Zapatos de fuego y sandalias de viento

 


recomendado-por-mediadores3
Por Pep Bruno, Escritor y cuentista

Zapatos de fuego y sandalias de viento
Escritora: Ursula Wölfel
Ilustrador: Heiner Rothfuchs
LectoresNoguer | 2010

Este libro nos cuenta la historia de Tim, un niño bajito, regordete, hijo de una modista y de un zapatero (una familia muy humilde, casi pobre), que recibe un sorprendente regalo de cumpleaños: un viaje de cuatro semanas en compañía de su padre, caminando en busca de granjas y pequeños pueblos en los que hacer algunos trabajos para ir subsistiendo. Una aventura sencilla y mayúscula que, como todo viaje, es también un viaje interior, un deambular por los miedos y las frustraciones del protagonista, un avanzar y retroceder en sus sendas, un perderse en su propio bosque hasta encontrar el camino a casa.
Tiene además este libro un valor añadido para mí: los cuentos que el padre (y en alguna ocasión el hijo) cuenta para acompañar los buenos y malos ratos de este (estos) viaje(s), cuentos que acompañan las horas y los días demorados y que ayudan para que el pequeño protagonista avance en su propio camino interior.
Emociona además el festival de pequeñas aventuras –cotidianas, sencillas, frescas, alegres– que salpican sus páginas, los pequeños encuentros y desencuentros, los secundarios que pasan fugaces, los momentos de risa compartida y la alegría de los brillantes días de verano y de infancia en los que todo es posible, hasta encontrar un tesoro.
Son muchos los instantes gozosos de este libro (muchos, en verdad): desde el momento de la partida hasta el de la llegada a casa, desde las aventuras vividas en las granjas y pueblos por los que van pasando hasta los instantes de desconcierto y umbría en el bosque. Pero sobre todo he disfrutado con las conversaciones entre Zapatos de fuego y Sandalias de viento, sus charlas, sus cuentos, sus silencios, sus risas y sus abrazos.
Ursula Wölfel escribe con una prosa directa y eficaz, casi aséptica, que va trazando con palabras precisas el sendero por el que Tim y su padre (y nosotros, lectores, lectoras) van a vivir unos días felices e inolvidables.
Hay libros que uno lee y olvida, otros que lee y recuerda en ocasiones, y hay otros, como este, de los que uno nunca quiere marcharse y alimenta el recuerdo y celebra la relectura. Libros que son una fiesta.

Publicado en RHUV Nº20