ser una mejor persona.

Publicado en RHUV Nº22