Buscando a Alaska

 
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Pilar Echeverría, Profesora de Castellano y animadora de la lectura

Buscando a Alaska
Autor: John Green
Grandes lectoresEdiciones Castillo | 2006

Puedo asegurar que cualquier adolescente que lea las primeras páginas de Buscando a Alaska se verá envuelto por la trama de la historia y será incapaz de levantar la vista hasta que no dé vuelta la última hoja. Green es un maestro a la hora de pintar los sentimientos, las inquietudes y los temores de los adolescentes. Los trabaja con naturalidad y espontaneidad, lo que permite que cualquier lector joven se reconozca e identifique con alguno de los personajes o alguna situación. Mal que mal, ¿qué adolescente no se siente vulnerable?, ¿qué adolescente no desafía a los adultos?, ¿qué adolescente no vive colgado del límite de las reglas y con las emociones a flor de piel cada vez que las rompe?
“Lo bueno de la amenaza constante de expulsión en Culver Creek es que le imprime emoción a cada momento de placer ilícito. Lo malo es que siempre existía la posibilidad real de expulsión…”, nos dice Miles, el protagonista de esta historia, quien cuenta su vida desde el momento en que deja la casa paterna e ingresa al internado donde estudió su padre. Él busca huir de un pasado “sin amigos” e ir tras lo que el francés Rabelais dijo al final de su vida: “Voy en busca del Gran quizá” ¿Qué es el Gran quizá para Miles? No lo sabe, pero lo añora.
En el internado se hace de tres amigos, entre ellos Alaska, la chica de sus sueños. Ellos lo introducirán en el mundo del cigarro, del alcohol y del sexo: “Quería que el alcohol me gustara más de lo que me gustaba (que es más o menos lo opuesto de cómo me sentía por Alaska). Pero esa noche el alcohol se sentía fantástico…”.
En un momento dado ocurre “algo” que cambiará radicalmente su vida. Ese “hecho” divide la obra en un ANTES y un DESPUÉS. El libro está escrito como un diario de vida pero en vez de fechas encabeza cada relato con “93 días antes”, “70 días antes”, “1 día después” o “10 días después”… Esto se vuelve un excelente truco para encarcelar la atención del lector y no liberarlo hasta descubrir qué es lo que ocurre. Sin embargo, una vez develado el enigma, la atención se mantiene pues, entonces, lo único que interesa es el desenlace.
Esta es una novela de adolescentes para adolescentes. Las temáticas de sexo y alcohol serán expuestas con bastante realismo, pero sin caer en lo vulgar ni en lo morboso, ya que lo que realmente se aborda es lo que le pasa a todo adolescente cuando comienza a salir de su crisálida. También se plantean temas intelectuales y filosóficos muy comunes en la juventud.
El gran reparo del libro es la mala calidad de la edición y la gran cantidad de errores de tipeo que por momentos distraen la atención del lector. Es una pena.

Publicado en RHUV Nº19