El Salgari gráfico: Corto Maltés

Papás y bibliotecarias de colegio: si invierten en la compra de algún libro de este personaje, no se arrepentirán. Eso sí, no busquen en librerías, porque el hábitat de Corto Maltés son las tiendas dedicadas al cómic. Y sí, igual es lectura.

Columna de Esteban Cabezas
Periodista, crítico de restaurantes y escritor
Creador de personajes como Julito Cabello y María la Dura

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Ilustración de Fabián Rivas / www.fabianrivas.com

A ver: cuando a algunos nostálgicos de la letra aventurera se les consulta por sus clásicos, saltan de inmediato Emilio Salgari y Julio Verne. Incombustibles ambos, resisten hasta hoy con nobleza el paso del tiempo. Está bien, pero no hay que olvidar que también existen relevos. Y hay uno, en formato de novela gráfica, que puede crear lealtades nuevas. Ese es Corto Maltés.

Nacido de una bellísima gitana de Gibraltar, es un hombre guapo, de aro en la oreja, permanente cigarrillo encendido, vestido de uniforme y gorra de marino, tripulante de un barco inexistente. Porque Corto Maltés es un aventurero, un cínico, un libertario que se ve envuelto en todo tipo de disputas de poder desde los albores del siglo XX. En medio de guerras, búsquedas de tesoros y –en especial– empujando causas perdidas, aparece este sujeto inasible que logra zafar con vida y con su honor relativamente intacto, mientras evita a enigmáticas mujeres y también a su némesis, el demente, y aun así querible, Rasputín.

El inventor de semejante personaje fue Hugo Pratt, creador italiano que también fue colaborador en historietas de aventuras como Ticonderoga, Ernie Pike y Sargento Kirk, en los años cincuenta, en Argentina. Luego volvería a Italia, donde comienza a aparecer la historieta de Corto Maltés en 1967. Esta fue un éxito inmediato, desde su primera historia larga, La Balada del Mar Salado.

En ella encontramos a este héroe, algo cínico, pero héroe al fin y al cabo, alojando en la pensión de madame Java, en la Guyana Holandesa. Allí conoce a un viejo alcoholizado, Jeremías Steiner, quien fue antaño catedrático de la Universidad de Praga, cercano de Nietstzche, Freud y amigo de Kafka en su juventud. Pero, además de ser parte de la gran historia, Steiner es experto en civilizaciones desaparecidas. un tema que es parte constitutiva de la agenda de Corto.

Desde ese debut siguieron tramas ambientadas en África, Siberia, Samarcanda y en el propio Buenos Aires. Siempre con escenarios bélicos como fondo de las tramas, pero además con algunas búsquedas míticas de tesoros que se incorporaban –irremediablemente– en cada volumen de sus historietas.

El estilo visual de Pratt fue el pincel y la tinta, lo que podría parecer muy despojado, pero gracias a sus sesudas investigaciones históricas la complejidad entraba por otra puerta, la del argumento. El semiólogo Umberto Eco fue un fan de su trabajo, por la carga de información y sentimiento que se combinaban en cada uno de sus trabajos. Y era que no, porque cada misión de Corto exige inteligencia de sus lectores.

“Porque no se trata de adrenalina pura. Se trata de adrenalina con cerebro”.

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Corto Maltés. La juventud
Autor: Hugo Pratt
Norma Editorial
ISBN: 8496325598

Corto Maltés: Las Célticas
Autor: Hugo Pratt
Norma Editorial
ISBN: 9788498477870

Corto Maltés. La balada del Mar Salado (Ed. Lujo)
Autor: Hugo Pratt
Norma Editorial
ISBN: 978849847088