Más allá del gran río

 
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Pep Bruno, Escritor y cuentista (España)

Más allá del gran río
Autor: Armin Beuscher
Ilustradora: Cornelia Haas
Primeros lectoresEditorial Juventud | 2004

El río ha sido frontera natural a lo largo de la historia. Y eso ha hecho que también en el ámbito simbólico fuera frontera: por ejemplo, en la mitología griega Caronte era el barquero que cruzaba el río Aqueronte con las almas de los muertos, y este río, que separaba el mundo de los vivos del Hades, el de los muertos, resultaba ser una frontera implacable: una vez cruzada no había comunicación posible entre los habitantes de ambas orillas.
El río también aparece continuamente como metáfora de la vida, como discurrir de días y correr alegre de agua: meandros, cascadas, remansos, lagunas, rápidos…; curso y transcurso de la vida que termina por llegar al mar, que es el morir.
El río es, por tanto, una imagen potente a la que este libro álbum acude para abordar la muerte. Un día, Liebre le dice a Mapache que tiene que cruzar el gran río; él puede acompañarla hasta la orilla, pero a partir de ahí, Liebre ha de continuar sola. En la orilla hablan, se despiden, se abrazan… y finalmente Liebre se marcha y Mapache se queda solo. En ese momento Mapache, con el corazón roto, deja paso a la tristeza y al llanto del que se alimenta el río. Luego vuelve con el resto de sus amigos (Elefante, Pato y Ratón) para contarles que Liebre ha muerto. Juntos comparten recuerdos, cuentan anécdotas, se consuelan, pero también comparten el silencio y la emoción de los propios recuerdos. Por último tocan la música que tanto le gustaba a Liebre.
La poderosa metáfora del viaje a la otra orilla se desvela en el momento en el que Mapache les dice a sus amigos que “Liebre no volverá” porque ha muerto. Ya antes el lector había ido recibiendo pistas (como cuando Mapache, en la soledad de la orilla, recuerda a Liebre y esta ya no es un dibujo, sino un esbozo: un recuerdo). En este punto el lector se encuentra junto a los amigos, desolados, que habitan la ausencia de Liebre.
Con un texto muy cuidado y unas ilustraciones delicadas y elocuentes, este libro nos permite enfrentarnos a la muerte de los seres queridos de una manera natural: dando cauce a la tristeza, a las incertidumbres, a la pena, pero también a los recuerdos felices y, sobre todo, este libro afirma el valor del grupo para compartir la ausencia y seguir avanzando los días juntos.
Un libro álbum hermoso en el que se habla de la muerte. Un libro que habla de la tristeza ante la muerte, pero también del recuerdo y del consuelo, incluso de la celebración de las cosas buenas compartidas. Un libro estupendo para acompañar la pérdida.

Publicado en RHUV Nº19