Bestiario

 


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Por Inés Puig, Maestra y directora de contenidos de Leoteca

Bestiario
Autora: Adrienne Barman
Primeros lectoresLibros del zorro rojo | 2014

Por lo general, al abrir cualquiera de estos abecedarios y enciclopedias encontramos clasificaciones que suelen seguir un patrón fijo: del simple orden de la A a la Z pasando por las diferentes ramas de la zoología (ornitología, ictiología, etc.), hasta llegar a los hábitats y su fauna. Es cierto que todas estas propuestas no tienen por qué ser aburridas pero en cualquier caso no parecen demasiado creativas.
Saltándose este esquema limpio y secuencial, Bestiario es una mezcla heterogénea, excéntrica y variopinta que, sin embargo, mantiene el orden. Y es en este pequeño detalle donde reside la gran fascinación que me produce la propuesta de Barman. Parece que la autora se desentiende de todas las jerarquías impuestas y revisa sus propias inquietudes para establecer los criterios que le sirven a la hora de hacer su inventario.
Al abrir este álbum por cualquiera de sus páginas descubrimos que otro orden es posible y que además puede ir de la mano de la curiosidad y el humor. Así, por ejemplo, encontramos la familia de los “astutos”, donde el elefante y el cuervo pico comparten la misma página pues ambos gozan de buena memoria, o la familia de los “majestuosos”, en la que el gran tigre blanco compite con la cobra real para que les otorguemos el primer puesto. La lista de familias es larga y variopinta: “grandes orejas”, “rosa chicle”, “fieles”, “amenazados”, etc. Igual de singular es la propuesta gráfica. A todo color y jugando con el realismo, cada animal combina una personalidad propia; no hay más que ver al panda gigante de la familia de los “amenazados” con lágrimas en los ojos, con el detalle suficiente para hacernos una primera idea de cada especie.
Bestiario es un álbum que me recuerda ese inolvidable juego infantil de cartas en el que dos contrincantes se retaban por encontrar y recordar las características más insólitas de diferentes animales, y que tanto estimuló nuestra imaginación. Aquí la lectura también invita a mirar una y otra vez, encontrando siempre nuevos detalles, conexiones y preguntas que quedan sin respuesta, pues el texto simplemente sirve como enunciado de lo que se está representando. Las puertas quedan, por tanto, abiertas a que cada uno haga su lectura. El que quiera podrá inventar su inusual familia de animales, otros desearán ampliar la información consultando nuevas fuentes y seguramente muchos se deleitarán explorando, hojeando para adelante y para atrás y mirando desde ángulos diferentes. Un libro para lectores de cualquier edad que consigue que la creatividad se dispare.

Publicado en RHUV Nº21